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Donald O'Connor
- Estados Unidos
- ·
- 78 años (28-08-1925 - 27-09-2003)
Donald O'Connor fue un actor, bailarín y cantante estadounidense que consolidó su estatus como una de las figuras más versátiles de la época dorada de Hollywood, destacando especialmente en el género del musical y la comedia. Nacido en el seno de una familia dedicada al vodevil, O'Connor se inició en el mundo del espectáculo desde su infancia, una experiencia que facilitó su transición a la industria cinematográfica a finales de la década de 1930. Su talento precoz le llevó a firmar contratos con importantes estudios, logrando su primer reconocimiento significativo al compartir pantalla con Bing Crosby en la película Mosaico de canciones.
Durante la década de 1940 y principios de los años 50, O'Connor se convirtió en un pilar fundamental para la solvencia económica de Universal Pictures. Esto se debió en gran medida al éxito comercial de la saga iniciada con Francis, donde el actor interpretaba al compañero humano de una mula parlante, demostrando una notable capacidad para la comedia ligera que atrajo al gran público. Sin embargo, su mayor contribución artística y el hito que definió su legado llegó en 1952 con el estreno de Cantando bajo la lluvia. En este clásico de Metro-Goldwyn-Mayer, su interpretación de Cosmo Brown y la ejecución del número musical «Make 'Em Laugh» le valieron el reconocimiento de la crítica y el Globo de Oro al Mejor Actor de Comedia o Musical, cimentando su reputación como un bailarín atlético y expresivo de primer nivel.
A medida que el sistema de estudios evolucionaba, O'Connor diversificó sus proyectos, participando en producciones de corte internacional. Un ejemplo destacado de esta etapa fue su papel protagonista en Las maravillas de Aladino, estrenada en 1961. En esta coproducción italo-estadounidense, dirigida por Henry Levin y con la colaboración de Mario Bava, O'Connor encarnó al célebre personaje de los cuentos orientales. Su actuación en esta cinta aportó su característico estilo de comedia física a una narrativa de aventuras y fantasía, demostrando su adaptabilidad más allá del musical tradicional americano. Donald O'Connor continuó trabajando en cine, teatro y televisión durante las décadas posteriores, manteniéndose activo hasta sus últimos años y dejando tras su fallecimiento en 2003 una filmografía que es testimonio de su dominio de las artes escénicas.