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25 películas que no estarán en Sitges 2015

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Durante los meses anteriores a que comience el Festival de Sitges 2015, uno no puede evitar hacer sus quinielas y apuntar en un papel las películas que está seguro de que podrá ver en el certamen de cine fantástico y de terror (y de cine de género: noir, acción, thriller, misterio, etc.). Hasta se puede llegar a hacer ilusiones con ciertos títulos, sobre todo si indaga entre lo que se va mostrando en otros festivales que puede encajar con la filosofía de la cita catalana dirigida por Ángel Sala. Viejos conocidos que sacan nueva película, autores reputados que se pasan al fantástico, pequeñas joyitas que causan revuelo en certámenes indies… Se le hace a uno la boca agua. Entre las más de 200 películas que se exhiben cada año en Sitges, ¿cómo no van a estar estas?

Pues efectivamente, hay muchas que faltan. Lo que nos deja con las siguientes 25 películas que no veremos en Sitges 2015.




25. CONTAINMENT


Los protagonistas de este thriller británico se despiertan un día y descubren que su edificio está en cuarentena, que están encerrados sin agua ni luz ni posibilidad de escape. Ni respuestas. El debutante Neil Mcenery-West ya ha recibido la aprobación unánime de la crítica de su país por su capacidad para mantener la tensión con esta premisa tan trillada en el género, haciendo buen uso de los espacios cerrados y del misterio, que obviamente se desinfla cuando se va descubriendo el pastel. Pocas cintas de este tipo escapan a ese destino.

Sin embargo, muchas de ellas se han visto en las playas de Sitges. Y seguramente más flojas que este (al parecer) entretenido juguete. Quizá la productora no estuvo lo suficientemente avispada para presentar el film. En lugar de eso podremos ver una película de buzos asesinos. Whoop-dee-doop.





24. EQUALS


Una historia de amor situada en un futuro distópico que recuerda al de Un Mundo Feliz o 1984, donde se han suprimido las emociones humanas. Un director, Drake Doremus, que ya ha demostrado su buen pulso para los cuentos (anti)románticos con cintas como la tristísima Como locos. Un guionista, Nathan Parker, de cuyas manos ha surgido una de las cintas de ciencia ficción más alabadas de la última década, Moon. Una pareja protagonista, Kristen Stewart y Nicholas Hoult, que no solo han demostrado de sobra su solvencia como actores, sino que son rostros frecuentes del cine de género. A priori tiene todas las piezas para que el equipo de Sitges vaya detrás de ella como locos.

Sin embargo, al parecer los productores apuntaban más alto que Sitges y decidieron disparar con bala a las dos citas más importantes de finales de año: se estrenó a competición en Venecia y posteriormente llegó a Toronto, y no en el Midnight Madness sino entre las proyecciones especiales. Quizá por no estar en su elemento, quizá por recorrer caminos demasiado conocidos, su recepción entre la crítica fue bastante fría. A lo mejor un lugar más adecuado para desvelarla habría sido Sitges.





23. FOLLOW


Un chico recibe un regalo de Navidad tempranero de su novia, pero al intentar abrirlo sufre un accidente y pierde el conocimiento. Cuando despierta, descubre que ha matado sin querer a su novia. Mientras en el exterior la gente canta villancicos, él tiene que decidir qué coño hace. Y claro, durante los 75 tensos y claustrofóbicos minutos que dura el film, no hace más que hundirse más y más en la mierda. Owen Egerton dirige con esta cinta su ópera prima y, si hay que creer a quienes la han visto en el Fantastic Fest de Austin, lo hace con un pulso y creatividad que parecen de veterano.

Solo con recordar la recepción que tuvieron en Sitges dos genialidades del humor negro como Juegos sucios (Cheap Thrills) y Big Bad Wolves, ya es suficiente para saber que una película como esta iba a tener al público entregado. Cuanto más perversa se vuelva, mejor. Lástima que sea una de las pocas del Fantastic Fest que no repite en tierras catalanas.





