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Estrenos de la semana (14-16 de agosto de 2013)
José Hernández, 16/08/2013
Aunque estemos en un macropuente de esos que incitan a emplear el tiempo libre en ir al cine, los distribuidores se han acobardado. Muchos desplazamientos y las cifras de taquilla poco halagüeñas de anteriores semanas han provocado que solo cinco películas se atrevan a aprovechar esta fecha para llegar a las salas españolas. Entre las valientes tenemos dos cintas europeas de distinto calado social, una de ellas la primera parte de una trilogía que se estrenará durante los próximos meses; un filme de fantasmas que en Estados Unidos no ha pasado por los cines; un spin-off aéreo de la cinta animada más denostada de Pixar, pero hecho por Disney; y el regreso del director sudafricano Neill Blomkamp con una nueva aventura de ciencia ficción cuatro años después de District 9. Los estrenos de esta semana (los tres primeros fueron el pasado miércoles) son los siguientes:
Aviones
Una Casa en Córcega
Exorcismo en Georgia
Elysium
Paraíso: Amor
No olvidéis votar y comentar las películas que vayáis viendo en su ficha para compartir con los demás cineolianos vuestras impresiones.

La cinta más destacada del sector serio, adulto y con pocas copias de los estrenos es la austríaca PARAÍSO: AMOR, de Ulrich Seidl. Se trata de la primera película de una trilogía que sigue los viajes de tres mujeres de una misma familia a distintos países en vías de desarrollo, con cada filme explorando una faceta distinta del choque cultural, económico, moral e incluso espiritual entre las protagonistas y las personas que habitan en estos entornos. Concebida en principio como un solo filme dividido en seis historias, finalmente Seidl expandió tres de ellas en esta cinta, Paraíso: Fe y Paraíso: Esperanza, cuyos títulos hacen referencia a las tres virtudes teológicas de Santo Tomás de Aquino, y que llegarán a España en los próximos meses. En este primer capítulo seguimos a Teresa, una mujer de 50 años que viaja de turismo sexual a un complejo vacacional de lujo en Kenia. Mientras ella intenta recuperar su juventud perdida y sentirse de nuevo bella, los únicos hombres que buscan su compañía solo intentan sobrevivir ejerciendo la prostitución con las turistas occidentales. La película compitió en el Festival de Cannes 2012, donde recibió críticas divididas por su acercamiento descarnado, explícito, naturalista y pausado a este tema, cualidades para unos, inconvenientes para otros. En general, la crítica la ha respaldado, aunque parece ser la más floja de la trilogía.
Recomendada para: Los que no teman mirarse al espejo y sentir repulsión.
Que huyan de ella: Los que no vean qué tiene de malo irse a buscar jovencitos en Cuba o Tailandia.
La otra película madura de la semana es la franco-belga UNA CASA EN CÓRCEGA, ópera prima de Pierre Duculot. La historia sigue a Christina, una joven camarera que lleva una vida aburrida junto a su novio Marco. Cuando la abuela de Christina muere le deja una casa en Córcega, y aunque su familia y su novio tratan de convencerla para que la venda, ella se niega. Quiere entender por qué su abuela quería que tuviera esa casa y aprovechar la oportunidad para salir de la monotonía de su vida. El filme se encuadra casi en un subgénero con todas las de la ley, de tantas películas que ha dado: la vuelta a las raíces, el cambio de la ciudad por el campo, de la vida urbana por la rural, del estrés y hastío de la vida moderna y tecnológica por una existencia más pegada a la naturaleza y a lo orgánico. Es una historia de exploración de uno mismo, de volver a encontrarse al dejar atrás todo lo superfluo. Y de esas hay miles, claro. Esta en concreto se llevó un par de premios en un festival menor (Amiens) y ha recibido críticas buenas, pero en general de tres estrellas. Es decir, que parece ser una cinta correcta, pero poco remarcable.
Recomendada para: Los que sueñen con tener su propio huerto.
Que huyan de ella: Los que no puedan pasar sin su smartphone, ni siquiera en una sala de cine.

