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Lo que nos espera en los Oscar 2014 (y II)

Publicado hace 13 año

La semana pasada dimos un repaso a las películas estrenadas durante el primer trimestre del año en Estados Unidos, pero no solo eso. También analizamos el cine de género que nos espera a lo largo de 2013, las comedias y cintas románticas que inundarán las salas hasta diciembre, las películas comerciales que los estudios nos tienen preparadas para reventar taquillas y, por último, echamos un ojo a los más probables fiascos y decepciones de la temporada. Lo que no quiere decir que esos fracasos vayan a ser los únicos que haya.
En esta segunda y última parte de nuestro especial repasamos las cintas con más posibilidades (al menos, a priori) de estar presentes en la noche de los Oscar, sobre todo en las categorías más importantes. Pero, a juzgar por lo ocurrido otros años, podéis estar seguros de que varias de las mencionadas acabarán siendo auténticas mierdas. Incluso dentro de las 25 favoritas que destacamos al final. El año pasado, sin ir más lejos, teníamos en esa terna a El Chico del Periódico, A Roma con Amor y On the Road, tres de los grandes bluff de 2012. La infalibilidad no es uno de nuestros numerosos (y mayormente triviales) superpoderes.

Una categoría en la que seguro que vamos a acertar con algunos nominados es la de mejor película de animación. Al fin y al cabo, no son tantas las cintas de este tipo que se estrenan cada año. A tenor de los filmes que se prevén para 2013, y teniendo en cuenta que además siempre se estrena alguno extranjero a estas alturas imprevisto (que suele ser alguna adquisición de la indie GKids en los festivales más prestigiosos), en esta ocasión volveremos a tener cinco nominados.
Las primeras en llegar este año han sido DreamWorks, que están logrando un taquillazo con Los Croods aunque las críticas le hayan dado un simple aprobado; y The Weinstein Company, que con Escape from Planet Earth parece que quieren hacer una revisión de Planet 51 quitándole a la cinta española todo lo que tenía de original. Ha entusiasmado a tan pocos, que algo más de un mes después de su estreno, ya nadie la recuerda. De Japón, por su parte, llegará a Estados Unidos la tercera entrega de Evangelion, que es de prever que siga el destino de sus antecesoras: incluida de bulto en las preseleccionadas, pero sin oler ni de cerca la nominación. Más o menos lo que ocurrirá con Justin y la Espada del Valor, producción española poco prometedora que sigue el mismo patrón de El Lince Perdido de estrenarse casi al mismo tiempo allende los mares para generar algo más de publicidad donde está el dinero, aquí en casa. Alemania también intentará hacerse un hueco en Hollywood con Tarzán 3D, realizada con la denostada (por los animadores) técnica de captura de movimientos y con mucho menos presupuesto que un filme americano, lo que garantiza zombies con ojos muertos por personajes.

Entre el resto de películas de segunda o tercera división nos encontramos otra vez a los Weinstein con Leo the Lion (sobre un león vegetariano), así como a la segunda parte de Los Pitufos (que por algún motivo fue considerada animada por la Academia). Relativity Media probará de nuevo suerte en el medio tras el éxito de Hop y el fracaso de Alpha and Omega con Free Birds, sobre dos pavos que viajan en el tiempo para cambiar la tradición por la cual son el alimento de Acción de Gracias. A lo mejor llega a tiempo también Legends of Oz: Dorothy's Return, que lleva tanto tiempo en desarrollo por parte de un estudio tan desconocido como Prana (responsables de Hoodwinked) que uno se pregunta para qué lo intentan siquiera, si esta revisión de la leyenda de Oz se va a estrellar con un 100% de probabilidad. Más esperanzas (aunque tampoco demasiadas) hay puestas sobre Hell and Back, primera película de los creadores de la serie de culto Robot Chicken, sobre dos amigos que viajan al infierno para rescatar a un tercero.
Entrando ya en los grandes estudios, Sony tiene preparada la segunda parte de Lluvia de Albóndigas, una de las más agradables sorpresas de 2009, aunque hay que tener en cuenta que fue ignorada por los Oscar. Tampoco logró nominación un año después Gru. Mi Villano Favorito, de Illumination Entertainment, cuyos entrañables minions volverán a agraciar las pantallas y a conquistar a los peques. Y una suerte de spin-off es Aviones, con la que la Disney intenta aprovechar uno de los mayores y más criticados éxitos de su compañera Pixar: Cars. Esta vez, como es obvio por el título, los vehículos son otros, aunque el universo es el mismo. Que sea un rescate para cines de un filme que iba a estrenarse directamente en DVD no hace esperar nada bueno.

Por su parte, DreamWorks apostará fuerte por Turbo, la historia de un caracol que tiene un accidente y adquiere la habilidad de correr a velocidades supersónicas, siendo capaz de competir con verdaderos bólidos. Y si su apuesta fracasa, siempre puede adelantar la fecha de Mr. Peabody and Sherman, inicialmente prevista para principios de 2014. Se trata de una adaptación de dos semipopulares personajes de una serie de los 60 que lleva más de una década dando vueltas hasta que al fin ha fructificado. Si dejamos a la fábrica de sueños y miramos hacia el cielo azul, Blue Sky estrenará la fábula de aventuras Epic. El Mundo Secreto, cuyo argumento es tan similar al de Arthur y los Minimoys que Luc Besson debería pensarse lo de denunciar por plagio.
Dos cintas independientes y dos grandes producciones podrían ser las favoritas a priori del año. Entre las primeras están The Prophet, adaptación del libro de poemas del filósofo Kahlil Gibran producida por Salma Hayek y compuesta por varios episodios, cada uno dirigido por un realizador distinto (y que nadie sabe si llegará a tiempo para final de año); y The Congress, el segundo filme de Ari Folman, que adapta una novela del maestro de la ciencia ficción Stanislaw Lem sobre una actriz que acepta ser digitalizada para que un estudio pueda utilizar su imagen para toda la eternidad. Mientras, los dos pesos pesados vienen de parte de Disney. En primer lugar está Frozen, adaptación de un cuento de Hans Christian Andersen sobre una pareja que busca a la Princesa del Hielo para deshacer la maldición helada que pesa sobre su tierra. Y, por supuesto, la gran favorita: Pixar y su Monstruos University. A estas alturas no hace falta presentar a Mike Wazowski y James P. Sullivan, ¿no?

