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Especial Óscar 2016: Mejor Director

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Un mejicano a punto de convertirse en historia del cine. Un australiano que ha regresado por la puerta grande arrasando con todo. Dos americanos obsesionados con plasmar conflictos sociales que nos golpean en el estómago. Un irlandés que se ha colado en el quinteto final sin salir (casi) de una habitación. Alejandro González Iñárritu. George Miller. Adam McKay. Tom McCarthy. Lenny Abrahamson. El Renacido (The Revenant). Mad Max: Furia en la carretera. La Gran Apuesta. Spotlight. La Habitación. Cinco nombres, cinco películas, un solo ganador.

La carrera hacia el Óscar de Mejor Director llega a su final despertando las mismas sensaciones que se respiran en la gran mayoría de categorías: hay un aparente favorito, pero a ver quién es el listo que se atreve a apostar su dinero. La felicidad que nos despierta la incertidumbre es equiparable al trabajo deslumbrante que realizan estos cinco cineastas en cinco películas tan diferentes entre ellas que uno no puede más que celebrar la variedad de registros, tonos y logros. Porque cada uno de sus trabajos es deslumbrante por razones completamente distintas. Grandilocuencia, caos, sensibilidad, sobriedad, elegancia, vértigo. Muchos de ellos son el verdadero reclamo de sus películas, su mejor virtud. Un conjunto de nominados valientes. Analizamos sus posibilidades.





LENNY ABRAHAMSONLA HABITACIÓN

(1ª nominación)


La sorpresa de la categoría. A la Academia le encanta incluir en el quinteto finalista a una propuesta más independiente, y en 2016 le ha tocado a La Habitación. Aunque sería muy injusto hablar de antojo o capricho, porque la película y el trabajo de su director están por encima del notable. Tras su celebrada Frank, Abrahamson firma un trabajo mucho más completo, emocionante y redondo con esta adaptación de la novela de Emma Donoghue. Una historia demoledora dividida en dos partes bien diferenciadas en las que Abrahamson demuestra una versatilidad destacada y valiente.

Sin embargo, es en la primera mitad de La Habitación donde el director destaca de manera especial, consiguiendo casi lo imposible: expandir cuatro paredes hasta el infinito, dotar de poesía a la claustrofobia, encontrar la sensibilidad en medio del terror absoluto. Aunque uno no puede evitar pensar que la nominación le ha llegado gracias a una segunda parte mucho más tradicional y académica, muchísimo menos arriesgada pero mucho más cerca del gusto del votante. En definitiva, La Habitación nos trae a un director que demuestra un talento especial para conseguir grandes cosas con los elementos mínimos. El novato adelantado.

A FAVOR: Su trabajo es, junto a la interpretación de sus dos protagonistas, el elemento mejor valorado por la crítica desde el estreno de la película. Su juventud puede jugar un papel favorable si la Academia decide premiar la valentía por encima del talento consagrado. La Habitación cuenta con un Óscar prácticamente asegurado, Mejor Actriz, y se ha colado en la categoría reina, por lo que la Academia ha conectado con ella. Y uno de los principales culpables de ello es Abrahamson.
EN CONTRA: Es una de esas nominaciones que huelen a premio por su propia existencia. Todo apunta a que tendrá muchas más oportunidades de lograr el triunfo, y estar en el quinteto finalista por encima de cineastas como Spielberg o Scott debería servir a Abrahamson para sentirse profundamente afortunado.


Finalista: Satellite, San Diego, Houston, Georgia, Denver, North Carolina.





