Gente>Dorothy Kingsley
Dorothy Kingsley
- 87 años (14-10-1909 - 26-09-1997)
Dorothy Kingsley fue una destacada guionista estadounidense, reconocida fundamentalmente por su prolífica labor en el género musical durante la época dorada de Hollywood. Su carrera profesional comenzó en el medio radiofónico, donde destacó escribiendo material cómico para figuras de renombre como Bob Hope. Este talento para la comedia y el ritmo narrativo llamó la atención de los ejecutivos de la industria cinematográfica, lo que la llevó a firmar un contrato con el estudio Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) a principios de la década de 1940. En este entorno, Kingsley se consolidó rápidamente como una escritora esencial para el estudio, especializándose en la creación de guiones para los espectáculos acuáticos protagonizados por Esther Williams. Entre sus primeros éxitos acreditados se encuentra Escuela de sirenas (1944), una cinta que ayudó a definir el estilo de los musicales de la MGM de aquella era.
Su capacidad para solucionar problemas de guion y estructurar narrativas complejas la convirtió en una de las profesionales más respetadas del estudio. Continuó su exitosa colaboración con Williams en producciones como La hija de Neptuno (1949) y Dos semanas de amor (1950). A medida que avanzaba la década, Kingsley asumió el reto de adaptar exitosas obras de teatro musical a la gran pantalla. Un hito relevante en su filmografía fue el guion de Bésame, Kate (1953), la adaptación cinematográfica del musical de Broadway inspirado en una obra de Shakespeare. Su trabajo en esta producción demostró su habilidad para mantener la integridad del material original al tiempo que lo ajustaba a las exigencias del cine comercial.
El año 1954 marcó uno de los momentos cumbre de su trayectoria con el estreno de Siete novias para siete hermanos. Kingsley fue la responsable del guion de este musical, que se convirtió en un fenómeno de taquilla y recibió el reconocimiento de la crítica, obteniendo una nominación al Óscar al mejor guion adaptado, un logro compartido con sus colaboradores. Tras consolidar su estatus en la MGM, Kingsley trabajó para otros estudios importantes, adaptando obras para estrellas como Frank Sinatra en Pal Joey (1957), distribuida por Columbia Pictures, y escribiendo Can-Can (1960) para 20th Century Fox. En la etapa final de su carrera cinematográfica, demostró su versatilidad al alejarse del género musical para adaptar la novela superventas de Jacqueline Susann, El valle de las muñecas (1967), una producción dramática que cosechó un inmenso éxito comercial a nivel internacional. Dorothy Kingsley se retiró de la escritura activa y falleció en 1997, dejando tras de sí un legado como una de las mujeres guionistas más influyentes y comercialmente exitosas del sistema de estudios de Hollywood.