Cada vez es menos extraño ver a películas no estadounidenses haciéndose un hueco entre las nominadas. Cosas de la globalización y de las diez candidatas: se pueden ver bellezas como Amor o The Artist triunfando en Hollywood. Eso sí, en este aspecto son ellos los que reciben las películas con retraso, y prueba de ello es que muchas de ellas ya se han visto por otros países.
De su paso por España sabemos que La Parte de los Ángeles es un Ken Loach menor, pero muy disfrutable para el público, mientras que Hijos de la Medianoche es un adecuado cuento histórico de la India, pero nada que no se haya visto mil veces. Luego tenemos las últimas ganadoras de los festivales de Venecia (la coreana Pieta) y Berlín (la rumana Child's Pose), ambas aparentemente inaccesibles para los que no frecuentan los cines de arte y ensayo. En el certamen italiano también se vio Something in the Air, de Olivier Assayas, que decepcionó dentro de las buenas críticas; mientras que en el alemán pasaron sus últimas películas Kar Wai Wong (la esperada y muchas veces retrasada The Grandmaster, cinta de artes marciales que despertó alabanzas visuales y bostezos narrativos) y Giuseppe Tornatore (el drama de coleccionistas de arte La Mejor Oferta, que no le hizo recuperar el respaldo de la crítica). Otros festivales importantes también tuvieron su cinta destacada, como Toronto (Foxfire, drama adolescente de Laurent Cantet que tampoco convenció), Tribeca (el celebrado thriller filipino Graceland) o Sundance (la regulera comedia jordana May in the Summer).

La palma de los festivales sin duda se la lleva Cannes (perdón), donde se exhibieron la danesa La Caza, de Thomas Vinterberg (que ya acumula muchos premios internacionales); la canadiense Laurence Anyways, drama de cambio de sexo del iconoclasta Xavier Dolan (que también tiene listo para estrenarse el drama Tom at the Farm, sobre un hombre que conoce a la familia de su novio -que no sabían de su homosexualidad- después de la muerte de este); Post Tenebras Lux, último experimento del mexicano Carlos Reygadas, que no deja a nadie indiferente; y la autóctona Thérèse Desqueyroux, drama de época de Claude Miller que al parecer solo pasará a la historia por ser la última cinta del realizador antes de morir.
Siguiendo en la aldea gala, por sus cines también ha pasado ya el thriller meramente correcto Möbius (con el oscarizado Jean Dujardin). Los gabachos tienen preparados un buen puñado de asaltos al paladar de la crítica especializada, como Abuse of Weakness, último drama incómodo de la provocadora Catherine Breillat, esa vez contando una historia autobiográfica; Goodbye to Language, nuevo jugueteo con el lenguaje cinematográfico de Jean-Luc Godard, esta vez en 3D; o Winter Rose, en la que Philippe Claudel indaga en las miserias de un matrimonio solo en apariencia perfecto. Por su parte, Sylvain Chomet probará suerte por primera vez con actores reales en la comedia Attila Marcel, sobre un joven pianista mudo con amnesia que recuperará la voz y los recuerdos gracias a una anciana. Otro director con la originalidad por bandera, Michel Gondry, tiene a punto de caramelo Mood Indigo, drama fantástico cuya protagonista sufre una extraña enfermedad: una flor está creciendo en sus pulmones. Por último, dando un giro a lo comercial está el thriller policíaco Blood Ties, con el que el también actor Guillaume Canet hace su debut en EE UU en forma de coproducción, situando la historia de dos hermanos a ambos lados de la ley en el barrio de Brooklyn.

Si saltamos un momento a casa, a las producciones patrias que pueden llegar a Estados Unidos, la más obvia es Los Amantes Pasajeros, que de hecho se estrena en mayo. Ahora bien, vista la recepción que ha tenido en España, es improbable que lo último de Almodóvar le granjee su tercera estatuilla. Si llegase la hora de que los yanquis diversificaran sus gustos por lo patrio, bien podrían darle una oportunidad a Carlos Saura, que en Guernica, 33 Días cuenta la historia de cómo Picasso concibió este impactante y conocido cuadro. Otra que no es ajena a aquellos lares, Isabel Coixet, no solo está a punto de estrenar el drama Ayer no Termina Nunca, sino que además está en plena postproducción de Panda Eyes, cinta de misterio en inglés sobre una chica que empieza a creer que tiene una doble. Este tema también lo tratará el canadiense Denis Villeneuve en la coproducción An Enemy, adaptación de la novela El Hombre Duplicado de José Saramago, en la que Jake Gyllenhaal es un hombre normal que descubre a su doble en una película y decide buscarlo. En el thriller angloparlante también se moverá Nacho Vigalondo con Open Windows, en la que Elijah Wood es un hombre que debe encontrar a una actriz secuestrada (Sasha Grey) utilizando las nuevas tecnologías. Otros dos proyectos con autores de menos renombre se ajustan a este lucrativo modelo de negocio: Grand Piano (de nuevo el pobre Elijah Wood, esta vez a las órdenes de Eugenio Mira como un pianista obligado a tocar sin interrupción para salvar la vida de su esposa) y Mindscape (ópera prima de Jorge Dorado, con un hombre capaz de meterse en los recuerdos de otras personas).
España no será el único país hispanoparlante que podría plantar una pica en la Meca del Cine. De Venezuela llegará Libertador, biopic de Simón Bolívar con Édgar Ramírez, mientras que México tiene su propia hagiografía con Chávez, en la que Michael Peña interpreta al activista por los derechos humanos César Chávez a las órdenes de Diego Luna. Mexicana también es, al menos en teoría, la colección de historias cortas sobre Dios y la religión Words with Gods, lo que pasa es que a la hora de la verdad es una cinta global, ya que sus directores incluyen a Guillermo Arriaga y Hideo Nakata, a Héctor Babenco y Emir Kusturica, a Álex de la Iglesia y Mira Nair.