TOM MCCARTHY - SPOTLIGHT

(1ª nominación en esta categoría)


Contar una historia. Ni más, ni menos. Eso es lo que ha hecho McCarthy con Spotlight, una película cuyo favoritismo ha pasado por todos los niveles. De rival a batir a muerta viviente, de resucitada (SAG mediante) a gran olvidada, la cinta de McCarthy llega a la madrugada del 28 de febrero con dos únicas opciones: ser la gran triunfadora que la crítica celebró desde el principio o confirmar su gran derrota tras la aparición de los gremios. En cualquier caso, lo que parece improbable es el triunfo de un director que ha optado por la invisibilidad para tratar una historia que no merecía, en absoluto, mayor adorno que el de la honestidad y el rigor. Esto no significa, en absoluto, que su dirección sea ligera o vaga, todo lo contrario: McCarthy, casi sin que nos demos cuenta, sitúa siempre la cámara en el lugar exacto en el que debe estar, ofreciendo detalles que pueden pasar desapercibidos pero que, en sucesivos visionados, alcanzan su dimensión total.

Coherente con el estilo sobrio del resto de la obra, McCarthy se centra en explicar los hechos de la manera más elegante y sencilla posible, detallando cada una de las entrevistas, descubrimientos e incluso fallos del equipo de periodistas protagonistas. Un trabajo que no contiene grandes alardes ni ideas especialmente creativas pero que, como sucede con todo lo que rodea a Spotlight, consigue conmover desde un frío que no es tal. McCarthy va tejiendo una tela de araña en la que terminas cayendo, dejándote en estado de shock, manteniéndote pegado a la butaca, revolviendo conciencias y estómagos. El mérito de saber contar una historia tan tremenda como la de Spotlight.

A FAVOR: A estas alturas se desconoce realmente el punto en el que está Spotlight dentro de la carrera, pero si realmente no ha perdido su favoritismo, McCarthy podría verse beneficiado. Su propuesta casa con un modelo de cine clásico y tradicional, centrado en lo narrativo frente a todo, que encaja con el gusto de muchos académicos.
EN CONTRA: Es la dirección menos espectacular de todas las nominadas, su repercusión en la carrera de premios ha sido prácticamente nula y no parece que vaya a cambiar. Spotlight no ha terminado de ser nunca esa gran favorita que muchos estaban esperando y la dirección de McCarthy nunca ha sido uno de los aspectos más destacados, ni siquiera para sus fanáticos más acérrimos.


Ganador: St. Louis, Las Vegas, Nueva York Online, Ohio, Iowa.
Finalista: DGA, Globo de Oro, Critics' Choice, Independent Spirit, NSFC, Satellite, Chicago, Southeastern, Crítica Online, San Francisco, Dallas, Kansas, Florida, Toronto, San Diego, Detroit, Phoenix, Austin, Houston, Georgia, Denver, Indiana, North Carolina.





ADAM MCKAY - LA GRAN APUESTA

(1ª nominación)


Y La Gran Apuesta terminó convertida en La Gran Tapada. En un año carente de grandes favoritas, Brad Pitt, productor, vio la oportunidad clara. Corred, estrenad y esperad las nominaciones y los triunfos. En cualquier otro año sus opciones serían moderadas, pero en 2016, y tras su triunfo en el gremio de productores, la propuesta de Adam McKay está compartiendo situación privilegiada con renacidos y periodistas. Puede que con milímetros de ventaja incluso. En una película en la que tantos factores son determinantes (reparto, guion, montaje…) el director ha pasado algo desapercibido. Y es bastante injusto. Pocos podían esperar que el realizador predilecto de Will Ferrell llegaría con tantas opciones de victoria a los Óscar, pero así es. El responsable de trabajos como Pasado de vueltas, Hermanos por pelotas y El Reportero: La Leyenda de Ron Burgundy y su secuela, todos ellos títulos a reivindicar con insistencia, ha entrado por la puerta grande en su semisalto al drama.

