La Promesa
Cuando hayas aceptado tu destino, nada puede cambiarlo a no ser que los ríos fluyan cuesta arriba, el tiempo corra hacia atrás y lo que está muerto regrese a la vida (la hechicera).
Cuando hayas aceptado tu destino, nada puede cambiarlo a no ser que los ríos fluyan cuesta arriba, el tiempo corra hacia atrás y lo que está muerto regrese a la vida (la hechicera).
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