El Bus de la Vida
Se rodó en Orduña (Bizkaia)
El proyecto de la película parte de una experiencia real que tuvo su director Ibón Cormenzana. En una de sus visitas a su pueblo de origen un familiar le informó de que tenía cáncer, la tristeza e incomodidad se convirtió en una lección de vida cuando el familiar y su entorno le habló del autobús que hacía la ruta de los lugareños enfermos para llevarlos al hospital y cómo habían creado unos lazos donde la alegría y la complicidad tenían la mejor de la cabida entre ellos.