Tom Holland nació en Kingston upon Thames (Londres) el 1 de junio de 1996. Actor y bailarín británico, comenzó su carrera sobre los escenarios tras ser descubierto en una escuela de danza. Después de un intenso periodo de formación, obtuvo el papel protagonista del musical Billy Elliot, donde durante dos años interpretó a un niño que lucha por convertirse en bailarín, una experiencia que marcó la precisión física que sigue caracterizando muchas de sus interpretaciones.
Su debut en el cine llegó con Lo imposible (2012), de J.A. Bayona. En la película interpreta a Lucas, el hijo mayor de una familia atrapada por el tsunami del océano Índico de 2004. Gran parte de su trabajo consiste en sostener escenas de supervivencia junto a Naomi Watts, alternando momentos de vulnerabilidad con una creciente responsabilidad sobre su familia. La naturalidad de su interpretación le valió el premio al Actor Revelación de la National Board of Review y lo situó entre las jóvenes promesas del cine británico.
Su consagración internacional llegó al incorporarse al Universo Cinematográfico de Marvel como Peter Parker. Debutó en Capitán América: Civil War (2016) y posteriormente protagonizó Spider-Man: Homecoming (2017), Spider-Man: Lejos de casa (2019) y Spider-Man: Sin camino a casa (2021). Holland construye a su Spider-Man desde la agilidad física y la improvisación verbal: combina un lenguaje corporal muy dinámico, heredado de su formación como bailarín y gimnasta, con un ritmo de diálogo rápido que transmite la inseguridad y el entusiasmo propios de un adolescente. Incluso en las secuencias de acción procura realizar parte de sus propias acrobacias, buscando que el movimiento del personaje resulte continuo y creíble.
Consciente del riesgo de quedar asociado únicamente al superhéroe de Marvel, ha alternado la saga con proyectos de registro muy distinto. En El diablo a todas horas (2020) interpreta a un joven marcado por la violencia y el fanatismo religioso; en Cherry (2021), dirigido por los hermanos Russo, da vida a un veterano de guerra con trastorno de estrés postraumático y problemas de adicción, un papel para el que transformó notablemente su aspecto físico. Más adelante protagonizó Uncharted (2022), donde asumió el papel del aventurero Nathan Drake, y la miniserie The Crowded Room (2023), donde interpreta a un joven con un complejo trastorno mental. La intensidad emocional del rodaje llevó al propio actor a anunciar un descanso temporal de la interpretación para recuperarse antes de afrontar nuevos proyectos.
Durante 2024 regresó al teatro protagonizando una nueva versión de Romeo y Julieta en el West End londinense, su primera aparición sobre los escenarios desde Billy Elliot. Ese mismo año fundó la productora Billy17, con la que firmó un acuerdo de desarrollo con Sony Pictures para producir parte de sus futuros proyectos, ampliando así su papel dentro de la industria más allá de la interpretación.
En 2025 comenzó el rodaje de dos de las producciones más importantes de su carrera. Por un lado, se incorporó al reparto de La odisea, la adaptación de Christopher Nolan del poema de Homero, donde interpreta a Telémaco, hijo de Odiseo. Holland describió el rodaje como la mejor experiencia profesional de su carrera hasta ese momento, destacando el nivel de exigencia del proyecto y la oportunidad de trabajar por primera vez bajo la dirección de Nolan. Paralelamente inició el rodaje de Spider-Man: Brand New Day, concebida como una nueva etapa para Peter Parker tras los acontecimientos de No Way Home.
Tras finalizar la promoción de ambas películas, confirmó que su siguiente proyecto será interpretar a Fred Astaire en un biopic dirigido por Paul King. Para preparar el papel ha retomado su entrenamiento como bailarín y ha explicado que su objetivo es rodar personalmente todas las coreografías, sin dobles y en planos largos, siguiendo el estilo con el que Astaire filmaba sus números musicales.