Al otro lado del mundo, en Australia, dos cintas podrían llegar a Hollywood: el thriller Mystery Road, sobre un detective indígena que regresa a la región del Outback para investigar el asesinato de una chica; y el drama Tracks, de John Curran (El Velo Pintado), que cuenta la historia real de una mujer (Mia Wasikowska) que viajó 1.700 kilómetros por el desierto con sus cuatro camellos y su perro.
Siguiendo con los anglosajones, en el Reino Unido también tienen proyectos jugosos. El más academicista parece ser el drama de época Belle, que trata el tema de la esclavitud y el mestizaje en la alta sociedad de corpiños y pelucas del siglo XVII. Si viajamos hasta los años 70 del siglo XX nos encontraremos con el drama musical Northern Soul, con adolescentes británicos descubriendo la música negra de EE UU; y una década más tarde se sitúa la policíaca Driven, con Peter Capaldi y Damian Lewis. Ente las cintas contemporáneas están la dramedia Still Life, en la que Eddie Marsan se encarga de buscar a familiares de vagabundos hallados muertos; el melodrama The Sea, con Ciarán Hinds de viudo que se hace a la mar para buscar la paz vital que necesita; y la segunda película de John Michael McDonagh, la comedia Calvary, en la que Brendan Gleeson deja el uniforme de policía y se pone una sotana para encarnar a un cura amenazado durante una confesión, lo que le muestra un lado oscuro de sí mismo que no sabía que tenía. Pero quizás la cinta más esperada sea Filth, en la que Jon S. Baird adapta la novela de Irvine Welsh (Trainspotting) con James McAvoy de policía facha y drogata que hace todo lo posible y moralmente reprensible para medrar en el cuerpo.

Otra parte de las islas, Irlanda, coproduce junto a Noruega y Suecia el drama A Thousand Times Good Night, sobre una fotógrafa de guerra (Juliette Binoche) que se enfrenta a un divorcio. Y si viajamos a Asia, tendremos un proyecto curioso procedente de Japón: Unforgiven, un remake de Sin Perdón dirigido por Sang-il Lee y situado en el mundo de los samuráis. Simples bagatelas si las comparamos con un más que posible peso pesado: The Past, la nueva película del oscarizado realizador iraní Asghar Farhadi, que no abandona el tema del divorcio que tan bueno resultados le dio en su anterior proyecto. En este caso, la pareja en cuestión es una mujer francesa (Bérénice Bejo) y su marido iraní, quien vuelve a su país natal abandonando a su esposa y sus dos hijos, lo que provoca que ella rehaga su vida con otro hombre.
Dejamos para el final a tres autores con fama, prestigio y premios para aburrir. The Young and Prodigious Spivet es una aventura para todos los públicos con un niño prodigio que recorre Estados Unidos con su familia, lo cual no sería interesante si no la dirigiese Jean-Pierre Jeunet con su estilo neobarroco chic. Menos recargado visualmente es Roman Polanski, que repite la estrategia de Un Dios Salvaje y vuelve a rodar una exitosa obra de teatro con solo dos personajes y un tira y afloja de poder: Venus in Fur. Y cómo olvidar al enfant terrible por excelencia, al provocador nato, al hombre que parece querer dinamitar el mundo con cada nuevo proyecto: Lars von Trier. Nymphomaniac se presume como su película más polémica en mucho tiempo, lo cual ya sería todo un logro. Que repita la hazaña de Haneke este año ya será otro cantar mucho, pero que mucho más dudoso.

El cine independiente es un tanto inconsistente de cara a los Oscars. Hace treinta años no, porque por entonces podías estar seguro de que el cine de fuera de los estudios no iba a comerse un colín. Demasiado underground y poco accesible. Desde que existe Sundance, las cosas han cambiado y las líneas se han difuminado. Ahora hay años que tenemos una gran cosecha de éxitos indies y otros más flojos; años en los copan las nominadas y otros en los que se quedan relegadas a los Spirit Awards. 2013 puede que se quede en un término medio.
Y ya que nombramos el festival que se celebra en Park City, es lógico comenzar por el mayor escaparate para el cine rodado fuera de los grandes estudios que existe. Y solo centrándonos en lo mejor del certamen, que lo malo ya lo hemos visto en otras secciones. Por ejemplo, hubo un puñado de comedias con buenas críticas y posibilidad de conquistar a la audiencia: las acrónimas A.C.O.D. (con Adam Scott y Amy Poehler coincidiendo fuera de Parks and Recreation para contar una historia sobre hijos de padres divorciados) y C.O.G. (sobre un capullo de ciudad que se va a trabajar a una granja), la curiosa Computer Chess (sobre una competición de ajedrez contra una máquina en los años 80, rodada además con cámaras VHS de esta época), la juvenil The Kings of Summer (anteriormente conocida como Toy's House, sobre tres chicos que se van a vivir al bosque) o la académica Adult World (con Emma Roberts como aspirante fracasada a poeta). Más división de opiniones hubo sobre Ass Backwards, una cinta que parece una copia menor de Pequeña Miss Sunshine, mientras que fueron mejor recibidas el bromance Prince Avalanche (regreso al cine indie de David Gordon Green, sobre dos obreros que pasan un verano trabajando juntos aunque no se llevan bien) y la lisérgica Crystal Fairy, primera de las dos cintas del chileno Sebastián Silva que se exhibió en Sundance, con Michael Cera buscando un cactus alucinógeno.

La otra cinta de Silva es Magic Magic, un cuento de terror con una chica que comienza a perder su estabilidad mental. Es un género que no se llevó mucho en Park City, ya que predominaron los dramas como Concussion (con una soberbia Robin Weigert que todos alaban dando vida a una mujer que despierta sexualmente tras darse un golpe en la cabeza), A Teacher (sobre una profesora que tiene un idilio con un alumno, y en la que al parecer destaca sobremanera el trabajo de Lindsay Burdge) o Breathe In, en la que el director Drake Doremus repite con Felicity Jones tras el éxito de Como Locos para contar la historia de una estudiante inglesa acogida en una familia americana que tiene una aventura con el padre. Además, dos cintas exploraron distintos episodios de la vida de Jack Kerouac, un mito de la literatura estadounidense interpretado por Jean-Marc Barr y Jack Huston, respectivamente: Big Sur, que sigue los viajes de autodescubrimiento que hizo a la cabaña de su amigo, el poeta Lawrence Ferlinghetti; y Kill Your Darlings, que viaja a la juventud del escritor y sigue sus andanzas con otros dos autores de la Generación Beat, Allen Ginsberg (Daniel Radcliffe) y William S. Burroughs (Ben Foster).
Las cintas más celebradas del festival pertenecen a ambas categorías, tanto la comedia como el drama. Entre las primeras están In a World..., ópera prima de la actriz Lake Bell, que sigue a una dobladora de películas que vive a la sombra de su padre, el mayor narrador de tráilers de la historia; Austenland, que lleva a Keri Russell a un parque temático basado en las obras románticas de Jane Austen; Touchy Feely, drama mumblecore de Lynn Shelton sobre una masajista que comienza a tener aversión por el contacto humano; y sobre todo The Way, Way Back, debut en la dirección de los oscarizados guionistas Nat Faxon y Jim Rash, sobre un adolescente que trabaja en un parque acuático. Esta última película es considerada por muchos como una gran apuesta de cara al Oscar, pero a tenor de las críticas (que la tachan de divertida, pero no de obra maestra), se tendrá que conformar con la taquilla (si logra generar boca a boca) y quizás con una nominación como secundario para el sobresaliente Sam Rockwell. En el aspecto dramático, por su parte, las más comentadas fueron Don Jon (primera cinta tras la cámara de Joseph Gordon-Levitt, sobre un adicto al sexo) y el romance adolescente The Spectacular Now, que muchos comparan con ese filme de culto que es Las Ventajas de Ser un Marginado.

