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Ricky Jay
- Estados Unidos
- ·
- 72 años (26-06-1946 - 24-11-2018)
Ricky Jay consolidó una trayectoria singular en la industria del entretenimiento, destacando tanto por su erudición en la historia de la magia como por su carrera como actor de carácter y consultor técnico en Hollywood. Su incursión en el cine estuvo intrínsecamente ligada a su relación profesional con el dramaturgo y director David Mamet. Jay debutó en la gran pantalla con la ópera prima de Mamet, Casa de juegos (1987), donde interpretó a un estafador, estableciendo un arquetipo que repetiría con matices en proyectos posteriores. Esta colaboración continuó en películas como Las cosas cambian (1988) y Homicidio (1991), cimentando su reputación como un intérprete capaz de aportar verosimilitud a tramas centradas en el engaño y la manipulación psicológica.
Durante la década de 1990, su perfil actoral se expandió hacia producciones de mayor presupuesto y directores de renombre. En 1997, alcanzó una audiencia global al interpretar al ciber-terrorista Henry Gupta en la película de la franquicia James Bond, El mañana nunca muere. Ese mismo año, volvió a trabajar bajo la dirección de Mamet en La trama, consolidando su estatus en el cine independiente estadounidense. Paralelamente, inició una fructífera colaboración con el director Paul Thomas Anderson, participando en Boogie Nights (1997) y posteriormente en Magnolia (1999), donde su presencia en pantalla aportó gravedad narrativa a los repartos corales característicos del cineasta.
Más allá de la actuación, Jay ejerció una influencia técnica significativa detrás de las cámaras a través de su firma de consultoría. Fue fundamental en el diseño de efectos especiales prácticos y elementos de ilusionismo para el cine. Entre sus contribuciones técnicas más notables se encuentra el diseño de la silla de ruedas mecánica utilizada por Gary Sinise en Forrest Gump (1994). Asimismo, su experiencia fue crucial para Christopher Nolan en El truco final (El prestigio) (2006), donde no solo actuó, sino que instruyó a los protagonistas en técnicas de prestidigitación de época para garantizar la autenticidad histórica de las interpretaciones.
En la etapa madura de su carrera, Jay diversificó sus apariciones, destacando su papel recurrente en la aclamada serie de televisión Deadwood, donde también contribuyó como guionista en la primera temporada. Regresó al cine de David Mamet con una participación relevante en Cinturón rojo (2008), filme en el que encarnó a Marty Brown, un productor involucrado en el mundo de las artes marciales mixtas. Su legado en la industria audiovisual se define por la intersección entre la narrativa cinematográfica y el arte del ilusionismo, elevando la calidad técnica de las producciones en las que participó y otorgando una presencia distintiva a sus personajes secundarios hasta su fallecimiento en 2018.