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10 planetas que merece la pena visitar

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José Hernández, 28/11/2009
Otro fin de semana, otro evento importante que merece uno de los TOP 10 DE CINEOL. En este caso se trata del estreno de la película española más cara y con mayor proyección internacional de todos los tiempos, por encima incluso de Agora. Se trata de Planet 51, el primer largometraje de animación del estudio Ilion, salido de la empresa española de videojuegos Pyro. ¿Y qué se puede sacar de una película sobre un humano que intenta integrarse en un planeta extraterrestre, y que de verdad de la buena que no se llama Goomer? Sencillo…

Porque todos sabemos que la Era Espacial 2.0.esta-vez-va-en-serio está a la vuelta de la esquina, y entonces necesitaremos una guía de viaje tan completa como la de Michelín. Y CINeol está dispuesta a ser la primera en confeccionarla, con la maravillosa sabiduría que encontramos en las películas. Pero antes, por supuesto, los planetas que se han quedado fuera.
Menciones especiales:
- El Planeta de los Simios: Muy exótico, muy peludo, pero todo el que haya visto la película sabrá que el costoso viaje hasta allí es una estafa para incautos.
- La Luna: Méliès nos enseñó que es un lugar asombroso, pero cuando dispongamos de cohetes para llegar hasta donde queramos, viajar hasta allí será como ir ahora de Madrid a Alcorcón.
- Ygam: Es un lugar lleno de maravillas y criaturas extrañas, pero somos humanoides, así que con toda seguridad acabaríamos esclavizados por gigantes azules de ojos rojos y devueltos a la Edad de Piedra.
10. ARRAKIS

¿Dónde puedo verlo? Dune y sus versiones televisivas.
¿A qué distancia se encuentra? En algún lugar de nuestra galaxia.
¿Qué nos ofrece? Turismo de relax: degustaciones de especia melange (la organización declina toda responsabilidad si uno se vuelve adicto); visita a las cavernas donde viven los Fremen, o sea, la gente rara de ojos azules fosforito; lectura de secretos y verdades por parte de las Bene Gesserit, con satisfacción sexual opcional; excursiones por el desierto, con posibilidad de montar en gusano gigante si encuentras a un Muad’Dib que te enseñe; solarium, cómo no. Y arena. Mucha arena.
¿Qué peligros tiene? La Casa Harkonnen, una familia maquiavélica en la que se violan jóvenes esclavos núbiles, se lucha a cuchillo sin clemencia y se practican operaciones para atacar la belleza inconfundible de las pústulas y la obesidad mórbida. Y, por supuesto, la voracidad de los gusanos gigantes, sobre todo si les tocas su especia.
9. AURA

¿Dónde puedo verlo? Terror en el Espacio, aunque tiene una versión light y más árida en Alien.
¿A qué distancia se encuentra? No muy lejos de nuestro planeta, por lo que se deduce del filme original.
¿Qué nos ofrece? Turismo de intriga: visitar una nave alienígena estrellada en el planeta por razones desconocidas, pero capaces de acabar con la vida de toda una tripulación; juguetear con los artefactos de la nave (potencialmente peligrosos); organizar excursiones por páramos llenos de niebla de diversos colores, vegetación extraña y colinas de formas extravagantes. Ideal para góticos de la nueva era. Trajes de látex con casco incluido, opcionales.
¿Qué peligros tiene? Tan sólo sufrir una posesión por parte de entes diabólicos y malignos que utilizan tu cuerpo como vaina para alimentarse y dominar el mundo. Posesión que, por cierto, es difícil evitar, dado que son criaturas invisibles a nuestro poco desarrollado sentido de la vista.
8. NABOO

¿Dónde puedo verlo? En los episodios I, II y III de Star Wars.
¿A qué distancia se encuentra? En una galaxia muy, muy lejana.
¿Qué nos ofrece? Turismo de paisajes: senderismo por bosques llenos de vegetación suntuosa y animales nunca vistos; escapadas a prados, ríos y cascadas exuberantes donde retozar tierna y pastelosamente con tu amante; visita a los monumentos históricos del palacio real y alrededores, con explicación por parte del guía de qué leches es la cosa esa que entregaron a los gungan al final del episodio I; actividades de submarinismo para admirar las ciudades gungan y hacer fotos a la fauna acuática (se recomienda llevar corazas resistentes para evitar convertirse en aperitivo marino).
¿Qué peligros tiene? Jar Jar Binks. Por eso está tan barato este destino, nadie quiere correr el riesgo de cruzarse con él y que se le pegue como una lapa durante el resto del viaje. Sería una forma terrible de estropear unas vacaciones.
7. GANDAHAR