De Festival de Sundance del año pasado también quedan por estrenarse dos dramas: The Playroom, que sigue las historias paralelas de unos niños y sus padres (John Hawkes y Molly Parker) durante una noche que puede suponer el divorcio del matrimonio; y la perturbadora Simon Killer, sobre un joven que viaja a Francia y se enamora de una prostituta, descubriendo un lado oscuro que tenía reprimido. Por festivales menores pasó The Story of Luke, drama con Lou Taylor Pucci hacienda de autista; todo lo contrario que Stories We Tell, docudrama autobiográfico de Sarah Polley que se vio con gran éxito en Venecia, Telluride, Sundance y Toronto. Del hermano menor de Park City, South by Southwest, llegarán el dramón sobre la trata de blancas Eden, la atmosférica Sun Don't Shine (en la que una pareja viaja por la costa escapando de su turbio pasado) y la ganadora de este año, Short Term 12, que sigue las desventuras de una trabajadora social en un hogar de acogida de menores. Y si de festivales se trata, no se puede evitar hablar de Cannes. En la Croisette se recibió de forma muy calurosa lo nuevo de Noah Baumbach, Frances Ha, comedia mumblecore con Greta Gerwig persiguiendo sus sueños con irreductible optimismo y entusiasmo. Ojo con ella, que es la típica que se cuela como mejor guion original.
Un subgénero recurrente este año será el de los niños que viven una experiencia que les hace madurar y dejar atrás la infancia. En la dramedia As Cool as I Am, será Sarah Bolger la que intente superar la pésima educación que le dan sus padres (Claire Danes y James Marsden), que la tuvieron cuando eran adolescentes; en el drama The Wilderness of James, será Kodi Smit-McPhee el que tenga que aprender a vivir sin su difunto padre; en Plastic Jesus, tres chavales se encuentran un misterio que afectará sus vidas de un modo muy similar al de Cuenta Conmigo; y en Black Nativity, una niña que se queda dormida en la iglesia sueña con lo que el título indica, unas Navidades negras. Por su parte, el thriller Down the Shore se centra en las consecuencias que tiene sobre unos adultos un suceso que ocurrió cuando eran niños (y dicen que, aunque el filme es mediocre, tiene una de las mejores interpretaciones que ha ofrecido James Gandolfini); y The Identical sigue la historia de una familia de músicos desde el bebop de los 50 hasta el glam rock de los 70.

Un género más peculiar tiene The Green Blade Rises, drama histórico con un reparto de lujo que cuenta los años formativos del presidente Abraham Lincoln. Por su parte, Red Wing sitúa una novela de amor del siglo XIX escrita por la francesa George Sand en un pueblo del Texas actual. De amor también va la nueva película de Alex Holdridge, que intentará replicar el éxito de Buscando un Beso a Medianoche con Meet Me In Montenegro, sobre un escritor americano fracasado que inicia un romance con una bailarina europea. Otra conocida en el mundillo indie es Nicole Holofcener, que tiene casi a punto su nueva comedia (aún sin título) sobre una divorciada que intenta seducir al exmarido de una amiga. Y volviendo a Sam Rockwell, otra posibilidad de que obtenga su merecida primera nominación será Better Living Through Chemistry, en la que interpreta a un farmacéutico cuya vida se descontrola cuando se convierte en el amante de una bella joven casada por dinero con un rico entrado en años.
Por cierto, esta femme fatale será una habitual de este año, Olivia Wilde, que sin embargo no se puede comparar con el saturador de artículos, el señor James Franco. ¿Lo echabais de menos? Pues he aquí partida cuádruple de él: como actor, director, productor y guionista en As I Lay Dying, adaptación de una novela noir de William Faulkner sobre una familia que debe enterrar a su matriarca; con los mismos cargos en Child of God, sobre un hombre violento que se retira a vivir a una cueva; como actor y mecenas del proyecto Black Dog, Red Dog, antología de relatos basados en poemas de Stephen Dobyns, adaptados y dirigidos por estudiantes de cine de la Universidad de Nueva York que ganaron un concurso convocado por Franco; y con las mismas funciones en Tar, de los mismos realizadores que el filme anterior, pero esta vez basado en poesías de C.K. Williams y con una historia única en la que los estudiantes fueron alternándose de forma cronológica. Este filme, que por cierto también protagoniza Olivia Wilde, ya se pudo ver en el Festival de Roma y no despertó mucho entusiasmo.

Luego están las salas de arte y ensayo más culturetas, que ya se están frotando las manos de pensar en lo que se aproxima. Este año estrenan película Gregg Araki (White Bird in a Blizzard, thriller en el que la vida de Shailene Woodley sufre una gran conmoción cuando su madre Eva Green desaparece misteriosamente), Jim Jarmusch (el romance vampírico Only Lovers Left Alive, con Tom Hiddleston y la inevitable Tilda Swinton metidos en una especie de réplica indie de El Ansia, de Tony Scott) y la reina absoluta de la crítica sesuda de los últimos años, Kelly Reichardt (Meek's Cutoff). En esta ocasión, su drama Night Moves se centra en tres activistas medioambientales (Jesse Eisenberg, Dakota Fanning y Peter Sarsgaard) que planean volar una presa. Y uno que está surgiendo con mucha fuerza es Jeff Nichols, que en Cannes ya demostró que lo de Take Shelter no era casualidad con Mud, una historia con ecos de Charles Dickens sobre unos niños que se cruzan en el camino de un criminal, interpretado por un Matthew McConaughey en plena ebullición desde hace un año.
Pero si de cine independiente de autores reconocidos se trata, dos son las películas más esperadas del año por cinéfilos y críticos por igual. Por un lado The Bling Ring, thriller dramático de Sofia Coppola basado en el caso real de unos adolescentes pijos obsesionados por la fama que robaban en casa de famosos, un material ideal para que la hija de Francis Ford siga la senda marcada por Somewhere (por su historia angelina de ídolos de barro) y María Antonieta (por la hipnótica seducción del lujo y la moda). La otra cinta la hemos desvelado hace poco en forma de tráiler: Only God Forgives, o la reunión de Nicolas Winding Refn y Ryan Gosling tras la aclamada Drive, esta vez situando su historia de samuráis del siglo XXI y mafiosos con aire neopostmoderno en Tailandia y el mundo de las artes marciales. En un minuto y medio, ya nos tiene comiendo de su mano.

