A Ciegas
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Aportar un extra- Meirelles sugirió que las escenas exteriores se rodaran en Sao Paulo para que las calles resultaran menos reconocibles para el público y así mantener el espíritu de la novela, que tampoco se localiza en ningún lugar en concreto.
- Una de las condiciones que Saramago impuso a la hora de vender los derechos de la adaptación fue que no se localizara en ningún país en concreto.
- Saramago deseaba ver la adaptación cinematográfica, pero su delicado estado de salud no le permite hacer viajes y por lo tanto no pudo ir a la premiere en Cannes. No obstante, Meirelles voló a Lisboa para mostrarle la película personalmente. Después de verla Saramago se declaró conforme con el trabajo del director brasileño.
- Don McKellar estuvo durante meses rondando a José Saramago para que le vendiese los derechos de su libro. Finalmente tuvo que viajar hasta Lanzarote para convencerle; y lo hizo.
- Fernando Meirelles empezó con los ojos cerrados, literalmente. Pasó horas con los ojos tapados, pensando en cómo se oiría el mundo y qué se sentiría si te quedaras ciego de repente. En busca de inspiración, releyó el libro una y otra vez, seis o siete veces, dejándose empapar por las múltiples facetas del retrato que hace José Saramago de una humanidad sitiada. Entendió que la historia podía interpretarse de muchas maneras: como una metáfora de las reacciones personales y políticas ante los desastres naturales; como una alegoría de los peligros del futuro; como una reflexión sobre elegir no ver lo que sucede a tu alrededor; como un análisis de los instintos primarios; como una exploración de la conciencia humana, con sus flaquezas pero también con una fortaleza sorprendente... – y quería que todo esto estuviese en la película, pero no de una forma explícita. “Esta historia no tiene una verdad, y todas las distintas interpretaciones tienen sentido”, afirma.
- Sin que nadie se lo pidiera Julianne Moore se presentó en el rodaje teñida de rubio porque sabía que su personaje no podía ni debía destacar, y su color de pelo natural, pelirrojo, no era adecuado para el papel.
- A punto estuvo Mark Ruffalo de no participar en la cinta, las fechas iniciales de rodaje coincidían con el nacimiento de su tercer hijo y dejó claro al director que tenía que estar con su mujer en el parto. Fernando Meirelles cambió ligeramente la fecha de rodaje y al final pudo contar con él.