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Un CINeoliano en ZINEMALDIA 2008. Día 7. Día de cine y fiestas.
Carlos Fernández, 24/09/2008
Llegamos a los últimos días del festival y aparecen las películas más “festivaleras” y que normalmente suele ser más del gusto de los jurados de este tipo de certámenes.
Hoy se han presentados dos de esas serias candidatas a llevarse algún premio este sábado.
Still Walking se ha proyectado a las nueve de la mañana y a pesar de que el director ya recibió muy buenas criticas con su anterior película, Hana, aquí en Zinemaldia hace dos años. Había cierto miedo a enfrentarse a un drama familiar de casi dos horas de duración sin caer en los brazos del rey del sueño. Pero nada más lejos de la realidad Hirokazu Koreeda construye una historia muy sólida alrededor de una familia que se reúne para conmemorar la muerte de uno de sus miembros. Dicho encuentro sacará a relucir las diferencias y la culpa que cada uno de los miembros siente por lo ocurrido aquel día.
La cinta se desarrolla con un ritmo pausado, y muy acorde con lo que se cuenta en pantalla, pero construido sobre un guión muy sólido que refleja a la perfección las tensiones y la relación entre los diferentes miembros de la familia.
Además cuenta con una fotografía preciosa y unos actores magníficos que dotan a cada uno de los personajes de un carisma muy singular.
Pero por encima de todo abría que destacar la elegante dirección de Koreeda que consigue captar de manera perfecta todo lo que estamos viendo en pantalla.
La película ha gustado mucho entre el publico, el cual ha empezado a aplaudir antes del epílogo de la historia, epílogo que a mí me ha parecido que no era necesario, aunque no llega a molestar del todo. Una vez acabada la última escena los aplausos se han vuelto a repetir en mayor cantidad y con más efusividad.
La segunda película a concurso Laila’s Birthday cuenta la historia de Abu Laila, un juez que se ve obligado a hacerse taxista dado que el gobierno no tiene los medios suficientes para seguir pagándole. El día que su hija Laila cumple diez años, su mujer le insiste en que vuelva temprano a casa con un regalo y una tarta. Abu Laila no tiene otra cosa en la cabeza que cumplir con la misión encomendada, pero la vida diaria en Palestina tiene otros planes para él.
La película es una de esas cintas donde todo transcurre de tal forma que parece que no nos este contando grandes cosas, pero esa es la mayor virtud de la película, y es que en un día diario de un taxista en Palestina, se nos va mostrando, mediante los diferentes clientes que tiene, los problemas, las gentes y lo absurdo de los conflictos que existen en aquellas tierras. Todo envuelto en una capa de ternura y con unas gotas de humor en ocasiones bastante ácido.
Del film me gustaría recalcar el formato en el que está rodado, ya que la pureza y la calidad de imagen es tan perfecta que en un principio desconcierta, ya que estamos acostumbrados a que el cine de oriente medio quizás menos preocupado por la imagen y más por lo que se cuenta. Además de la calidad de imagen la película posee una de las mayores y más preciadas virtudes, sobretodo a estas alturas del festival, su duración. Es una película de una hora y 10 minutos por lo que es imposible aburrirse con ella.
La cinta ha sido muy aplaudida en general y las risas en la sala eran bastantes continuas sobretodo en los últimos minutos de metraje donde podemos ver el desenlace perfecto para esta historia.
Además para conmemorar el día del cine vasco hemos podido asistir a la proyección de la película La Casa de mi Padre con Carmelo Gómez, Emma Suárez, Juan José Ballesta y Verónica Echegui. La cinta cuenta la historia de Txomin Garay, empresario y pelotari de joven, que vuelve a su pueblo después de 10 años en Argentina. El motivo de su viaje es que su hermano Koldo, con el que hace años que no se habla, se está muriendo. Antes de morir, Koldo le encarga a su hermano una delicada tarea: reencauzar a su hijo adolescente Gaizka, un pelotari prometedor que no termina de centrarse en el juego.