Hay películas cuyas opciones parecen girar sobre todo en torno a su reparto. Son ese tipo de cintas cuyo guion permite el lucimiento de los actores, que tienen personajes principales potentes, que cuentan con directores con experiencia en esto de sorprender a la hora de sacar el talento a los intérpretes. Sin embargo, por unas cosas u otras, parece que no juegan en la liga de los mayores. Son cintas que se quedan a un paso de estar entre las favoritas porque su género no paree el más indicado, porque sus historias parecen demasiado trilladas, porque sus fortalezas se limitan a sus protagonistas o porque no cuentan con estudios fuertes o experimentados en el juego de los Oscar, por lo que solo pueden esperar arañar algo.
Algunas de estas películas parecía que no se iban a estrenar nunca. Es el caso de los thrillers Shadow Dancer (con Andrea Riseborough y Clive Owen luciéndose en una historia sobre el IRA), The Iceman (con el siempre brillante Michael Shannon interpretando a un asesino a sueldo real que mató a más de 200 personas) y The Company You Keep, nueva película de Robert Redford delante y detrás de las cámaras, interpretando a un antiguo miembro del grupo terrorista antisistema The Weather Underground, descubierto por un periodista encarnado por Shia LaBeouf. Las tres se han llevado críticas algo más frías de lo esperado, pero correctas y sobre todo destacadas en cuanto a sus actores, lo mismo que la dramedia de música y tercera edad Song for Marion, retrasada a última hora el año pasado, cuando parecía que Terence Stamp o Vanessa Redgrave podrían tener algo que decir en sus respectivas categorías. También ha tardado un mundo en llegar Grandes Esperanzas, de Mike Newell, enésima versión del clásico de Charles Dickens que destaca por vestuario, decorados, Ralph Fiennes y Helena Bonham Carter. Mucho mejor le ha ido a otra adaptación de un clásico, Much Ado About Nothing, en la que Joss Whedon coge la comedia de ShakespeareMucho Ruido y Pocas Nueces’ y la traslada a la actualidad con resultados más que satisfactorios, según dijo la crítica en Toronto. Hasta se dijo que Nathan Fillion podría optar a mejor secundario.

En el certamen canadiense también se vieron tres películas con desigual recepción. La comedia Girl Most Likely (anteriormente conocida como Imogene) es un tour de forcé de Kristen Wiig como dramaturga suicida, pero como filme es irregular y no está a la altura que demostraron sus directores con American Splendor (aunque sí está por encima de su filmografía posterior). Algo mejor le fue a la comedia dramática Thanks for Sharing, debut en la dirección del guionista nominado al Oscar Stuart Blumberg, con Mark Ruffalo, Gwyneth Paltrow y Tim Robbins como adictos al sexo en tratamiento. Muy por encima de estas dos se situaría What Maisie Knew, drama emotivo sobre una niña que asiste al divorcio de sus padres y a sus intentos de reconstruir su vida personal y sentimental. Aparte de Julianne Moore y Steve Coogan como progenitores, la crítica destacó la actuación de la pequeña Onata Aprile: ¿una nueva estrella en ciernes?
Y ya que mencionamos a Julianne Moore, este año tiene otra película en cartera: la comedia dramática The English Teacher, que tiene ese argumento tan recurrente este año de la relación entre una maestra y un alumno, y que en su tráiler promete bastante menos de lo que su reparto hacía pensar. Otro argumento muy repetido es el del extraño que llega a un hogar y lo vuelve patas arriba, que es lo que ocurre en Crazy Kind of Love, con Virginia Madsen. Y si echabais de menos a los niños que maduran durante unas vacaciones en el campo, Wish You Well pone a Josh Lucas y Ellen Burstyn a las órdenes de la directora de Cadillac Records para saciaros. Por su parte, la trama del thriller Too Late también es familiar, pero porque trae ecos del cine noir de toda la vida, con John Hawkes de detective obsesionado por la mujer a la que debe encontrar.

Y esto nos abre las puertas de este género. El más modesto es You Can't Win, en la que Michael Pitt es un trotamundos que entabla una amistad con una prostituta en la América de los años de la Gran Depresión. Un habitual del policíaco, Dito Montiel, enfrenta a Dwayne Johnson (agente federal) con Liam Hemsworth y Emma Roberts (amigos que deciden intentar robar un banco) en Empire State, que esperemos que recupere el nivel de su ópera prima. Por su parte, Kate Beckinsale vuelve a intentar que la tomen en serio en películas de juicios. Tras no lograrlo con Nothing But the Truth como acusada, ahora se pone en la piel de una abogada exdrogadicta que intenta recuperar su carrera con un caso menos sencillo de lo que parece en The Trials of Cate McCall. La que no se sabe si llegará a tiempo, porque acaba de terminar el rodaje, es The Rover, un western futurista australiano dirigido por David Michôd con ecos muy claros de Mad Max, ya que Guy Pearce busca vengarse de una banda de criminales que mataron a su mujer con la ayuda de Robert Pattinson, el miembro más joven y ligeramente retrasado de la banda.
La muerte (o su proximidad) también estará presente en varios títulos de este año, como la cinta victoriana Therese Raquin, en la que Elizabeth Olsen y Oscar Isaac son amantes que asesinan a Tom Felton, el marido de ella, que vuelve en forma de fantasma para atormentarlos con la culpa. Por su parte, Garrett Hedlund deberá enfrentarse a la decisión de su padre (Richard Jenkins) de apagar las máquinas que lo mantienen con vida en Lullaby , una cinta que también cuenta con la siempre excelente Amy Adams. De hospitales también estará Samantha Morton, que en Decoding Annie Parker da vida a una paciente que se alía con una genetista (Helen Hunt) para intentar hallar una cura para el cáncer de mama. Si este filme se basa en una historia real, Elsa and Fred es un remake de una película española de 2005 sobre dos ancianos que descubren el amor cuando ya no pensaban que iba a ser posible. Y si en la cinta patria, la pareja otoñal la formaban Manuel Alexandre y China Zorrilla, en la versión yanqui son Christopher Plummer y Shirley MacLaine. Michael Caine también tendrá una nueva oportunidad para gozar en el terreno sentimental con Mr. Morgan's Last Love, aunque el muy suertudo seducirá a la joven francesa Clémence Poésy.

