Gente>Marius De Vries
Marius De Vries
- 65 años (01-01-1961)
Marius de Vries ha consolidado una trayectoria distinguida como productor musical, compositor y arreglista, destacando por su capacidad para fusionar la música pop contemporánea con la composición orquestal cinematográfica, un enfoque que ha tenido un impacto significativo en la evolución del cine musical moderno. Su carrera profesional comenzó en la escena británica durante la década de 1980 como teclista de la banda The Blow Monkeys, experiencia que le sirvió de plataforma para transicionar hacia la producción y los arreglos de alto nivel. Durante los años noventa, de Vries jugó un papel fundamental en la definición del sonido de artistas internacionales, colaborando estrechamente en la producción de álbumes aclamados de Björk y Madonna, incluyendo el influyente Ray of Light. Esta experiencia en la vanguardia del pop electrónico y orquestal facilitó su entrada en la industria del cine, estableciendo una relación creativa determinante con el director Baz Luhrmann. Su trabajo en la banda sonora de Romeo y Julieta de William Shakespeare le otorgó reconocimiento en la industria, pero fue su labor como director musical y compositor adicional en Moulin Rouge lo que cimentó su estatus, valiéndole un premio BAFTA y demostrando su habilidad para reinventar canciones populares dentro de una narrativa cinematográfica.
A lo largo de las décadas siguientes, su versatilidad le permitió abordar géneros diversos, participando en la producción musical de películas de acción y fantasía como Kick-Ass: Listo para machacar y Sucker Punch, donde aplicó su experiencia en la música electrónica para potenciar la narrativa visual. Uno de sus logros más significativos en la última década fue su rol como director musical y productor musical ejecutivo en La La Land: La ciudad de las estrellas. En esta producción, de Vries fue responsable de supervisar la ejecución musical y la producción de las canciones, contribuyendo directamente al éxito crítico y comercial de una cinta que revitalizó el género musical en Hollywood. Posteriormente, continuó su labor en filmes de alto perfil, contribuyendo a la dirección musical de la película ganadora del Óscar CODA: Los sonidos del silencio, donde su trabajo fue esencial para articular una narrativa centrada en la dualidad entre el silencio y la música. Manteniendo su actividad en proyectos que exploran temáticas contemporáneas, recientemente participó como compositor en el documental The AI Doc: Or How I Became an Apocaloptimist, reafirmando su vigencia y adaptabilidad ante las nuevas narrativas que exploran el impacto de la tecnología en la sociedad.