Gente>Inés Sastre
Inés Sastre
- España
- ·
- 52 años (21-11-1973)
Inés Sastre, nacida en Valladolid, inició su trayectoria profesional a una edad temprana, destacando inicialmente por su fotogenia y presencia escénica. Su debut cinematográfico se produjo en 1988 de la mano del prestigioso director Carlos Saura en la película El Dorado, donde interpretó el papel de Elvira. Esta primera experiencia en una gran producción histórica marcó el comienzo de su carrera en la industria del entretenimiento. Poco después, en 1989, su perfil ganó relevancia pública tras ganar el concurso de la agencia Elite, lo que le permitió desarrollar una sólida carrera internacional como modelo, compaginando las pasarelas y la publicidad con la interpretación y sus estudios de Literatura Francesa en la Universidad de la Sorbona en París.
A mediados de la década de los noventa, Sastre consolidó su proyección internacional como actriz. En 1995, fue seleccionada por el cineasta Michelangelo Antonioni para participar en Más allá de las nubes, una cinta codirigida por Wim Wenders que la situó en el circuito del cine de autor europeo. Ese mismo año, realizó su incursión en la industria de Hollywood bajo la dirección de Sydney Pollack en la película Sabrina, compartiendo reparto con Harrison Ford. Su impacto en la industria de la imagen se vio reforzado en 1996 al convertirse en la embajadora del perfume Trésor de Lancôme, sucediendo a Isabella Rossellini, un contrato que mantuvo durante años y que elevó su estatus de celebridad global.
En el ámbito televisivo europeo, destacó su participación en 1998 en la miniserie El conde de Montecristo, una adaptación de la obra de Alejandro Dumas protagonizada por Gérard Depardieu, que gozó de gran audiencia en Francia y España. Con el cambio de milenio, Inés Sastre asumió retos interpretativos centrados en personajes históricos y literarios. Un hito relevante en esta etapa fue su papel protagonista en Un amor de Borges (2000), dirigida por Javier Torre. En este filme, encarnó a Estela Canto, la mujer que inspiró al escritor Jorge Luis Borges, ofreciendo una interpretación que profundizaba en la compleja relación entre la musa y el autor.
Su carrera continuó en el cine francés con el thriller fantástico Vidocq (2001), notable por su innovador uso de la tecnología digital en aquel momento. Años más tarde, en 2005, volvió a trabajar en una producción de alcance internacional en La ciudad perdida, dirigida y protagonizada por Andy García, donde interpretó a un personaje clave en una trama ambientada en la Cuba de finales de los años cincuenta. En reconocimiento a su contribución cultural y artística a lo largo de los años, Inés Sastre fue nombrada Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el gobierno de Francia en 2013.