De tierras galas también procede Arnaud Desplechin, que ha reclutado a Benicio Del Toro y Mathieu Amalric para Jimmy Picard, drama inspirado en hechos reales sobre un psicoanalista (Amalric) que intenta curar los trastornos que padece un veterano de la Segunda Guerra Mundial de origen indio americano (Del Toro). Francoparlante, pero de Canadá, es Charles-Olivier Michaud, que en One Square Mile cuenta la historia de un entrenador (Richard Jenkins) que logra convertir a un joven sin hogar (Cameron Bright) en un corredor sin parangón. De Irán llega el guionista Hossein Amini (Drive), que debuta en la dirección con The Two Faces of January, adaptación de una novela de Patricia Highsmith sobre una pareja de estafadores (Viggo Mortensen y Kirsten Dunst) que se ve involucrada en el asesinato de un policía extranjero. Más engaños veremos en Closer to the Moon, drama del rumano Nae Caranfil sobre un grupo de ladrones, capitaneados por Vera Farmiga y Mark Strong, que simulan estar rodando una película para robar un banco, todo ello tras el Telón de Acero en los años 50.
Otra película de cine dentro del cine será, en el dudoso caso de que esté acabada a tiempo, Fellini Black and White. El brasileño Wagner Moura se pondrá en la piel del director italiano en su viaje a Estados Unidos para presentar Las Noches de Cabiria, cuando estuvo desaparecido durante dos días. También es dudoso que esté lista este año Reykjavik, drama histórico de Mike Newell sobre la cumbre que tuvo lugar en 1986 entre Ronald Reagan (Michael Douglas) y Mikhail Gorvachov (Christoph Waltz). Steve Jobs es otro personaje que pasará a los anales, y sus biopics ya se cuentan por tríos, aunque este año solo se estrenará uno: jOBS, protagonizado por Ashton Kutcher, filme y actuación que en Sundance no logró poner a nadie de acuerdo. Más historias reales: CBGB cuenta los años de esplendor de este club neoyorquino que fue la sede del movimiento punk en Estados Unidos, y cuenta con un reparto de excepción interpretando a cantantes y músicos míticos (por ejemplo, Malin Akerman como Debbie Harry o Kyle Gallner como Lou Reed). Si este filme tiene un desgraciado aire a Studio 54, mejor pinta tiene Greetings from Tim Buckley, biopic que mezcla la figura del mítico cantante de folk con los inicios de su no menos respetado hijo Jeff en el mundo del rock alternativo.

De música también sabe un rato John Carney, que con Once conquistó muchos corazones, algo que quiere repetir con Can a Song Save Your Life? En ella, Keira Knightley da vida a una joven cantautora a punto dejar Manhattan con sus sueños rotos que es descubierta por un productor musical fracasado (Mark Ruffalo), lo que puede darle la vuelta a sus vidas. Esta melancolía también impregna Ain't Them Bodies Saints, una de las películas más aclamadas del pasado Festival de Sundance, en la que Casey Affleck interpreta a un fugitivo escapado de la cárcel que cruza todo el estado de Texas para regresar con su mujer y con la hija que no ha llegado a conocer. Más difícil incluso lo tendrá Robert Redford en el segundo largometraje de J.C. Chandor (Margin Call), titulado All Is Lost, en el que interpreta a un hombre perdido en su barco en medio del mar que debe enfrentarse a la naturaleza. Lo curioso de este filme es que no tendrá diálogos, aunque más sorprendente todavía es lo de The Disappearance of Eleanor Rigby, una película sobre la difícil relación de un matrimonio (James McAvoy y Jessica Chastain) a lo largo de 24 horas que está dividida en dos filmes: uno desde el punto de vista del marido y otro desde el punto de vista de la esposa.
Si hablamos de dualidades, habrá que hablar de Fyodor Dostoyevsky, que hace 160 años escribió la obra definitiva sobre los doppelgänger, El Doble. Ahora el inglés Richard Ayoade se ha atrevido a hacer una adaptación de tan magna obra en forma de comedia oscura, con Jesse Eisenberg atormentado por la visión de su doble. Más clásicos: The Invisible Woman, prometedor biopic de Charles Dickens dirigido y protagonizado por Ralph Fiennes; y una nueva adaptación de Romeo y Julieta realizada por el italiano Carlo Carlei, que cuenta con la distinción de ser de las pocas que cogen a actores de la edad aproximada que tenían los amantes de Verona (Hailee Steinfeld y Douglas Booth). Casi tantas interpretaciones como la obra de Shakespeare han tenido las teorías de la conspiración sobre el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, y sin duda volverán a ponerse de moda debido a Parkland, que recrea las últimas horas del presidente americano desde el punto de vista de Abraham Zapruder (Paul Giamatti), que grabó con su cámara doméstica el disparo fatal, y del doctor Jim Carrico (Zac Efron), el médico que le atendió en el hospital de Dallas.

