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Robert Harron
- 27 años (12-04-1893 - 05-09-1920)
Robert Harron se consolidó como una de las figuras masculinas más sensibles y destacadas del cine mudo estadounidense durante las dos primeras décadas del siglo XX. Su trayectoria profesional estuvo intrínsecamente ligada al desarrollo narrativo del director D.W. Griffith, con quien comenzó a trabajar en los estudios Biograph desempeñando tareas auxiliares antes de dar el salto a la interpretación. Harron evolucionó rápidamente desde roles menores hasta convertirse en un actor esencial para la compañía, destacando por una presencia en pantalla que transmitía inocencia y vulnerabilidad.
Un punto de inflexión temprano y significativo en su filmografía fue su participación en Los mosqueteros de Pig Alley (1912). En esta obra, considerada frecuentemente por historiadores del cine como la precursora del género de gánsteres, Harron demostró su capacidad para desenvolverse en entornos urbanos realistas, un rasgo que definiría gran parte de su estilo interpretativo y que contribuyó a la evolución del realismo social en el cine narrativo primitivo.
Su estatus en la industria se elevó definitivamente con su participación en las grandes epopeyas que definieron el lenguaje cinematográfico de la época. En El nacimiento de una nación (1915), Harron interpretó a Tod Stoneman, logrando una actuación que aportó humanidad al relato histórico. Posteriormente, asumió un rol protagónico en la monumental Intolerancia (1916), donde encarnó a "El Chico" en el segmento moderno de la película, ofreciendo una representación del sufrimiento de la clase trabajadora frente a la injusticia social que resonó tanto en la crítica como en el público.
Durante estos años, formó una pareja cinematográfica recurrente con la actriz Lillian Gish, destacando en títulos como Corazones del mundo (1918), una producción rodada en parte en Europa durante la Primera Guerra Mundial. Su estilo de actuación, caracterizado por una contención y naturalidad poco comunes en una era dominada a menudo por la pantomima exagerada, ayudó a establecer nuevos estándares en la interpretación para la pantalla. La carrera de Harron continuó con éxito hasta 1920, año en el que su trayectoria se vio abruptamente interrumpida por su prematuro fallecimiento en Nueva York, dejando un legado perdurable como el arquetipo del héroe juvenil del periodo formativo de Hollywood.