¿Dónde puedo verlo? Gandahar: Los Años Luz.
¿A qué distancia se encuentra? Podría ser cerca, lejos o incluso en otro universo distinto al nuestro.
¿Qué nos ofrece? Turismo de naturaleza, sin duda: es toda una delicia para amantes de la vida animal y vegetal. Aquí encontrarán desde pájaros cíclopes con capacidad para grabar lo que ven, hasta enormes reptiles vegetarianos con instinto maternal y mucho genio, pasando por plantas cuyos frutos engendran bichos perrunos. También se puede dar un paseo en ave-manta, o escalar los laberintos de árboles, o lo más importante de todo: practicar nudismo sin barreras morales. En Gandahar, de hecho, lo de aparearse sobre una flor gigante o ir mostrando las tetas hasta en una reunión del congreso está a la orden del día.
¿Qué peligros tiene? Sus habitantes tienen cierta tendencia a hacer experimentos genéticos que salen mal, y luego abandonarlos a su suerte. A veces les salen mutantes tan asquerosos como benignos que pueden leer y controlar mentes. Pero otras veces el resultado es un cerebro megalómano gigante, que fabrica ejércitos sin alma y los envía a arrasar el planeta convirtiendo a todo el mundo en piedra. Aunque esté recogiendo fruta.
6. ALTAIR IV

¿Dónde puedo verlo? Planeta Prohibido.
¿A qué distancia se encuentra? Orbitando la estrella Altair, a 17 años luz.
¿Qué nos ofrece? Turismo psicotecnológico. Para aficionados a la arqueología y la ingeniería, existen kilómetros y kilómetros de ruinas, la mayoría de ellas aún inéditas, de una civilización extinta pero muy avanzada. En ellas se pueden descubrir miles de avances científicos que el visitante podría patentar. Las ruinas, por cierto, están en muy buen estado sin necesidad de un servicio de limpieza, por lo que no hay peligro para alérgicos al polvo. Además, para estudiosos de la mente existen aparatos capaces de crear cualquier cosa que se le pase a uno por la cabeza. Y, por supuesto, toda visita tiene como guía al entrañable robot Robbie, con regalo de una botella de whisky por cabeza.
¿Qué peligros tiene? Efectos secundarios (y mortíferos) del aparatito mental en cuestión, cuando uno no tiene el pensamiento limpio a la hora de concentrarse. Lo cual ocurre en el 100% de las ocasiones. Aunque claro, si uno es un obseso sexual, a lo mejor no es un inconveniente tan malo.
5. TATOOINE

¿Dónde puedo verlo? En todas las películas de la saga Star Wars, excepto en El Imperio Contraataca.
¿A qué distancia se encuentra? En la misma galaxia muy, muy lejana que Naboo.
¿Qué nos ofrece? Turismo de fiesta: los amantes de la velocidad pueden participar en carreras de vainas por desiertos y grutas; los amantes de la juerga disponen de deliciosos bares llenos de alienígenas decadentes y grupos musicales de funky-ET; y los que añoran los tiempos del Imperio Romano pueden visitar el palacio del difunto Jabba el Hut, donde podrán hacer recorridos interactivos por el harén, la despensa y la sala de juegos (potencialmente peligroso para cualquiera que no desee luchar contra un gigante deforme). Pero además, también existe una importante industria de turismo rural por las aldeas y granjas del planeta, con posibilidad de conocer pintorescos contrabandistas con los que hacer tratos rayanos en la ilegalidad.
¿Qué peligros tiene? Es un planeta lleno de delincuentes y gente de mal vivir, que ni siquiera con un buen servicio de policía ha conseguido enderezarse. La esperanza de vida es muy corta, sobre todo para granjeros, esclavos y familiares de caballeros Jedi. Entre los violentos moradores de las arenas y los voraces sarlacc, es peligroso adentrase en el desierto. Además, en cualquier momento puede venir un hombre con harapos y melenas a llevarse a tu hijo, diciendo que es alguien especial y no sé qué de bichitos en la sangre, pero con quién sabe qué indecentes propósitos.
4. SOLARIS

¿Dónde puedo verlo? En las dos versiones de Solaris.
¿A qué distancia se encuentra? A unos cuantos meses de viaje.
¿Qué nos ofrece? Turismo sentimental. Este planeta inteligente ofrece la posibilidad de reencontrarnos con nuestros seres queridos, vivos o muertos, y pasar con ellos todo el tiempo que deseemos. Siempre y cuando, claro, no seamos demasiado aprensivos por el hecho de que sean biológicamente similares a la materia de la que se compone el océano vivo. Además, al menos en la novela de Stanislaw Lem, dicho océano es toda una delicia para visitar, con las extrañas e intrincadas construcciones que se forman en su superficie en lugar de olas. En otras versiones esto no es posible, pero quizá un bañito en sus aguas sea tonificante para el espíritu.
¿Qué peligros tiene? Caer en la locura, ya que no todo el mundo está preparado para reencontrarse con su padre muerto hace veinte años, o para volver a ver a la exmujer que tanto daño le hizo, etcétera. Vamos, que sólo es apto para tipos duros. También es peligroso intentar explorar el océano demasiado de cerca: se puede quedar uno atrapado para siempre en su plasma.
3. MARTE

