Un, dos, tres ... Splash
La vergüenza de Daryl Hannah durante el rodaje fue legendaria: En las escenas en las que debía aparecer desnuda, llevaba esparadrapo en los pezones, con lo que ni el equipo de rodaje pudo contemplarla en todo su esplendor.
La vergüenza de Daryl Hannah durante el rodaje fue legendaria: En las escenas en las que debía aparecer desnuda, llevaba esparadrapo en los pezones, con lo que ni el equipo de rodaje pudo contemplarla en todo su esplendor.