Historia de José María Loygorri, alias Lobo, el agente de los servicios secretos españoles que consiguió infiltrarse en ETA entre 1973 y 1975 y provocó la caída de una cuarta parte de la militancia etarra de la época, unos ciento cincuenta activistas y colaboradores, incluyendo a los miembros más destacados de sus comandos especiales y a la cúpula dirigente del momento. La infiltración de Loygorri, conocida como Operación Lobo, supuso un mazazo a la organización en un momento en el que sus acciones se estaban convirtiendo en la excusa perfecta para que los sectores más involucionistas del régimen de Franco se decidieran a tomar el poder y bloquear el futuro democrático que ansiaban los españoles. La aventura del Lobo consiguió frustrar el primer plan de fuga masiva de presos etarras de la cárcel de Segovia y una sangrienta campaña de atentados indiscriminados, con los que ETA pretendía demostrar su fuerza en la agónica coyuntura del régimen y provocar al Ejército para asegurar su supervivencia a través de su estrategia de Acción-Represión-Acción.
A la hora de elegir la estética de la película el director (Miguel Courtois) se inspiró en las películas de Costa Gavras, la película En el nombre del padre de Jim Sheridan y también Mississipi Burning, de Alan Parker.
El lobo: Me marcho. El lobo ha terminado su misión Amaia: ¿Eras tu?. Hijo de puta. Voy a matarte. El Lobo: Yo también soy Vasco. Amaia: ¡Mentira! ¡Ningún Vasco traicionaría a su pueblo! El lobo: Vosotros no sois Vascos. Sois unos fanáticos.
Encontrarnos a Alex O'dogherty interpretando a uno de los grises que entran en el bar donde se encuentra el protagonista y donde se lia a tiros a la primera de cambio.