Entrando en el terreno del cine comercial, tenemos una nueva película de terror que intenta aprovechar lo mucho que nos gusta a los españoles el género. EXORCISMO EN GEORGIA es la segunda parte de la completamente olvidada Exorcismo en Connecticut, un filme mediocre que tuvo cierto éxito sobre todo porque costó nada y menos de hacer, pero del que nadie reclamaba una continuación. Esta en realidad ni siquiera lo es, ya que es una historia totalmente nueva sobre una familia que se traslada a vivir a una casa en pleno Sur profundo de los Estados Unidos, y que resulta estar poseída por los espíritus de los esclavos que fueron asesinados en ella durante el siglo XIX. Si el pedigrí de la primera parte es inexistente, la calidad de esta nueva entrega está aún más en entredicho por el hecho de que en EE UU ha salido casi directamente en el mercado doméstico, pasando por cuatro salas contadas más como promoción del DVD que para recaudar dinero. Aquí, en cambio, nos la han colado como estreno válido para la gran pantalla a tutiplén. Si la primera parte ya era carne de videoclub, no esperéis que esta suba el nivel.
Recomendada para: Los adictos patológicos a las películas de fantasmas.
Que huyan de ella: Los que hayan visto Expediente Warren, por aquello de las odiosas comparaciones.
Otra que iba destinada al mercado doméstico hasta que a un ejecutivo de un estudio le hicieron los ojos chiribitas al contar el dinero es AVIONES, un spin-off de la saga Cars que no va firmado por Pixar, sino por DisneyToon (la división de DVD de la casa del ratón, responsable por ejemplo de las películas de Campanilla). Si ya las películas originales están consideradas ampliamente como el mayor borrón en el currículum de Pixar, hasta el punto de que Cars 2 es la única que la crítica ha puesto de vuelta y media en sus 20 años de existencia, huelga decir que lo que esta cinta ofrece tampoco va a cambiar la opinión generalizada. El filme cuenta la historia de una avioneta fumigadora (¿qué es lo que fumiga, si en este mundo no hay humanos para comer lo que se cosecha?) que tiene miedo a las alturas, pero aun así está empeñada en participar en una competición aérea junto a cazas y otros aviones objetivamente mucho más rápidos que él. Es decir, que hay tres puntos definidos en el argumento, y ninguno de ellos tiene sentido. Por supuesto, el mensaje final de superación personal y de que todo es posible si uno lo desea muy, muy fuerte es Disney Total®, y la factoría ha puesto todo su empeño en realizar una cinta atractiva visualmente: personajes monos, escenarios espectaculares, vuelos sorprendentes, etc. El humor y la trama, eso sí, solo atraerán a los más pequeños. Para los mayores hay poco que ver, y según la crítica, es la más floja de la saga (y no estaba el listón muy alto precisamente). En Estados Unidos tampoco ha roto la taquilla, porque se ve que el público se ha olido la jugada. Da igual: ni ha sido cara de producir, ni importa realmente la recaudación. Estas películas se hacen porque Disney ha acumulado más de 3.500 millones de dólares solo en merchandising de la marca Cars, un número que duplica o triplica al de los otros filmes de Pixar, así que la entrada que paguéis es calderilla en comparación.
Recomendada para: Los que se quedaron con ganas de ver más cosas del universo de Cars. O mejor dicho, los que se vean arrastrados por sus hijos, porque de los primeros no hay muchos.
Que huyan de ella: Los que quieran inculcar cierto criterio cinéfilo a sus retoños.

Pero el estreno más esperado por todos los cinéfilos esta semana es ELYSIUM, la segunda película del sudafricano Neill Blomkamp, que deslumbró de forma unánime con su debut, District 9. Al fin y al cabo, pocos cineastas pueden presumir de haber dirigido un filme de ciencia ficción nominado al Oscar a mejor película, y más siendo una ópera prima. En esta ocasión continúa en su género favorito, pero cambiando de registro: en lugar de ofrecer su particular visión de una invasión alienígena, ahora hace lo propio con la distopía futurista. Elysium es el nombre de una estación espacial que orbita la Tierra en el año 2154, un paraíso con las últimas tecnologías en donde la enfermedad no existe y la muerte o la vejez son recuerdos del pasado. Un edén solo a la altura de los más ricos y poderosos, mientras abajo en el planeta, la humanidad sobrevive a malas penas como esclavos, entre la miseria, sometidos por una fuerza policial robótica. Matt Damon es uno de ellos, pero cuando un accidente le deja con escasos días de vida, decide calzarse un exoesqueleto y emprender una misión suicida a Elysium para lograr una cura y, de camino, acabar con este refugio del 1%. El mensaje, desde luego, queda claro solo con leer el argumento, igual que ocurría con la parábola sobre la inmigración y el apartheid que era District 9. Curiosamente, esta es la mayor crítica que se ha encontrado la película: que es demasiado obvia, demasiado machacona. Hasta qué punto tiene esto que ver con las simpatías políticas del crítico, es algo que habría que analizar (al fin y al cabo, el anterior filme de Blomkamp trata un tema más social y humanitario que este, más centrado en lo económico e ideológico). Lo que sí es cierto es que en general no ha sido recibida con tanta unanimidad como District 9, pero que aun así ha recibido el apoyo de crítica y público. Ante la escasez de blockbusters inteligentes, parece que podemos seguir confiando en Blomkamp.