La película se sitúa en el entorno de los amenazados por ETA y la Kale borroca, pero consigue sortear de manera casi heroica todos los estereotipos y plantear las distintas posiciones de todos los personajes, sin prejuzgar a ninguno de ellos y dejando que el espectador decida.
Los actores están fantásticos, siendo la más floja, aunque su personaje también lo es, Emma Suárez. Increíble Verónica Echegui hablando argentino, Juan José Ballesta atreviéndose con el eusquera y Carmelo Gómez que hace que todo parezca sencillísimo. Es un actor como la copa de un pino y es una lastima que no haga más cine.
Al ser un pase de prensa no ha habido reacción de ningún tipo, aunque los comentarios eran bastante favorables, mañana tendréis noticias de cómo ha reaccionado el público.
En cuanto a películas por hoy se acabó, ha sido un día flojo en cuanto a cantidad de cintas, ya que hay muchos actos paralelos bastante interesantes. Tenemos la entrega del premio de cine vasco, la de los premios de cine en construcción y una fiesta por el día del cine vasco.
A todos esos eventos asistirá CINeol esta noche, además estaré en la proyección de la última película de Mike Leigh Happy-Go-Lucky, aplaudida por todos los festivales por donde pasa, premiada en Berlín y que aquí competirá por alzarse con el premio del publico, el cual de momento encabeza Quemar después de leer.
Antes de acabar me gustaría aplaudir a todo el equipo de El patio de mi cárcel que ha acudido a Donostia. He tenido la oportunidad de hablar con alguna de las actrices de manera informal alrededor de 40 minutos y solo puedo decir que encontrándonos gente así da gusto acudir a un festival. Quiero darles las gracias a Maria de la Pau Pigem, Tatiana Astengo, Verónica Echegui y darles muchos ánimos a Belén Macias para que pronto nos pueda volver a sorprender con otra nueva joyita como es esta.
Y se acabó por hoy, mañana tendréis información de los distintos eventos que se celebran hoy, así como de las dos películas que entran mañana a concurso Camino y Maman est chez le coiffeur.
Hasta entonces nos vemos en el cine.
Hoy se han presentados dos de esas serias candidatas a llevarse algún premio este sábado.
Still Walking se ha proyectado a las nueve de la mañana y a pesar de que el director ya recibió muy buenas criticas con su anterior película, Hana, aquí en Zinemaldia hace dos años. Había cierto miedo a enfrentarse a un drama familiar de casi dos horas de duración sin caer en los brazos del rey del sueño. Pero nada más lejos de la realidad Hirokazu Koreeda construye una historia muy sólida alrededor de una familia que se reúne para conmemorar la muerte de uno de sus miembros. Dicho encuentro sacará a relucir las diferencias y la culpa que cada uno de los miembros siente por lo ocurrido aquel día.
La cinta se desarrolla con un ritmo pausado, y muy acorde con lo que se cuenta en pantalla, pero construido sobre un guión muy sólido que refleja a la perfección las tensiones y la relación entre los diferentes miembros de la familia.
Además cuenta con una fotografía preciosa y unos actores magníficos que dotan a cada uno de los personajes de un carisma muy singular.
Pero por encima de todo abría que destacar la elegante dirección de Koreeda que consigue captar de manera perfecta todo lo que estamos viendo en pantalla.
La película ha gustado mucho entre el publico, el cual ha empezado a aplaudir antes del epílogo de la historia, epílogo que a mí me ha parecido que no era necesario, aunque no llega a molestar del todo. Una vez acabada la última escena los aplausos se han vuelto a repetir en mayor cantidad y con más efusividad.
La segunda película a concurso Laila’s Birthday cuenta la historia de Abu Laila, un juez que se ve obligado a hacerse taxista dado que el gobierno no tiene los medios suficientes para seguir pagándole. El día que su hija Laila cumple diez años, su mujer le insiste en que vuelva temprano a casa con un regalo y una tarta. Abu Laila no tiene otra cosa en la cabeza que cumplir con la misión encomendada, pero la vida diaria en Palestina tiene otros planes para él.