Porque La gran apuesta es una mezcla de géneros, de estilos, de enfoques, en donde el documental abraza el thriller y la comedia más descacharrante no le hace ascos a la tragedia. Una carcajada que hace daño, una sonrisa que escuece. Y la capacidad de contar algo complejísimo cediendo lo mínimo ante el espectador. La labor de McKay es explicar lo inexplicable con imágenes y con monólogos de tecnicismos incomprensibles para cualquier persona ajena a la economía. Su opción es dar forma a una crisis anticipada con una dirección nerviosa, con planos que se suceden como un torbellino y una cámara que no se permite ni un solo respiro. Conviene apabullar para darse cuenta de que, tras la palabrería, está el engaño. Como uno de sus personajes, McKay no se plantea demasiado que puedes estar perdido en medio de las conversaciones; su objetivo es que, cuando los gritos terminen de resonar, quede el eco. Una dirección atropellada, incansable. La única posible para una película como La Gran Apuesta.

A FAVOR: Su película llega como una de las grandes favoritas para alzarse con el premio de Mejor Película. De ser así, McKay podría ganar para aumentar la cosecha de estatuillas. Si el premio a Mejor Montaje recae sobre ella, sus opciones se multiplicarán. La Academia podría valorar especialmente la valentía de un director más acostumbrado a un tipo muy específico de comedia a la hora de dar el salto con una cinta mucho más compleja.
EN CONTRA: Da la sensación de que, tras su victoria en el PGA, el entusiasmo con La Gran Apuesta ha ido disminuyendo a favor de El Renacido. No deja de ser una propuesta muy atípica, tanto la película como la dirección. Su pasado puede jugarle una mala pasada y los académicos pueden preferir premiar a alguien mucho más serio.


Finalista: DGA, BAFTA, Chicago, Austin.





GEORGE MILLER - MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA

(1ª nominación en esta categoría)


Si nos llegan a decir en el estreno de Mad Max: Furia en la carretera, es decir, mayo de 2015, que estaríamos hablando de DIEZ nominaciones al Óscar para la película de George Miller, muchos no nos lo habríamos creído. Pese a ser, de lejos, una de las mejores películas del año pasado, el regreso al universo árido, delirante y explosivo de la saga que convirtió en estrella a Mel Gibson era una propuesta de acción en estado puro que parecía muy alejada del patrón clásico de la Academia. Afortunadamente, la evidencia de estar ante algo cercano a la obra maestra era tan evidente que obviarlo hubiera sido un acto demasiado valiente. Así que aquí estamos, celebrando su presencia masiva en una decena de categorías. Aunque es cierto que ese entusiasmo ha ido decayendo al ver que uno de los premios que intuíamos que podía tener más posibilidades, el de Mejor Director, no parece que vaya a terminar en final feliz. Dentro de las múltiples virtudes de este regreso por la puerta grande, destaca con especial intensidad el trabajo de Miller.

Le debemos muchas cosas. Por un lado, volver a poner al género donde se merece, es decir, a la altura de cualquier otro, sin prejuicios ni complejos. Por otro, permitir que el espectador sepa constantemente donde está cada uno de los personajes, sin necesidad de perderse en el caos visual ni en los fuegos artificiales que no dejan distinguir nada de lo que sucede en pantalla. En Mad Max: Furia en la carretera se vuelve a la vieja escuela sin dejar de lado las posibilidades que ofrece el cine reciente, añadiendo las ventajas actuales a un modelo imbatible en el que los puñetazos duelen, los disparos rozan tu rostro y los coches pesan antes de caer y explotar en mil pedazos. Una dirección trepidante, calculada a favor del espectáculo más nítido. Una lección para las generaciones de cineastas de hoy en día, empeñadas en el más y más sin pensar que, a veces, todo es más sencillo. Un prodigio.

A FAVOR: Su temporada de premios de la crítica ha sido intachable, consiguiendo la mayoría. Desde su estreno, la película ha ido ganando adeptos apasionados, incluyendo una alta cantidad de académicos que la han apoyado hasta convertirla en la segunda película más nominada del año. Miller ya tiene un Óscar por la primera entrega de Happy Feet, pero con esta conseguiría su primera estatuilla como director. Su triunfo supondría el primer acto de amor de la Academia hacia un género tan infravalorado como el de la acción.
EN CONTRA: La película está fuera del tridente de supuestas favoritas. Su triunfo parece destinado a categorías técnicas por debajo de la dirección. El torrente Iñárritu llega más fuerte que nunca. Necesitaba una victoria en el DAG, que muchos pronosticaban, para afianzar sus opciones, por lo que su derrota le deja muy dañado.


