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Sinopsis: Darby es la encargada de elaborar un polémico informe sobre los asesinatos de unos jueces. Tan importantes pueden ser las implicaciones en el asunto, que Darby ha sido testigo de dos asesinatos en una semana. Aún con vida y aterrorizada, decide confiar en un periodista.
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Frases épicas (2) |
| A pesar de que le puede sonar anticuado, ¿no cree que debo saber su verdadero nombre? (Gray). |
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Comentario destacado |
By el predicador
Ver este pequeño clásico de los 90s me produjo sensaciones contradictorias. La película empieza de forma potente, con una cámara-grúa que se eleva desde una multitud de manifestantes hasta el edificio del Tribunal Supremo norteamericano, en donde el personaje de Denzel Washington conversa en la penumbra con uno de los jueces del mencionado tribunal. Más tarde, observamos las andanzas del consabido asesino a sueldo mega-eficiente, cumpliendo, con suma facilidad, el cometido de asesinar a dos jueces del supremo.
Los primeros 45 minutos constituyen un desfile de tópicos que harían enrojecer a sus creadores, sobre todo si tenemos en cuenta la más que discutible elección de Stanley Tucci¿¡!? como el ecléctico ejecutor. La segunda parte, en cambio, logra superar los malos augurios apuntados por la mediocre primera parte. El último tercio contiene suspense, acción y emoción a partes iguales; todo ello, unido a un acertado final agridulce, logra transformar lo que podría haber sido una basura en plan "Conspiración en la sombra", en una peli más que aceptable. Por otra parte, la temática que se plantea está de rabiosa actualidad (emporios petrolíferos, defensa del medio ambiente, financiación encubierta de las campañas electorales...), dejando al presidente americano bastante mal parado. A destacar la escena, grandiosa por pura cínica, en que el presi y su perro juegan en el despacho oval, mientras el presidente comunica al director del FBI que no haga mucho caso del famoso informe.
En cuanto a los aspectos negativos (que también los hay), destacaría la falta de personalidad y excesiva corrección de Alan J.Pakula, separándole de la muy superior "El mensajero del miedo"; la renuncia al romance interracial, más que consabida en este tipo de productos; y, por último, la asombrosa buena suerte y eficacia que tienen en todo los protas. Pero claro, esto es Hollywood y el infierno se congelará antes de que dicha industria haga algo parecido a "Agenda Oculta", peliculón del británico Ken Loach.
Nota: 6+/10 |
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