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Rueda de prensa de Un Buen hombre

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Evelio Barbero, 29/04/2009

Hoy era día de eventos relacionados con el cine en Madrid. Por un lado, el pase de prensa de Lobezno, que seguro acaparó a buena parte del gremio de críticos. Por otro lado, Zac Efron ofrecía posado y rueda de prensa también, con lo que buena parte de los fotógrafos y periodistas del ramo, se encontraban en el hotel Villamagna. De esta manera, tanto el photocall como la rueda de prensa de Un buen hombre se convirtieron casi más en una charla-coloquio entre amigos que en una rueda de prensa propiamente dicha, lo cual es de agradecer y más, a costa de las constantes referencias cinéfilas y literarias de los allí presentes.

(Más imágenes en su galería)
- ¿Cómo surge el proyecto?
Juan Martínez Moreno: Es una idea que yo tuve hace mucho tiempo. Yo empecé a trabajar en cine hace veintidós años de chico de los cafés y siempre he sido muy cinéfilo. Me gustaba mucho el cine y la novela negra, Patricia Highsmith por ejemplo, y en aquella época, con toda mi buena ilusión y mi absoluta falta de talento y experiencia, se me ocurrió una idea para desarrollar un guión que fue básicamente la idea en que se basa la película, que es qué harías si vieras a tu mejor amigo cometer un crimen. Se me ocurrió la idea, me senté a escribir y a la media hora abandoné porque no tenía experiencia ni talento para escribir un guión. Pero de alguna forma, la idea se quedó en mi cabeza y diez años después, cuando ya había hecho un par de cortometrajes y tenía un poco más de confianza en mí mismo, decidí revisar la idea, me pareció que seguía estando vigente, que podía salir un buen guión y eso es lo que habéis visto básicamente. Tuvimos la suerte de contar con Tornasol (productora) que decidió apostar por el proyecto. No era un proyecto fácil porque en principio, no es un cine que se haga mucho en España. Tuve la suerte de contar con ellos y tuve la suerte de contar con todos estos actores que se involucraron con el proyecto, y creo de hecho, que ellos son la película. Si algo tiene la película, es un nivel de interpretación muy alto y eso es gracias a estos actores.
- El hecho de escalar en la sociedad implica acallar la conciencia. Lo que cuenta es un poco como una historia de amor entre hombres sin sexo.
Juan Martínez: (Risas) Yo quería un par de escenas explícitas pero se negaron (risas). Efectivamente, puede que tengas razón. Una historia de amistad verdadera entre dos hombres es una historia de amor sin sexo. Creo en la amistad entre hombres, entre mujeres, como sea, y me parece que la verdadera amistad que dura es posiblemente eso. En esta historia se mezclan muchas cosas. Hay ambición, hay hipocresía, hay doble moralidad, hay quizás una reflexión sobre lo que somos capaces de hacer por interés y hasta donde somos capaces de llegar. De alguna forma, el mensaje de la película es que todos somos capaces de cometer actos violentos con el detonante adecuado. Yo creo que el ser humano tiene el bien y el mal dentro.
- Hablabas de tus referentes literarios que te han influido, pero ¿Cuáles son tus referentes cinematográficos? Esta película parece cercana al cine de Chabrol.
Juan Martínez: Sí, es un poco lo que comentaba antes. En la época en la que se me ocurrió la idea del guión veía mucho ese tipo de cine, como Extraños en un tren de Hitchcock, La sombra de una duda, incluso algunas de Chabrol y de las primeras de Truffaut también. Creo que sí, que si te pones a escarbar salen muchas referencias del cine de Chabrol en esta película, pero si es cierto que si analizas el cine de Chabrol hay mucho de Patricia Highsmith, si analizas a Hitchcock hay mucho Griffith o John Ford. Por supuesto, salvando las distancias y desde mi modestia. Ciertamente hay dos películas de Chabrol que me obsesionaron mucho, que fueron Avant la nuit y El carnicero. Para ser sincero, conforme vas viendo pases de la película, siento que realmente tiene más de Highsmith, pero tampoco creo que haya nada de malo en ello. Puestos a copiar, hazlo de los mejores.
- ¿Cómo han sido los ensayos con los actores?