22. CAMINO


Josh C. Waller es el director de Raze (Sitges 2013) y uno de los guionistas de Cooties (Sitges 2015). Para esta su tercera película ha reclutado como actores a Zoë Bell, musa de Tarantino; Nacho Vigalondo, muso de todo lo friki dentro y fuera de España; y Francisco Barreiro, protagonista de Somos lo que hay. El pedigrí para ir al festival lo tiene, pero, ¿qué hay del argumento? Una fotógrafa de guerra viaja la jungla colombiana para seguir a un misionero español. Todo es bondad y buenas caras hasta que toma una foto de algo que no debe, y la película se convierte en una cacería humana donde la protagonista tiene que luchar por su vida. Es decir, The Green Inferno + Acorralado.

Las primeras noticias que llegan de Austin dicen que el film está muy pero que muy por encima de lo que se podía esperar de Waller, que recordemos que no logró una gran recepción para Raze ni siquiera dentro del festival. Quizá por ello Ángel Sala no estuvo al quite para traérsela, pero ha dejado pasar una cinta que a todas luces es un peliculón de acción con ecos (eso dicen) de Michael Mann.





21. EL GRAN RUGIDO


El año pasado fue Despertar en el Infierno, en 2013 El Desierto de los Tártaros y el año antes, Razas de noche. Rescatar clásicos de culto que han sido olvidados y en algunos casos maltratados, ofreciendo una remasterización e incluso una reedición más fiel a la visión del director, se ha convertido en una norma habitual en la programación de Sitges. Este año había una oportunidad inmejorable de recuperar esta desquiciada cinta sobre una familia que convive con todo tipo de fieras africanas, ya que se ha reestrenado en cines. Sin embargo, se le adelantó la cinta animada El Ladrón de Bagdad.

¿Por qué un fracaso de crítica y taquilla como este se ha convertido en un mito que merece la pena rescatar? Exclusivamente por lo que pasó detrás de las cámaras. Más de 70 miembros del equipo y el reparto fueron heridos durante el rodaje por ataques de los cientos de leones, tigres, leopardos, jaguares y guepardos que poblaban el set. Todos los ataques que se ven en pantalla son reales, y muchos de ellos requirieron entrar en quirófano. Que se lo digan a Melanie Griffith y sus 50 puntos de sutura en la cara. Pensándolo bien, quizá haya que esperar al documental, como le ha pasado a La Isla del Doctor Moreau.





20. KRAMPUS. MALDITA NAVIDAD


Hace 5 años, una comedia negra finlandesa con muy mala baba ganó el premio principal en Sitges. Se trataba de Rare Exports: Un Cuento Gamberro de Navidad, una perversión del mito de Santa Claus donde el bonachón personaje era un maníaco monstruoso con una horda de secuaces. Pocas películas se han atrevido a seguir su estela de destrozar la niñez de forma sistemática, pero esta comedia de terror es una de ellas. De hecho, es tan similar a priori que lo extraño es que no haya sido una de las primeras anunciadas para esta edición.

Dirigida por Michael Dougherty (Truco o Trato, presente en Sitges 2008), se centra en un niño que está pasando unas navidades del demonio y accidentalmente invoca a la criatura del título, un espíritu maligno y travieso que convertirá en asesinos a todos los iconos de estas señaladas fiestas. La cena familiar, en la que participan actores como Adam Scott, Toni Collette o David Koechner, se plantea movida. En serio, ¿por qué no está esta película en el programa?





19. POD


Dos hermanos deciden visitar la casa del lago de la familia, donde vive su otro hermano, para intentar convencerle de que ingrese en un psiquiátrico, ya que sus ataques de paranoia cada vez son más graves. De hecho, está convencido de que tiene encerrado en el sótano a una criatura maligna que acabará con ellos si la dejan suelta. Un monstruo que tiene la forma de una niña pequeña… Con ecos de Expediente X, esta cinta de terror y ciencia ficción se llevó muy buenas críticas a su paso por el festival South by Southwest. Destacan de ella su estilo visual y la enorme tensión que consigue insuflarle Mickey Keating, que parece que está convirtiéndose en un imprescindible del género (más detalles en la siguiente entrada).