Otro presidente que regresará a la gran pantalla es Nelson Mandela, esta vez encarnado por Idris Elba. En Mandela: Long Walk to Freedom, Justin Chadwick rodará una de esas hagiografías que tanto gustan en Hollywood, y que abarca desde que el personaje era niño hasta su momento álgido, en este caso cuando fue nombrado presidente de Sudáfrica. Sin embargo, en lo que respecta a los biopics, las mujeres serán las reinas del año. O más bien las princesas, porque tendremos dos proyectos que pueden colar a sus protagonistas entre las favoritas a mejor actriz incluso si resultan ser una patata. Por un lado tenemos Diana, en la que Naomi Watts da vida a la princesa de Gales durante sus últimos años de vida, incluida su relación con un médico indio interpretado por Naveen Andrews. El filme de Oliver Hirschbiegel parte con desventaja, porque aún no tiene distribuidor en Estados Unidos, mientras que Grace of Monaco ha sido adquirida por los hermanos Weinstein, igual que el filme de Mandela. Esto quiere decir que, salvo desastre global, veremos a Nicole Kidman nominada de nuevo por dar vida a Grace Kelly a las órdenes del francés Olivier Dahan, quien ya le dio una estatuilla a Marion Cotillard por La Vida en Rosa. Esta película en concreto se centrará en un episodio de la vida de Grace cuando ya era esposa de Raniero III (Tim Roth) y por tanto princesa de Mónaco.
No será la única película potente para la australiana, ya que Nicole también protagoniza The Railway Man, drama bélico basado en una historia real por el que Colin Firth podría ser otra vez candidato. En concreto, el filme gira en torno a un hombre que sobrevivió al Ferrocarril de la Muerte en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial, y que años después busca a los responsables de su tortura. Más ligera será la comedia Her, de Spike Jonze, en la que un escritor solitario (Joaquin Phoenix) adquiere un nuevo sistema informático diseñado para satisfacer todas sus necesidades, lo que hará que comience a depender emocionalmente de ‘ella’. Amy Adams, Rooney Mara y la ubicua Olivia Wilde acompañan a Phoenix en el reparto. Por último, y a punto incluso de colarse en la siguiente categoría de este artículo, se encuentra Dallas Buyers Club, un drama en el que Matthew McConaughey interpreta a un enfermo de sida en los 80 que entraba medicamentos experimentales de contrabando en el país y los probaba en sí mismo, en un intento de hallar alguno que funcionase para detener la enfermedad. El filme ha saltado a los tabloides de medio mundo por las imágenes del actor y de Jared Leto con un aspecto muy similar al de Christian Bale en El Maquinista. Teniendo en cuenta la buena forma actoral que está demostrando Matthew últimamente y lo que le gustan a la Academia estas transformaciones físicas, quizá deberíamos ir considerándolo como el favorito para ganar el Oscar.

25. GRAVITY: La película de ciencia ficción más esperada del año. Alfonso Cuarón se lleva a Sandra Bullock y George Clooney al espacio y los abandona a su suerte en un filme que podría estar a la altura (al menos técnicamente) de su celebrada Hijos de los Hombres.
24. RUSH: Ron Howard se siente más cómodo (y recibe más premios) narrando hechos reales. Aquí cuenta con un guion de Peter Morgan y con Chris Hemsworth y Daniel Brühl dando vida a sendos mito de la Fórmula 1: James Hunt y Niki Lauda. También sale Olivia Wilde, cómo no.
23. KNIGHT OF CUPS: Terrence Malick no triunfará con To the Wonder, pero tiene otras dos cintas que pueden estar listas para este año. Elegimos esta porque al menos tiene título, pero de ella solo se sabe que trata el tema de la fama y que si el montaje no lo impide salen Christian Bale, Cate Blanchett y Natalie Portman.
22. INSIDE LLEWYN DAVIS: La nueva película de los hermanos Coen viaja hasta la escena de la música folk de los 60 para seguir a un cantautor (Oscar Isaac) que intenta abrirse camino. Su reparto coral, con Justin Timberlake, John Goodman y sobre todo Carey Mulligan, podría dar mucho que hablar.
21. ANTES DE LA MEDIANOCHE: Después de dos películas de culto para generaciones de cinéfilos, llega la tercera entrega de esta saga de encuentros y amor entre Ethan Hawke y Julie Delpy. A juzgar por su éxito en Sundance, el nivel continúa por todo lo alto, así que sería hora de que la Academia lo reconociese.
20. PRISONERS: El canadiense Denis Villeneuve tiene programa doble este año. Además de An Enemy, estrenará este thriller en el que Hugh Jackman secuestra a Paul Dano y le tortura porque le cree responsable de la desaparición de su hija y puede desvelar su paradero. ¿Será otra Expediente Anwar o una nueva La Noche Más Oscura?

19. THE BUTLER: No íbamos a cometer el error de seguir confiando en Lee Daniels, pero el argumento del filme es difícil de estropear hasta para él, sobre todo con Harvey detrás. Se trata de un biopic del mayordomo de la Casa Blanca, un afroamericano (Forest Whitaker) que sirvió a ocho presidentes distintos. Si no fuese por El Chico del Periódico, estaría en el top10.
18. FRUITVALE: La gran triunfadora de la última edición del Festival de Sundance es este drama que sigue el último día de un joven que fue asesinado en un acto de violencia policial hace unos años. Aunque es la primera película de Ryan Coogler y las cintas indies pueden correr cualquier tipo de suerte en la carrera hacia el Oscar, el distribuidor es Harvey Weinstein. ¿Hace falta decir más?
17. DEVIL'S KNOT: Otro caso real, tratado ya en muchos documentales, es el de los West Memphis Three, tres jóvenes acusados de asesinar a unos niños que se pasaron casi 20 años encarcelados por una polémica decisión judicial. Atom Egoyan contará su historia con Colin Firth y Reese Witherspoon, pero el que podría tener el papel más jugoso es Kevin Durand.
16. OUT OF THE FURNACE: Scott Cooper ya causó buenas sensaciones con Corazón Rebelde, y esta cinta podría ser su eclosión. Se trata de un thriller dramático situado en la Gran Depresión sobre dos hermanos (Christian Bale y Casey Affleck) que se ven arrastrados uno a prisión y otra a una banda criminal como consecuencia de los golpes de la vida. Suena totalmente noir.
15. SERENA: Siguiendo con la Gran Depresión, la danesa Susanne Bier lo intenta de nuevo en Hollywood tras Cosas que Perdimos en el Fuego con este filme sobre un hombre que construye un imperio maderero empujado por la ambición y falta de escrúpulos de su esposa, que al saber que es estéril planea matar al hijo ilegítimo de su marido. Protagonizan Bradley Cooper y Jennifer Lawrence.
14. TWELVE YEARS A SLAVE: A la tercera va la vencida, pero para Steve McQueen solo se puede aplicar a los Oscar, ya que sus anteriores filmes (Hunger y Shame) ya eran peliculones. En este drama ambientado en el siglo XIX cuenta la historia de un hombre (Chiwetel Ejiofor, en el papel que puede convertirle definitivamente en estrella) secuestrado y vendido como esclavo en los estados confederados.