Recomendada para: El 99%.
Que huyan de ella: El 1%.
Aviones
Una Casa en Córcega
Exorcismo en Georgia
Elysium
Paraíso: Amor
No olvidéis votar y comentar las películas que vayáis viendo en su ficha para compartir con los demás cineolianos vuestras impresiones.

La cinta más destacada del sector serio, adulto y con pocas copias de los estrenos es la austríaca PARAÍSO: AMOR, de Ulrich Seidl. Se trata de la primera película de una trilogía que sigue los viajes de tres mujeres de una misma familia a distintos países en vías de desarrollo, con cada filme explorando una faceta distinta del choque cultural, económico, moral e incluso espiritual entre las protagonistas y las personas que habitan en estos entornos. Concebida en principio como un solo filme dividido en seis historias, finalmente Seidl expandió tres de ellas en esta cinta, Paraíso: Fe y Paraíso: Esperanza, cuyos títulos hacen referencia a las tres virtudes teológicas de Santo Tomás de Aquino, y que llegarán a España en los próximos meses. En este primer capítulo seguimos a Teresa, una mujer de 50 años que viaja de turismo sexual a un complejo vacacional de lujo en Kenia. Mientras ella intenta recuperar su juventud perdida y sentirse de nuevo bella, los únicos hombres que buscan su compañía solo intentan sobrevivir ejerciendo la prostitución con las turistas occidentales. La película compitió en el Festival de Cannes 2012, donde recibió críticas divididas por su acercamiento descarnado, explícito, naturalista y pausado a este tema, cualidades para unos, inconvenientes para otros. En general, la crítica la ha respaldado, aunque parece ser la más floja de la trilogía.
Recomendada para: Los que no teman mirarse al espejo y sentir repulsión.
Que huyan de ella: Los que no vean qué tiene de malo irse a buscar jovencitos en Cuba o Tailandia.
La otra película madura de la semana es la franco-belga UNA CASA EN CÓRCEGA, ópera prima de Pierre Duculot. La historia sigue a Christina, una joven camarera que lleva una vida aburrida junto a su novio Marco. Cuando la abuela de Christina muere le deja una casa en Córcega, y aunque su familia y su novio tratan de convencerla para que la venda, ella se niega. Quiere entender por qué su abuela quería que tuviera esa casa y aprovechar la oportunidad para salir de la monotonía de su vida. El filme se encuadra casi en un subgénero con todas las de la ley, de tantas películas que ha dado: la vuelta a las raíces, el cambio de la ciudad por el campo, de la vida urbana por la rural, del estrés y hastío de la vida moderna y tecnológica por una existencia más pegada a la naturaleza y a lo orgánico. Es una historia de exploración de uno mismo, de volver a encontrarse al dejar atrás todo lo superfluo. Y de esas hay miles, claro. Esta en concreto se llevó un par de premios en un festival menor (Amiens) y ha recibido críticas buenas, pero en general de tres estrellas. Es decir, que parece ser una cinta correcta, pero poco remarcable.
Recomendada para: Los que sueñen con tener su propio huerto.
Que huyan de ella: Los que no puedan pasar sin su smartphone, ni siquiera en una sala de cine.

Entrando en el terreno del cine comercial, tenemos una nueva película de terror que intenta aprovechar lo mucho que nos gusta a los españoles el género. EXORCISMO EN GEORGIA es la segunda parte de la completamente olvidada Exorcismo en Connecticut, un filme mediocre que tuvo cierto éxito sobre todo porque costó nada y menos de hacer, pero del que nadie reclamaba una continuación. Esta en realidad ni siquiera lo es, ya que es una historia totalmente nueva sobre una familia que se traslada a vivir a una casa en pleno Sur profundo de los Estados Unidos, y que resulta estar poseída por los espíritus de los esclavos que fueron asesinados en ella durante el siglo XIX. Si el pedigrí de la primera parte es inexistente, la calidad de esta nueva entrega está aún más en entredicho por el hecho de que en EE UU ha salido casi directamente en el mercado doméstico, pasando por cuatro salas contadas más como promoción del DVD que para recaudar dinero. Aquí, en cambio, nos la han colado como estreno válido para la gran pantalla a tutiplén. Si la primera parte ya era carne de videoclub, no esperéis que esta suba el nivel.