En resumen, que todo en esta película la haría una más que digna integrante de la programación de Sitges, en especial si la metemos en las sesiones de Midnight X-Treme, donde este tipo de cine con espíritu de serie B y ritmo endiablado crea sensación.





18. DARLING


Como podéis comprobar visitando esta ficha, Pod no es la única película de Mickey Keating este año. De hecho, tiene otra más a punto de caramelo, Carnage Park, pero como todavía no se sabe nada concreto de ella, haremos como que no está terminada. La cuestión es que Darling ya se ha visto en el Fantastic Fest y ha vuelto a causar revuelo. Su historia del descenso a la locura de una joven criada, rodada en blanco y negro de forma austera a la vez que enervante, ha sido comparada con Repulsión de Roman Polanski, con un poco de Cabeza Borradora de David Lynch. Ahí es nada.

Ambigua e hipnótica son los adjetivos más utilizados para describir este film, lo que lo sitúa como un candidato ideal para endulzar de paranoia la Sección Oficial de Sitges. Uno recuerda con placer el día de mindfuck que tuvimos hace un par de años, con Enemy, The Strange Color of Your Body's Tears, Wrong Cops y Solo Dios Perdona proyectadas del tirón, y echa de menos una cinta como esta.





17. THE DIABOLICAL


Otro novato a añadir a la lista de directores es Alistair Legrand, quien dirige a Ali Larter en esta mezcla de terror de fantasmas y ciencia ficción cuántica. Una madre soltera se muda a una nueva casa y, por supuesto, comienzan los fenómenos extraños. Pero quizá los fantasmas no existan, como dice su novio científico, y estos eventos tengan otra explicación que no por ello tiene que ser menos siniestra.

La cinta se estrenó en el festival South by Southwest, donde obtuvo alguna crítica poco halagüeña pero también un puñado de alabanzas, algunas muy entusiastas, sobre todo por parte de la prensa especializada en cine de género. Esta reacción se ha replicado en festivales de otros territorios, como Reino Unido y Canadá, por lo que solo le quedaba venir a Sitges para que el público de aquí decidiese por sí mismo si lo de mezclar ciencia y miedo es un cóctel de los que levantan el espíritu o de los que dejan resaca.





16. SCOUTS GUIDE TO THE ZOMBIE APOCALYPSE


Hay pocos temas más típicos del Festival de Sitges que los zombies. No en vano, ya se ha convertido en tradición que el primer sábado del certamen haya un desfile de muertos vivientes por las calles del pueblo, con casetas durante todo el día para maquillar de forma gratuita (y profesional) a todo el que quiera. Y por supuesto, la programación está plagada de títulos de este sub-subgénero. Incluso tenemos este año uno que mezcla a zombies y niños (Cooties). Únase a eso que una de las cintas premiadas el año pasado fue Cub, donde unos scouts se enfrentan a un asesino slasher, y esta cinta cuyo argumento ya viene en el título era un caramelo que no se sabe cómo se ha podido quedar fuera.

El film está por ahora inédito en salas y en festivales, y al parecer la productora no tiene intención alguna de mostrarla antes de llegar a los cines. Tampoco su pedigrí es el de una película imprescindible: los guionistas tienen poca experiencia y el director es Christopher Landon, hijo de Michael Landon y responsable de los guiones de todas las secuelas de Paranormal Activity (dirigió una de ellas, Los Señalados). Pero joder, son Boy. Scouts. Contra. Zombies. ¿Cómo puede salir mal? Y aunque salga mal, ¿cómo se puede dejar pasar una locura así?





15. THE HOUSE ON PINE STREET


Una pareja se muda a una casa nueva, pero comienzan a ocurrir fenómenos extraños. O al menos le ocurren a la chica, que además está embarazada. ¿Está la casa poseída, es ella que está loca… o es que ocurre algo con su niño? Con esta premisa clásica y un poco trillada, que parece mezcla de La Semilla del Diablo y Los Otros, se presenta una de las sensaciones del circuito de festivales de este año. Dirigida por los hermanos Aaron y Austin Keeling, ha sido alabada principalmente por su forma de mantener la tensión y crear una atmósfera malsana y desasosegante.