13. SAVING MR. BANKS: ¿Alguna vez os habéis preguntado cómo logró Walt Disney rodar Mary Poppins? Pues esta película es la respuesta. Dirigida por el irregular John Lee Hancock, se centra en la relación entre la autora del libro (Emma Thompson) y el magnate del imperio del ratón (Tom Hanks). Paul Giamatti y Colin Farrell también aparecen en el reparto de un filme que puede ser otro El Aviador o quedarse en un Hitchcock más.
12. A MOST WANTED MAN: Dos años después de El Topo llega una nueva adaptación de una novela de John Le Carré. El filme cuenta la historia de un inmigrante checheno musulmán que se presenta en Alemania para reclamar la fortuna de su padre, lo que levanta suspicacias de las agencias de inteligencia, preocupados por que pueda ser un terrorista. Dirige Anton Corbijn y protagonizan Philip Seymour Hoffman, Rachel McAdams y Willem Dafoe, entre otros.
11. AUGUST: OSAGE COUNTY: Adaptación de una obra de teatro ganadora del Pulitzer, se centra en una reunión de un clan sureño en plena crisis familiar. Comedia negra y ecos de Tennessee Williams para un filme dirigido por el televisivo John Wells y producido por los Weinstein que cuenta con uno de los repartos más impresionantes del año, capitaneado por Julia Roberts y Meryl Streep. Como mínimo, es un vehículo idóneo para nominaciones actorales.
10. AMERICAN BULLSHIT: Aunque no es el título definitivo del filme y puede que no llegue a tiempo de estrenarse este año, lo nuevo de David O. Russell es imprescindible en esta lista a tenor de su trayectoria reciente. En este caso cuenta la historia de cómo dos timadores ayudaron al FBI a atrapar a un alcalde corrupto. El reparto reúne por enésima vez a Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, junto a Christian Bale (again), Amy Adams (again) y Jeremy Renner.
9. THE COUNSELOR: ¿Por qué seguimos confiando en Ridley Scott? Quién sabe, pero si hay una película que puede devolverle a la primera fila que desde hace una década no alcanza, es este thriller escrito por Cormac McCarthy y rodado parcialmente en Alicante y Murcia. En él, Michael Fassbender interpreta a un abogado que se involucra en una red de narcotráfico. Brad Pitt, Javier Bardem, Penélope Cruz y Cameron Diaz completan el impresionante reparto.

8. CAPTAIN PHILLIPS: En 2009, un grupo armado de piratas somalíes secuestraron un barco estadounidense, la primera vez que ocurría en 200 años. El ataque duró solo un día hasta que intervino la Armada, pero el capitán del navío fue tomado como rehén en un bote y mantenido ahí durante tres días más. Ahora el guionista Billy Ray y el director Paul Greengrass cuentan su historia y le ponen el rostro de Tom Hanks, que este año se ha puesto realmente las pilas para recuperar su trono actoral.
7. LOWLIFE: Poco a poco, James Gray se ha construido una reputación como autor de culto, con joyas como Two Lovers o La Noche es Nuestra. Según cuentan los primeros rumores, esta cinta de época sería su mejor trabajo hasta la fecha, y quizás su primera nominación. El filme narra la historia de una inmigrante (Marion Cotillard) que cae en los barrios bajos neoyorquinos hasta que un ilusionista (Jeremy Renner, again) se enamora de ella e intenta ayudarla. Joaquin Phoenix completa el trío protagonista.
6. LABOR DAY: Jason Reitman ha sido nominado al Oscar por la mitad de las películas que ha hecho, así que esta tiene también un 50% de probabilidades de ser una de las favoritas del año. Se trata de una adaptación de una novela de Joyce Maynard en la que una madre y su hijo acogen en su casa a un convicto fugado de prisión, mientras el cerco sobre él se estrecha. Kate Winslet y Josh Brolin encabezan el reparto de este filme que recuerda mucho (y no es mala cosa) a Un Mundo Perfecto.

5. NEBRASKA: Si juntamos las tres últimas películas de Alexander Payne (A Propósito de Schmidt, Entre Copas y Los Descendientes), seguramente obtengamos el guion de su nuevo proyecto, en el que Bruce Dern y Will Forte son padre e hijo que mantienen una relación difícil, pero que emprenden juntos un viaje para reclamar el dinero de un premio. Por el camino se encuentran con nuevos y viejos amigos y su relación se hace más fuerte y todas esas cosas que suenan ya tan trilladas, pero que Payne sabe hacer tan bien.
4. FOXCATCHER: Bennett Miller lleva una trayectoria impecable. Primero Truman Capote y después Moneyball le han colocado como una de las nuevas voces del cine americano con más fuerza, y su tercera película puede conducirle definitivamente a una estatuilla. Este drama macabro narra la historia real de un millonario esquizofrénico que asesinó a un campeón olímpico de lucha libre que era buen amigo suyo, y cuenta con un irreconocible Steve Carell, Mark Ruffalo y Channing Tatum en papeles con potencial de Oscar.
3. THE MONUMENTS MEN: George Clooney batió el año pasado un récord: es la persona nominada en más categorías distintas en los Oscar (actor, actor secundario, guion original, guion adaptado, director y productor). No hay motivo para pensar que no vaya a conseguir más candidaturas con su quinto filme tras la cámara, que trata sobre la operación para rescatar obras de arte en posesión de Hitler antes de que este las destruyese al final de la Segunda Guerra Mundial. Matt Damon, Cate Blanchett, Bill Murray y Jean Dujardin lo acompañan en el reparto.

2. THE FIFTH ESTATE: Pocas personas han marcado con más fuerza la historia reciente que Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, la página web que destapó miles de secretos de los Gobiernos de todo el mundo, principalmente el americano. Hacer una película sobre su vida es tan inevitable como peligroso, y dependiendo de cómo se trate el material, puede ser un bluff o una obra maestra. David Fincher no está disponible en este caso, y Bill Condon es capaz de ambas cosas, así que no ocupa el primer puesto de esta lista. Eso sí, Benedict Cumberbatch y Daniel Brühl (que menudo año va a tener) parecen apuestas fuertes entre los actores.
1. THE WOLF OF WALL STREET: Uno que no ha decepcionado en muchísimo tiempo es Martin Scorsese, que desde que ganó el Oscar está más juguetón pero no pierde un ápice de fuerza tras la cámara. Por eso, es muy poco probable que este proyecto que tantas veces se ha retrasado se convierta en otro J. Edgar, y más bien podemos esperar de él la favorita a ganar en la noche del próximo 2 de marzo. El argumento nos presenta a un bróker de Wall Street (Leonardo DiCaprio, de nuevo postulándose para la estatuilla) que se niega a colaborar en una investigación por fraude y corrupción en el mundo de la banca. Matthew McConaughey y Jonah Hill completan el reparto y siguen su carrera ascendente. ¿Logrará Marty su segundo Oscar?
Ese es todo el panorama que se presenta para este año, aunque no descartéis que alguna película de última hora se una a la fiesta, como por ejemplo The Grand Budapest Hotel, de Wes Anderson
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