Gente>Sylvester Levay
Sylvester Levay
Sylvester Levay, compositor de origen húngaro nacido en 1945 en Subotica, inició su trayectoria musical en Europa, destacando inicialmente en la escena de la música popular y el género disco antes de consolidarse en la industria cinematográfica internacional. Su irrupción en el panorama global se produjo en la década de 1970 como parte fundamental del equipo creativo detrás del grupo Silver Convention, logrando un hito significativo en la industria al obtener un premio Grammy por la composición "Fly, Robin, Fly". Este éxito comercial y crítico le abrió las puertas de Hollywood, donde estableció su residencia a principios de la década de 1980 para dedicarse profesionalmente a la composición de bandas sonoras para cine y televisión, colaborando frecuentemente en sus inicios con figuras destacadas como Giorgio Moroder.
Durante la década de los ochenta, Levay se convirtió en un referente en la musicalización de películas de acción y comedias estadounidenses que gozaron de amplia distribución en las salas de España. Su estilo, caracterizado por la integración de sintetizadores y ritmos electrónicos propios de la época, definió la atmósfera de múltiples producciones. Entre sus trabajos más reconocidos en la gran pantalla se encuentra la partitura de Cobra, el brazo fuerte de la ley, protagonizada por Sylvester Stallone, donde su música subrayó la estética de acción urbana del filme. Asimismo, compuso la banda sonora original de Navy Seals, comando especial, consolidando su presencia en el género de acción bélica. En el ámbito de la comedia, fue el responsable de la música de Hot Shots! (titulada en su lanzamiento completo como Hot Shots! La madre de todos los desfases), una parodia que obtuvo gran popularidad en la taquilla española, así como de La ratera, protagonizada por Whoopi Goldberg.
Su impacto en la industria del entretenimiento no se limitó al cine, sino que también abarcó la televisión, siendo célebre por crear el tema principal y la música incidental de la serie Airwolf (emitida en España como El helicóptero), cuya sintonía electrónica se convirtió en un elemento icónico de las series de acción de aquella década. Además de sus partituras instrumentales, trabajó como arreglista y compositor de canciones para producciones de alto perfil como Flashdance y participó en los arreglos musicales de El precio del poder, contribuyendo al sonido característico que definió el cine de esos años.
A partir de la década de 1990, Levay reorientó su carrera hacia el teatro musical, formando una prolífica dupla creativa con el letrista Michael Kunze. Juntos crearon obras de gran envergadura histórica y dramática. Su mayor logro en este campo es el musical Elisabeth, centrado en la vida de la emperatriz de Austria, que se ha convertido en una de las producciones en lengua alemana más exitosas y exportadas de la historia. Posteriormente, continuó esta línea de trabajo con obras como Mozart! y Rebecca, las cuales han cimentado su prestigio en los escenarios europeos y asiáticos, marcando una evolución desde la producción cinematográfica de Hollywood hacia la composición orquestal para las artes escénicas.