Venecia 2026 – Día 1: Más inauguraciones
The Girl With the Leica: Orizzonti inaugura con una propuesta descafeinada
La inauguración de Orizzonti ha dejado una de las primeras decepciones de la jornada. La película tenía, sobre el papel, ingredientes suficientes para convertirse en una más que digna carta de presentación: la historia de una fotorreportera de guerra —fallecida, además, en Brunete—, un reparto que cumple y un tono comedidamente reivindicativo sobre el papel de las mujeres en los conflictos bélicos. Porque, afortunadamente, no todo iban a ser enfermeras esperando noticias desde la retaguardia. Sin embargo, la propuesta acaba cayendo en el melodrama de una manera demasiado burda, incapaz de encontrar el equilibrio entre la dimensión íntima de su protagonista y el contexto histórico que pretende retratar.
Tampoco ayuda un juego visual con diferentes estilos y granos cinematográficos que termina sintiéndose más postizo que integrado en el relato. El principal problema, sin embargo, está en un guión que parece dar por sentado que todas sus referencias históricas son universales. Aunque se alude de forma general al auge del fascismo en Europa, las entrañas de la Guerra Civil española apenas reciben presentación alguna. Y no es un detalle menor: convertir el contexto en conocimiento previo del espectador acaba debilitando una película que, precisamente por la potencia de su historia, podía haber aspirado a bastante más.

My Notes on Mars: Lili Horvát, un paso atrás
La Giornate degli Autori ha inaugurado su edición con el tercer largometraje de Lili Horvát, una producción rodada en inglés y respaldada por nombres conocidos que, sin embargo, supone un pequeño paso atrás respecto a Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido, la película con la que la realizadora húngara consiguió encandilar a buena parte de la crítica. Quizá sea una cuestión de género, quizá del cambio de idioma y de contexto, pero su nueva propuesta resulta por momentos excesivamente consciente de sí misma, como si la película no terminara de confiar en aquello que está contando.
La producción es impecable y Horvát vuelve a demostrar una notable capacidad para dirigir a sus actores, pero la historia constituye esta vez su punto más débil. De tan contenida, termina resultando algo falta de vida, incapaz de generar la tensión emocional que parece buscar. Hay elegancia y precisión en la puesta en escena, pero también una cierta distancia que nunca termina de romperse. Una película correcta y cuidadosamente construida que deja, precisamente por los antecedentes de su directora, una inevitable sensación de oportunidad desaprovechada.
Escrito por
Fincheriana (en plena crisis de identidad) replicante de la familia Corleone.