La película es una de esas cintas donde todo transcurre de tal forma que parece que no nos este contando grandes cosas, pero esa es la mayor virtud de la película, y es que en un día diario de un taxista en Palestina, se nos va mostrando, mediante los diferentes clientes que tiene, los problemas, las gentes y lo absurdo de los conflictos que existen en aquellas tierras. Todo envuelto en una capa de ternura y con unas gotas de humor en ocasiones bastante ácido.
Del film me gustaría recalcar el formato en el que está rodado, ya que la pureza y la calidad de imagen es tan perfecta que en un principio desconcierta, ya que estamos acostumbrados a que el cine de oriente medio quizás menos preocupado por la imagen y más por lo que se cuenta. Además de la calidad de imagen la película posee una de las mayores y más preciadas virtudes, sobretodo a estas alturas del festival, su duración. Es una película de una hora y 10 minutos por lo que es imposible aburrirse con ella.
La cinta ha sido muy aplaudida en general y las risas en la sala eran bastantes continuas sobretodo en los últimos minutos de metraje donde podemos ver el desenlace perfecto para esta historia.
Además para conmemorar el día del cine vasco hemos podido asistir a la proyección de la película La Casa de mi Padre con Carmelo Gómez, Emma Suárez, Juan José Ballesta y Verónica Echegui. La cinta cuenta la historia de Txomin Garay, empresario y pelotari de joven, que vuelve a su pueblo después de 10 años en Argentina. El motivo de su viaje es que su hermano Koldo, con el que hace años que no se habla, se está muriendo. Antes de morir, Koldo le encarga a su hermano una delicada tarea: reencauzar a su hijo adolescente Gaizka, un pelotari prometedor que no termina de centrarse en el juego.
La película se sitúa en el entorno de los amenazados por ETA y la Kale borroca, pero consigue sortear de manera casi heroica todos los estereotipos y plantear las distintas posiciones de todos los personajes, sin prejuzgar a ninguno de ellos y dejando que el espectador decida.
Los actores están fantásticos, siendo la más floja, aunque su personaje también lo es, Emma Suárez. Increíble Verónica Echegui hablando argentino, Juan José Ballesta atreviéndose con el eusquera y Carmelo Gómez que hace que todo parezca sencillísimo. Es un actor como la copa de un pino y es una lastima que no haga más cine.
Al ser un pase de prensa no ha habido reacción de ningún tipo, aunque los comentarios eran bastante favorables, mañana tendréis noticias de cómo ha reaccionado el público.
En cuanto a películas por hoy se acabó, ha sido un día flojo en cuanto a cantidad de cintas, ya que hay muchos actos paralelos bastante interesantes. Tenemos la entrega del premio de cine vasco, la de los premios de cine en construcción y una fiesta por el día del cine vasco.
A todos esos eventos asistirá CINeol esta noche, además estaré en la proyección de la última película de Mike Leigh Happy-Go-Lucky, aplaudida por todos los festivales por donde pasa, premiada en Berlín y que aquí competirá por alzarse con el premio del publico, el cual de momento encabeza Quemar después de leer.
Antes de acabar me gustaría aplaudir a todo el equipo de El patio de mi cárcel que ha acudido a Donostia. He tenido la oportunidad de hablar con alguna de las actrices de manera informal alrededor de 40 minutos y solo puedo decir que encontrándonos gente así da gusto acudir a un festival. Quiero darles las gracias a Maria de la Pau Pigem, Tatiana Astengo, Verónica Echegui y darles muchos ánimos a Belén Macias para que pronto nos pueda volver a sorprender con otra nueva joyita como es esta.
Y se acabó por hoy, mañana tendréis información de los distintos eventos que se celebran hoy, así como de las dos películas que entran mañana a concurso Camino y Maman est chez le coiffeur.
Hasta entonces nos vemos en el cine.