¿Por qué una película que podría ser el Babadook o It Follows de este año no aparece en la programación? Seguramente porque el festival de cine fantástico de Bilbao ya se la apropió en mayo para su estreno español, y en casi todas las secciones se exige que la cinta sea inédita en España. Cosa que sin embargo no impide que muchas películas vistas en San Sebastián repitan aquí…





14. TOO LATE


En Sitges no solo hay películas fantásticas. De hecho, uno de los subgéneros que más suelen frecuentar el festival es el neo-noir, que nada tiene de ajeno a la realidad. Y no hay nada más típico de este género que un detective privado encargado de encontrar a una chica desaparecida. Él es John Hawkes, ese actor con cara de cuero y gesto bondadoso, y al menos una nominación al Óscar menos de las que merece. Su director, el debutante Dennis Hauck, construye esta historia en solo cinco escenas, cada una de ellas rodada en eterno plano secuencia. Y sin trucos. Y ordenadas de forma no lineal.

Entre la crítica es una película de 'o la amas, o la odias', pero siendo los primeros abrumadora mayoría. Algunos incluso la comparan con Pulp Fiction y Pozos de Ambición. Ahí es nada. Sin lugar a dudas, es un experimento que nos merecíamos ver en Sitges, quizá en la sección Noves Visions sustituyendo a la denostada El rostro de un ángel, por mucho que sea de Michael Winterbottom.





13. SYNCHRONICITY


Hace ya 8 años que Jacob Gentry pasó con éxito por Sitges (y antes, por Sundance) con The Signal, un thriller de ciencia ficción codirigido con David Bruckner y Dan Bush donde una misteriosa señal de radio infecta todos los aparatos y convierte a quien la escucha en psicópata. Tras un par de telefilmes, el realizador regresa ahora en solitario con este sci-fi noir que ya ha causado sensación en el Fantasia International Film Festival. La historia comienza cuando un científico inventa una máquina del tiempo y consigue traer una dalia del futuro. Sin embargo, una misteriosa femme fatale intentará robar la prueba de su éxito.

Comparada con cintas como Primer, Blade Runner o Dark City, y siempre en términos de alabanza, es imposible encontrar en la red una crítica que le dé menos de 4 estrellas. Destacan su atmósfera, su intrincada trama, pero también su sentido del humor. Vamos, que es una de esas pelis que nos hacen falta para vivir, señor Sala.





12. BOMBAY VELVET


Quizá no os suene de mucho el nombre de Anurag Kashyap. La más probable es que no os suene de nada y estéis pensando que ha pasado un gato por el teclado. Sin embargo, los habituales de Sitges sí que deberían de conocer este nombre, por su bien. El realizador indio ya ha pasado dos veces por el festival catalán, primero con su mastodóntica crónica criminal Gangs of Wasseypur y después con un thriller negrísimo que haría las delicias de cualquier fan de los Coen, Ugly. Este año ha sacado nueva película… pero a la tercera no va la vencida, porque esta vez no nos lo traen.

Bombay Velvet es la clásica película de un don nadie que va ascendiendo en el mundo criminal hasta convertirse en un capo de final trágico. La hemos visto en versión James Cagney, con el acento cubano de Al Pacino y en otras muchas encarnaciones, pero esta vez llega con un toque indio. En su país ha decepcionado en taquilla y recibido críticas divididas, pero en Locarno la pusieron por las nubes. Seguro que en Sitges, que está más cerca de Suiza que de la India, habría repetido éxito.





11. THE NIGHTMARE


Si pensáis que la imagen de arriba os va a causar pesadillas, eso no es nada comparado con lo que sufren los protagonistas de este documental dirigido por Rodney Ascher (Habitación 237, presente en Sitges 2012). Las 8 personas en las que se centra padecen una extraña enfermedad llamada parálisis del sueño, que consiste en la incapacidad para moverse, hablar o reaccionar a cualquier estímulo durante el periodo en el que se están durmiendo. Esta experiencia va acompañada con frecuencia de alucinaciones y sensaciones físicas ante las que no pueden hacer nada, por terroríficas que sean.

