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Juan Carlos Tabío
- 77 años (03-09-1943 - 18-01-2021)
Juan Carlos Tabío fue una de las figuras más destacadas de la cinematografía cubana de las últimas décadas, desarrollando una carrera íntimamente ligada al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), entidad a la que se incorporó en 1961. Sus primeros trabajos se centraron en el género documental, una etapa formativa que le permitió experimentar con el lenguaje audiovisual antes de dar el salto a la ficción. Su debut en el largometraje llegó con la comedia Se permuta (1983), una obra basada en una pieza teatral de su propia autoría que cosechó un notable éxito de público y crítica, estableciendo las bases de un estilo caracterizado por la sátira social y el costumbrismo. A finales de la década de los ochenta, consolidó su prestigio con Plaff o Demasiado miedo a la vida (1988), película que fue premiada en festivales internacionales como el de Nueva York.
El reconocimiento global y el punto de inflexión en su carrera se produjeron a principios de los años noventa a través de su colaboración con el también director Tomás Gutiérrez Alea. Juntos codirigieron Fresa y chocolate (1993), un hito en la historia del cine iberoamericano que abordó la intolerancia y la amistad en el contexto cubano. La cinta obtuvo el Oso de Plata Especial del Jurado en el Festival de Cine de Berlín y ganó el Premio Goya a la Mejor Película Extranjera de Habla Hispana, convirtiéndose además en la primera y única película cubana en recibir una nominación al Premio Óscar en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa. La dupla de directores repitió fórmula dos años después con Guantanamera (1995), otra sátira sobre la burocracia que volvió a conectar con el público internacional.
Tras el fallecimiento de Gutiérrez Alea, Tabío continuó su trayectoria en solitario, manteniendo su enfoque en la comedia con trasfondo social. En el año 2000 estrenó Lista de espera, una producción que gozó de una excelente acogida en España y que fue seleccionada para la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. Posteriormente dirigió El cuerno de la abundancia (2008), filme que le valió el Tercer Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Hacia el final de su carrera, participó en proyectos colaborativos de alcance internacional, destacando su intervención en la película ómnibus 7 días en La Habana (2012), donde dirigió el segmento titulado "Dulce amargo", compartiendo créditos en la obra con realizadores como Benicio del Toro y Julio Medem. En reconocimiento a su vasta aportación a la cultura y la industria audiovisual, recibió el Premio Nacional de Cine en Cuba en 2014, antes de su fallecimiento en enero de 2021.