Paulina Escobar es la esposa de un prominente abogado, Gerardo, en un innombrado país del tercer mundo. Una noche una tormenta obliga a su marido a traer a casa a un vecino, el Dr. Miranda, a quien Paulina cree reconocer como parte del antiguo régimen que la torturó. Paulina le recluye, decidida a desvelar la verdad, mientras se debate entre su represión psicológica y su memoria; Gerardo entre su esposa y la ley, y el Dr. Miranda se ve forzado a un duro cautiverio mientras marido y mujer tratan de descubrir la verdad sobre un oscuro pasado.
La escena final no estaba prevista inicialmente y fue añadida a petición del guionista, quien consideraba que era imprescindible para volver a situar a los personajes en un contexto formal. Roman Polanski aceptó incluirla aún cuando eso implicaría un gasto más que considerable para unos escasos minutos de película.