¿Dónde puedo verlo? Infinidad de películas, pero aquí nos centraremos en La Furia del Planeta Rojo.
¿A qué distancia se encuentra? A unos 80 millones de kilómetros.
¿Qué nos ofrece? Turismo de aventura. Se pueden explorar sus junglas, donde la vegetación tiene formas nunca vistas en la Tierra, y puede incluso tener algo de animal y de carnívora. También se pueden dar románticos viajes en barca por sus lagos, aunque con precaución porque no es agua lo que hay en ellos, y porque podemos despertar a alguna ameba gigante con ganas de digerirnos. O se pueden visitar las extremadamente avanzadas ciudades de los marcianos, siempre que se haga con discreción, porque los terráqueos no son bienvenidos. Y, cómo no, se puede pasear por los páramos y, si hay suerte, emprender una encarnizada y entretenida lucha contra el animal más pintoresco de la región: la enorme rataraña.
¿Qué peligros tiene? Aparte de los propios de la naturaleza salvaje, y de los propios de la tecnología marciana, lo más importante que nunca hay que olvidar es llevarse unas buenas gafas de sol. Y es que la luz en Marte es parecida a una aguja al rojo vivo que se dirija directamente hacia los centros cerebrales de la vista y se ponga a hacer trastadas en ellos. De hecho, es posible que la exposición prolongada a este efecto lumínico cause daltonismo a medio plazo, y ceguera absoluta al cabo de una semana.
2. VENUS

¿Dónde puedo verlo? El Planeta de las Tormentas (sí, estoy obsesionado con esta película, qué pasa).
¿A qué distancia se encuentra? A unos 40 millones de kilómetros.
¿Qué nos ofrece? Turismo arqueológico. Además de las curiosidades biológicas (dinosaurios grandes y pequeños, terrestres y voladores; plantas carnívoras gigantes…) y de las curiosidades geológicas (intrincada orografía, niebla permanente, actividad volcánica frecuente…) típicas de un planeta casi virgen, el paquete estrella incluye una visita a las ruinas de una civilización escondida y quizá extinta. Pero solo quizá. Al visitante se le darán los utensilios necesarios para desentrañar los mil secretos que oculta el planeta en todos sus rincones, a veces a simple vista y otras ocultos por el tiempo, para ver si consigue descifrar qué es lo que ocurrió ahí, por qué una civilización avanzada desapareció sin dejar rastro y qué son los misteriosos cánticos que suenan de vez en cuando.
¿Qué peligros tiene? Escasez de aire, que exige tomar pastillas de vez en cuando; erupciones volcánicas, que tienden a atrapar a los turistas entre ríos de lava; ataques de la fauna y flora; terremotos inoportunos; y, por supuesto, los propios guías robóticos, que de vez en cuando enloquecen y se vuelven contra los visitantes. Y lo hacen cuando más se les necesita para salir de un apuro.
1. LYTHION

¿Dónde puedo verlo? Barbarella, la Venus del Espacio.
¿A qué distancia se encuentra? Orbitando la estrella Tau Ceti, a 12 años luz.
¿Qué nos ofrece? Turismo sexual. Teniendo en cuenta que todos los habitantes del planeta son bellos, y los que no lo son se dedican únicamente a ayudar a que los bellos se emparejen, uno puede hacer su agosto en este planeta. Puede ser con rudos cazadores de pecho peludo, con adónicos ángeles de pecho pelado, con revolucionarios de pacotilla que van de escondite en escondite… Incluso con tiranas megalómanas y sádicas a las que les da igual muslo que pechuga. Puede ser a lo bruto (es decir, con penetración: ¡oh, barbarismo!), con delicadeza floral, en plan conejito, haciendo la tijera, embutidos en cuero y látex, tumbados sobre suaves pieles, en plan sadomaso… Pero la atracción que más solicitudes atrae entre los turistas es, de lejos, la Máquina Ex-sex-siva, también conocida como Orgasmotrón. De hecho, se organizan competiciones por ver quién aguanta más en ella.
¿Qué peligros tiene? Uno puede morir en determinadas circunstancias. Por ejemplo, siendo feo. O teniendo poca resistencia a los orgasmos. O siendo muy feo. O siendo nefasto en el manejo de una pistolita de rayos. O siendo asquerosamente feo. Los padrazos y gente que se lleva bien con los niños tampoco suelen durar mucho en el planeta, habida cuenta de la manía de éstos por secuestrar y enjaular a los adultos y enviarles a sus muñecos asesinos de dientes metálicos para que los descuarticen. Ahora bien, por las incompetentes tropas de la tirana no hay que preocuparse, eso seguro.
Ahora es vuestro turno. ¿Cuáles son vuestros planetas preferidos? ¿A dónde iríais si tuvieseis la oportunidad de visitar alguno? ¿Qué lugar no querrías ver ni en pintura? ¿Y cuántas formas más pueden haber de introducir El Planeta de las Tormentas en un top10?