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Richard Marquand
- Reino Unido
- ·
- 49 años (22-09-1937 - 04-09-1987)
Richard Marquand fue un director de cine y televisión británico que alcanzó una notable proyección internacional durante la década de 1980. Nacido en Gales, comenzó su andadura profesional en la televisión, dirigiendo documentales y programas para la BBC, donde desarrolló un estilo narrativo sólido que posteriormente trasladaría a la gran pantalla. Su transición al cine se materializó a finales de los años setenta, abordando inicialmente el género de terror con El legado (1978). Sin embargo, fue su dirección en el thriller de espionaje El ojo de la aguja (1981), basado en la novela de Ken Follett y protagonizado por Donald Sutherland, lo que atrajo la atención de la industria de Hollywood. La capacidad de Marquand para manejar la tensión y la narrativa visual en esta cinta fue determinante para que el productor George Lucas se fijara en él para su siguiente gran proyecto.
El hito más significativo en la carrera de Marquand llegó cuando fue contratado para dirigir El retorno del Jedi (1983), el capítulo final de la trilogía original de Star Wars. Esta producción se convirtió en un éxito rotundo de taquilla a nivel mundial y consolidó su estatus como director capaz de gestionar superproducciones con complejos efectos especiales y una enorme presión mediática. Bajo su dirección, la película cerró los arcos argumentales de personajes icónicos de la cultura popular, asegurando su lugar en la historia del cine de entretenimiento. Tras el impacto masivo de esta ópera espacial, Marquand diversificó su filmografía con el drama romántico Hasta septiembre (1984), rodado en París.
A mediados de la década, el director regresó al género del suspense con gran acierto comercial y crítico al realizar Al filo de la sospecha (1985). Este thriller judicial, protagonizado por Glenn Close y Jeff Bridges, destacó por su intriga psicológica y sus giros de guion, convirtiéndose en uno de los referentes del género en aquella época. La película demostró la habilidad de Marquand para la dirección de actores y para mantener el suspense hasta el último momento. Su última contribución al cine fue Corazones de fuego (1987), una película con trasfondo musical que contó con la participación de Bob Dylan. La carrera de Richard Marquand se vio truncada por su prematuro fallecimiento en 1987, dejando tras de sí un legado marcado por la versatilidad y la dirección de algunos de los títulos más recordados del cine comercial de los ochenta.