Ganador: Premios CINeol, Critics' Choice, Los Ángeles, Chicago, Southeastern, Washington, Crítica Online, San Francisco, Florida, Kansas, Londres, San Diego, Utah, Oklahoma, Detroit, Phoenix, Austin, Georgia, Denver, Indiana, Boston Online, North Carolina.
Finalista: DGA, Globo de Oro, NSFC, Dallas, St. Louis, Toronto, Ohio, Iowa, Houston.





ALEJANDRO GONZÁLEZ IÑÁRRITU - EL RENACIDO

(3ª nominación / 1 Óscar)


Aquel argumento lejano con el que muchos comenzamos la carrera de premios, “Iñárritu no va a volver a ganar porque ya triunfó el año pasado con Birdman”, se ha diluido (casi) por completo. Tras la recepción de la Academia a su último trabajo, El Renacido, otorgándole 12 nominaciones, quedó claro que la película había calado de manera especial, que se había conectado con una propuesta que baila constantemente entre el riesgo y la tradición, la innovación y el clasicismo. Pase lo que pase, el logro indiscutible se dividirá en tres: Iñárritu, Emmanuel Lubezki y Leonardo DiCaprio. Y lo más probable es que el tridente mágico termine con una estatuilla bajo el brazo. De ser así, Iñárritu sería historia del cine, sumándose a, cuidado, John Ford y Joseph L. Mankiewicz como director ganador de dos Óscar seguidos.

Más allá de las estadísticas y suposiciones, si nos centramos en los méritos, pocas objeciones podemos hacer a un premio que, tras su victoria en el DGA, parece más que evidente. En una carrera tan alocada no podemos asegurar nada al 100%, pero está claro que Iñárritu juega para ganar. Su manera de entender el cine, apasionada, desmedida, grandilocuente, se termina por colar (¿cómo no hacerlo?) en todas y cada una de sus películas. Si antes importaba un poco más el fondo que la forma, en sus dos últimos trabajos, especialmente en El Renacido, Iñárritu apuesta el todo por el todo por lo segundo. Una dirección en la que la influencia de Terrence Malick es moldeada hasta convertirse en un apabullante ejercicio de estilo visual en la que inestimable ayuda del citado Lubezki juega un papel imprescindible. Ambos han dado forma a una película que impacta con sus imágenes, que transmite el frío, el dolor, la sangre, los gritos, la pérdida, a través de unos planos que parecen sostenidos en el tiempo. El reto más gigante de Iñárritu hasta la fecha se salda con una contundente victoria para el director mexicano.

A FAVOR: Las estadísticas, el DGA por encima de todo y, en menor medida, su victoria en los Globos de Oro y los BAFTA. Su dirección es un canto de amor al cine de antes a través del riesgo y el compromiso total a la hora de contar una historia. Su película llega a la madrugada del 28 de febrero como hipotética favorita. Aunque hemos leído eso de unas cuantas…
EN CONTRA: Haber ganado el año pasado. Su triunfo por Birdman está demasiado reciente y la Academia podría terminar desequilibrando la balanza a favor de alguno de los otros nominados, los cuales suman 0 Óscar en total. Si es la noche de La Gran Apuesta, McKay podría ganar en modo arrastre. Si el fenómeno Mad Max: Furia en la carretera ha calado realmente en los académicos, su gran contrincante, George Miller, tendría aquí su gran recompensa.





GANARÁ EL ÓSCAR: Alejandro González Iñárritu.
PODRÍA GANAR: Adam McKay.
SI HAY UNA SORPRESA, SERÁ: George Miller.

 

Fuente: CINeol | Visitada: 1399 veces


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Comentarios (1)

17:10 - 22/02/2016

viva_el_cine

Tiene toda la pinta de que Iñarritu repite, creo yo.


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