Gente>Jonathan Breck
Jonathan Breck
- 60 años (17-02-1965)
Jonathan Breck es un actor estadounidense cuya carrera se ha definido principalmente por su trabajo en el género de terror y la caracterización física. Inició su trayectoria profesional en la industria del entretenimiento durante la década de los noventa, acumulando experiencia en producciones teatrales antes de dar el salto a la pantalla. Sus primeros créditos incluyen apariciones en televisión, destacando su participación en series establecidas como Star Trek: Voyager y JAG: Alerta roja, donde desempeñó roles episódicos que le permitieron asentarse en el medio audiovisual.
El reconocimiento internacional le llegó en el año 2001, cuando fue seleccionado para interpretar al antagonista principal en la película Jeepers Creepers. Breck asumió el papel de "The Creeper", una antigua criatura que despierta periódicamente para alimentarse. Su interpretación se basó fundamentalmente en el lenguaje corporal y la expresión física, ya que el personaje actuaba bajo densas capas de maquillaje y prótesis, sin apenas líneas de diálogo. El éxito comercial de esta producción consolidó al personaje como una figura reconocible dentro del cine de terror moderno. En 2003, retomó el papel en la secuela directa, Jeepers Creepers 2, donde su actuación continuó centrada en la amenaza física y las acrobacias, ampliando la mitología del monstruo y afianzando su estatus en el género.
Fuera de la franquicia de terror, Breck ha trabajado en otros géneros cinematográficos, incluyendo un papel secundario en la película biográfica W. (2008), dirigida por Oliver Stone. No obstante, su legado en la industria sigue vinculado a su colaboración con la saga de terror. En 2017, volvió a ponerse bajo la piel de la criatura en Jeepers Creepers 3. En esta tercera entrega, Breck mantuvo la continuidad del personaje, ofreciendo nuevamente la interpretación física que había definido a la saga en sus inicios. Su labor a lo largo de estas películas ha sido destacada en el ámbito del cine fantástico por su capacidad para proyectar una presencia amenazante y distintiva a pesar de las limitaciones inherentes al maquillaje de efectos especiales.