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Stuart Millar

  • 77 años (25-04-1929 - 22-08-2006)
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Stuart Millar inició su carrera en la industria cinematográfica estadounidense durante la década de 1950, adquiriendo experiencia fundamental al trabajar como asistente del renombrado director William Wyler. Esta etapa formativa le permitió comprender los entresijos de la realización cinematográfica antes de establecerse como productor independiente. Su primera producción destacada fue El joven extraño (1957), dirigida por John Frankenheimer. La colaboración con Frankenheimer resultó fructífera y culminó años más tarde en el éxito de crítica El hombre de Alcatraz (1962). Protagonizada por Burt Lancaster, esta película consolidó la reputación de Millar como un productor capaz de gestionar dramas complejos y de alta calidad, obteniendo reconocimiento internacional y múltiples nominaciones en festivales y certámenes de prestigio.

Durante la década de 1960, Millar continuó seleccionando proyectos con fuerte carga narrativa y social. Produjo El mejor (1964), una adaptación de la obra de Gore Vidal que ofrecía una mirada incisiva a las convenciones políticas estadounidenses. Sin embargo, uno de sus mayores logros en el ámbito de la producción llegó con el estreno de Pequeño Gran Hombre (1970), dirigida por Arthur Penn y protagonizada por Dustin Hoffman. Esta cinta se convirtió en un hito del western revisionista, destacando por su enfoque innovador y su éxito tanto comercial como crítico. Tras una carrera consolidada produciendo para otros, Millar decidió dar el paso hacia la dirección a principios de los años 70.

Su debut como director se produjo con la película Cuando mueren las leyendas (1972). Basada en la novela de Hal Borland, la obra narra la vida de un joven de la tribu Ute que abandona las costumbres tradicionales para convertirse en jinete de rodeos, enfrentándose a la explotación y a la pérdida de identidad. La película fue bien recibida por su tratamiento sensible de la temática indígena y por la actuación de Frederic Forrest, lo que le valió a Millar el reconocimiento como un realizador con voz propia. Posteriormente, dirigió una producción de gran envergadura: El rifle y la Biblia (1975). Esta secuela de Valor de ley es recordada en la historia del cine por reunir en pantalla a dos iconos de la interpretación, John Wayne y Katharine Hepburn, demostrando la capacidad de Millar para dirigir a estrellas de primer nivel. Su trayectoria, que abarcó desde la producción de clásicos modernos hasta la dirección de westerns crepusculares, dejó un legado de profesionalidad y versatilidad en el Hollywood de mediados del siglo XX.

Filmografía