Tristán Ulloa: La verdad es que no ensayamos mucho. Hemos hecho puestas en común, lecturas, pero no hemos ensayado demasiado. Creo que hemos trabajado más sobre el terreno y cada uno sobre su personaje, pero el poco tiempo que tuvimos lo aprovechamos muy bien. Como dice Juan, con mucho referente cinematográfico y literario, conseguimos encontrar ese punto. Juan me pasó tres películas: Extraños en un tren, La sombra de una duda y El buen pastor, y aunque las había visto hace tiempo, me sirvieron de mucho. Las tres son muy distintas a Un buen hombre, pero se puede beber de ellas, al menos de cara a mi personaje.
Nathalie Poza: El personaje de Paula va siempre por detrás del espectador. Quieres ayudarla a llegar al final. No es un personaje de composición, sencillamente tenía que estar cerca del personaje de Tristán y sostenerle, por tanto no necesitaba ensayar mucho. Lo que si me pasó al acabar de leer el guión, es que no resultaba ser la mujer que yo pensaba que era al principio, así que tuve que volver a empezar. El propio guión es el que te sorprende conforme lo lees y lo único que tienes que hacer, es dejarte llevar.
Alberto Jiménez: Lo que me pasa con el personaje de Daniel es que me hubiera gustado tener más secuencias. Si soy honesto, hay muchas cosas que se rodaron del personaje que luego se han cortado, aunque viendo el resultado final no me importa si es por el bien de la historia. Lo que si quisiera decir es que ha sido un placer trabajar con Emilio, con Tristán y con Nathalie, con la que he coincidido muchas veces pero nunca en el mismo plano. Creo que Emilio es el mejor actor de cine en España y responder a las exigencias que ellos mismos me planteaban desde sus personajes respecto al mío, ha sido no ya placentero, sino que notas que creces como actor.
Emilio Gutiérrez Caba: Lo que más me preocupaba a mí cuando empezamos a ensayar fue sobre todo, la escena en la que aparecemos los tres con todo el agua encima y fue lo que más ensayamos. Respecto a lo que decía Alberto, es bien cierto que cuando trabajas con gente que sabe bien lo que tiene entre manos, la verdad es que es un placer. Yo hice una vez una obra de teatro con uno que pasaba por allí, un actor horroroso y no hay nada peor en el mundo. Supongo que viene a ser lo mismo, salvando las distancias, de si Rafa Nadal juega al tenis con un niño de once años, que es posible que el niño le gane algún juego porque le desconcierta. Efectivamente, en el teatro aquel tipo me desconcertaba y hacíamos unas funciones pésimas. En esta película gracias a dios, encuentras unos intérpretes que les miras y te están mirando, les hablas y te están hablando y es una cosa muy satisfactoria.
Juan Martínez: Me gustaría decir algo al respecto de lo que dice Emilio. Yo creo que la mejor dirección de actores que existe, la haces un mes y medio antes de empezar a rodar, que es cuando haces el casting. Desde mi humildad, parafraseando a Clint Eastwood o a Woody Allen, si el casting es el adecuado, ahí acaba la dirección de actores. Para mí es lo más importante del proceso, acertar con el actor adecuado.
Cíneol: Decías que este tipo de cine no es muy común en España, cosa con la que estoy de acuerdo. ¿Crees que es un problema más de base, que no hay guionistas que apuesten por estas historias, o son las productoras las que prefieren apostar por otro tipo de películas?
Juan Martínez: Sinceramente, y lo digo delante de mi productora a la que adoro y quiero porque me ha producido la película, creo que lo segundo. Creo que hay pocas productoras que apuesten por este cine que es un poco más arriesgado de lo normal. Esto tampoco es Tarkovsky. Lo cierto es que pasé por varias productoras hasta llegar a Tornasol, y todas me decían que era “un guión muy interesante, pero esto no funciona”. Depende del año, funciona un tipo determinado de cine. Hay años que apuestan por las comedias, hay años por el cine fantástico, y algunos productores que no producen guiones, producen proyectos de lo que estén buscando ellos o de lo que haya funcionado en taquilla el año pasado.
Un buen hombre se estrena con 90 copias en toda España, esperando quitar la razón a esos productores y esperando potenciar un género por explotar en el panorama español.