Recomendada para: Los adictos patológicos a las películas de fantasmas.
Que huyan de ella: Los que hayan visto Expediente Warren, por aquello de las odiosas comparaciones.
Otra que iba destinada al mercado doméstico hasta que a un ejecutivo de un estudio le hicieron los ojos chiribitas al contar el dinero es AVIONES, un spin-off de la saga Cars que no va firmado por Pixar, sino por DisneyToon (la división de DVD de la casa del ratón, responsable por ejemplo de las películas de Campanilla). Si ya las películas originales están consideradas ampliamente como el mayor borrón en el currículum de Pixar, hasta el punto de que Cars 2 es la única que la crítica ha puesto de vuelta y media en sus 20 años de existencia, huelga decir que lo que esta cinta ofrece tampoco va a cambiar la opinión generalizada. El filme cuenta la historia de una avioneta fumigadora (¿qué es lo que fumiga, si en este mundo no hay humanos para comer lo que se cosecha?) que tiene miedo a las alturas, pero aun así está empeñada en participar en una competición aérea junto a cazas y otros aviones objetivamente mucho más rápidos que él. Es decir, que hay tres puntos definidos en el argumento, y ninguno de ellos tiene sentido. Por supuesto, el mensaje final de superación personal y de que todo es posible si uno lo desea muy, muy fuerte es Disney Total®, y la factoría ha puesto todo su empeño en realizar una cinta atractiva visualmente: personajes monos, escenarios espectaculares, vuelos sorprendentes, etc. El humor y la trama, eso sí, solo atraerán a los más pequeños. Para los mayores hay poco que ver, y según la crítica, es la más floja de la saga (y no estaba el listón muy alto precisamente). En Estados Unidos tampoco ha roto la taquilla, porque se ve que el público se ha olido la jugada. Da igual: ni ha sido cara de producir, ni importa realmente la recaudación. Estas películas se hacen porque Disney ha acumulado más de 3.500 millones de dólares solo en merchandising de la marca Cars, un número que duplica o triplica al de los otros filmes de Pixar, así que la entrada que paguéis es calderilla en comparación.
Recomendada para: Los que se quedaron con ganas de ver más cosas del universo de Cars. O mejor dicho, los que se vean arrastrados por sus hijos, porque de los primeros no hay muchos.
Que huyan de ella: Los que quieran inculcar cierto criterio cinéfilo a sus retoños.

Pero el estreno más esperado por todos los cinéfilos esta semana es ELYSIUM, la segunda película del sudafricano Neill Blomkamp, que deslumbró de forma unánime con su debut, District 9. Al fin y al cabo, pocos cineastas pueden presumir de haber dirigido un filme de ciencia ficción nominado al Oscar a mejor película, y más siendo una ópera prima. En esta ocasión continúa en su género favorito, pero cambiando de registro: en lugar de ofrecer su particular visión de una invasión alienígena, ahora hace lo propio con la distopía futurista. Elysium es el nombre de una estación espacial que orbita la Tierra en el año 2154, un paraíso con las últimas tecnologías en donde la enfermedad no existe y la muerte o la vejez son recuerdos del pasado. Un edén solo a la altura de los más ricos y poderosos, mientras abajo en el planeta, la humanidad sobrevive a malas penas como esclavos, entre la miseria, sometidos por una fuerza policial robótica. Matt Damon es uno de ellos, pero cuando un accidente le deja con escasos días de vida, decide calzarse un exoesqueleto y emprender una misión suicida a Elysium para lograr una cura y, de camino, acabar con este refugio del 1%. El mensaje, desde luego, queda claro solo con leer el argumento, igual que ocurría con la parábola sobre la inmigración y el apartheid que era District 9. Curiosamente, esta es la mayor crítica que se ha encontrado la película: que es demasiado obvia, demasiado machacona. Hasta qué punto tiene esto que ver con las simpatías políticas del crítico, es algo que habría que analizar (al fin y al cabo, el anterior filme de Blomkamp trata un tema más social y humanitario que este, más centrado en lo económico e ideológico). Lo que sí es cierto es que en general no ha sido recibida con tanta unanimidad como District 9, pero que aun así ha recibido el apoyo de crítica y público. Ante la escasez de blockbusters inteligentes, parece que podemos seguir confiando en Blomkamp.
Recomendada para: El 99%.
Que huyan de ella: El 1%.