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A. Kitman Ho
- 76 años (01-01-1950)
A. Kitman Ho se ha consolidado como una figura destacada en la producción cinematográfica internacional, reconocido principalmente por su extensa y fructífera colaboración con el director Oliver Stone durante las décadas de 1980 y 1990. Su carrera despegó realizando labores de gestión de producción, lo que le permitió adquirir la experiencia técnica y logística necesaria para supervisar proyectos de gran envergadura. Su salto al reconocimiento global llegó a mediados de los años ochenta con la producción de Platoon, una obra bélica que marcó un hito en el cine moderno y que recibió el reconocimiento de la crítica y la industria, incluyendo el premio Independent Spirit a la Mejor Película.
Continuando su asociación creativa con Stone, Ho produjo Wall Street, consolidando su estatus en Hollywood. En 1988, desempeñó un papel clave en la producción de Hablando con la muerte, una cinta que, aunque de menor escala presupuestaria en comparación con sus épicas bélicas, demostró la versatilidad del productor para manejar dramas intensos y contenidos. Poco después, su trabajo en Nacido el 4 de julio le valió una nominación al Premio de la Academia a la Mejor Película, reafirmando su capacidad para llevar a la pantalla historias complejas con un fuerte trasfondo político y social.
La década de los noventa comenzó con proyectos ambiciosos como The Doors, el biopic sobre la famosa banda de rock, y JFK: Caso abierto, esta última generando un enorme debate público y otorgándole a Ho su segunda nominación al Óscar a la Mejor Película. Su colaboración con Stone continuó con El cielo y la tierra, cerrando una trilogía temática sobre el conflicto de Vietnam. Más allá de esta asociación, su filmografía se expandió para incluir la producción ejecutiva de cintas aclamadas internacionalmente como Hotel Rwanda, que abordó el genocidio ruandés, y proyectos de ciencia ficción de gran presupuesto como Ghost in the Shell: El alma de la máquina. A lo largo de su trayectoria, A. Kitman Ho ha demostrado ser un pilar fundamental en la ejecución de largometrajes que combinan éxito comercial con relevancia cultural.