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Samuel S. Hinds
- 73 años (03-04-1875 - 13-10-1948)
Samuel Southey Hinds, nacido el 4 de abril de 1875 en Brooklyn, Nueva York, consolidó una prolífica trayectoria como actor de carácter en la edad dorada de Hollywood tras haber dedicado gran parte de su vida a la abogacía. Graduado en Derecho por la Universidad de Nueva York, ejerció su profesión durante más de treinta años hasta que la crisis bursátil de 1929 afectó severamente sus finanzas, lo que propició su ingreso tardío en la industria cinematográfica a los 54 años. Su porte distinguido y su experiencia previa le permitieron especializarse en roles de figuras de autoridad, interpretando frecuentemente a jueces, médicos, banqueros y padres de familia, convirtiéndose en uno de los actores secundarios más solicitados de la década de 1930 y 1940.
Su debut en la pantalla se produjo a principios de los años treinta, logrando visibilidad rápidamente gracias a su participación en producciones de alto perfil. En 1933, trabajó bajo la dirección de Frank Capra en Dama por un día, iniciando una colaboración recurrente con el director que marcaría su carrera. Durante esta etapa, Hinds demostró su versatilidad al transitar entre géneros, desde el drama en la adaptación de Las cuatro hermanitas (1933) hasta el cine de terror, género en el que participó junto a Boris Karloff y Bela Lugosi en El cuervo (1935). Su presencia en la pantalla se afianzó con su papel en la ganadora del Óscar a la Mejor Película Vive como quieras (1938), donde interpretó a Paul Sycamore, demostrando su capacidad para la comedia ligera dentro de un reparto coral.
A finales de la década de 1930 y durante los años cuarenta, Hinds mantuvo un ritmo de trabajo constante, apareciendo en múltiples títulos de Universal Pictures. Destacó en el género del western con su participación en Arizona (1939), protagonizada por James Stewart y Marlene Dietrich, y continuó su incursión en el cine fantástico con La sombra de Frankenstein (1939). Su registro dramático fue aprovechado por directores de la talla de Fritz Lang, quien lo dirigió en el clásico del cine negro Perversidad (1945). En esta cinta, Hinds aportó gravedad a la trama criminal que envolvía a los protagonistas, consolidando su estatus como un secundario de confianza para los grandes estudios.
El legado de Samuel S. Hinds en la cultura popular quedó inmortalizado por su interpretación de Peter Bailey en el clásico navideño ¡Qué bello es vivir! (1946). Aunque su personaje fallece al inicio de la trama, su rol como el padre del protagonista y fundador de la compañía de empréstitos es el catalizador fundamental de la narrativa, representando los valores de integridad que definen la película. Hacia el final de su carrera, participó en éxitos comerciales como El huevo y yo (1947), antes de fallecer el 13 de octubre de 1948 en Pasadena, California. Su filmografía, que abarca más de doscientos títulos en menos de dos décadas, testifica su impacto como uno de los rostros más reconocibles y respetados del sistema de estudios clásico.
Filmografía
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