Sitges siempre reserva un apartado de su programación para los documentales, que suelen estar centrados en temas relacionados con el fantástico o el terror (es el caso de los films sobre Tom Savini y H.R. Giger que se presentan este año), pero que otras veces simplemente causan pavor (como Blackfish, sobre la crueldad animal, o American Jesus, sobre el extremismo religioso). En el caso de The Nightmare se cumplen ambos requisitos, porque es al mismo tiempo una película de terror y un documental sobre el terror. Hay que estar más avispado para traerse estas cintas, equipo Sala.





10. MICROBE ET GASOIL


El francés Michel Gondry no necesita a estas alturas ninguna carta de presentación. Su mirada iconoclasta convierte hasta sus proyectos no ligados al género fantástico en un universo propio lleno de una vida totalmente distinta a la de cualquier película ‘normal’. Y por ello es un habitual de Sitges: ya estuvo en el festival con Human Nature (2002), La Ciencia del Sueño (2006), Tôkyô! (2008) y el documental Is the Man Who Is Tall Happy? (2014). Este año se ha adentrado de nuevo en su mundo para traernos esta comedia generacional en la que dos amigos recorren toda Francia en un coche construido por ellos mismos. Un vehículo con forma de casa.

Las críticas que llegan desde los festivales de Río de Janeiro o Nueva York ensalzan la energía adolescente que plaga el relato, el sentimiento de nostalgia hacia la juventud y hacia ese cine post-infantil que hace tiempo dejó de estar de moda. Es una película más sencilla y pequeña que sus obras magnas, pero también la califican como una de sus más divertidas. Sin duda habría sido una buena candidata para aligerar con humor los momentos más cuesta arriba del festival.





9. THE KEEPING ROOM


Brit Marling se ha convertido en una especie de musa de Sitges. De los últimos cuatro años, solo había fallado uno. Estuvo en 2011 (Otra Tierra), 2012 (Sound of my Voice) y, tras descansar en 2013 porque The East no fue seleccionada, volvió por la puerta grande con la ganadora del año pasado, Orígenes. Este año tocaba un western feminista situado en plena Guerra de Secesión, en el que tres mujeres (las otras dos son Hailee Steinfeld y Muna Otaru) deben luchar por conservar su hogar y sus tierras frente a dos soldados unionistas (Sam Worthington y Kyle Soller) que han desertado de su unidad.

La cinta de Daniel Barber (Harry Brown) ha cosechado excelentes críticas en más de una decena de festivales, empezando por Toronto hace un año y terminando por su estreno en salas comerciales hace una semana. Además de las interpretaciones, de ella se destaca sobre todo su austeridad y la sensación de que el Old West es una variación temática de un futuro post-apocalíptico. Una obra extraña que sin duda no habría desentonado en el catálogo de Sitges, con o sin ‘nuestra’ Brit.





8. THE STANFORD PRISON EXPERIMENT


En 1971, el doctor Philip Zimbardo organizó un polémico experimento en la prestigiosa Universidad de Stanford: reclutó a voluntarios (la mayoría estudiantes) para desempeñar durante 15 días los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. El objetivo era observar cómo se desarrollan los roles y se altera la personalidad y los equilibrios de poder en base a elementos completamente al azar. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se tuvo que cancelar en la primera semana. Estos hechos fueron la inspiración de la cinta alemana El Experimento (y de su remake americano), y en esta película son tratados de forma fiel a la realidad.

La cinta de Kyle Patrick Alvarez ha recibido críticas unánimes tanto en los festivales por los que ha pasado (empezando por el de Sundance) como a su estreno en salas. Se destaca no solo el buen hacer del director para encogerte el estómago, sino también un guion sólido que se aproxima a los hechos con fidelidad y relevancia, y unos actores excelentes (cosa nada extraña teniendo a Billy Crudup, Ezra Miller o Tye Sheridan). Habría sido una sesión doble excelente con la programada Experimenter, que aborda otro de los estudios más polémicos de la historia de la Psicología, el de Stanley Milgram obligando a sus sujetos a dar descargas (ficticias, aunque ellos no lo sabían) cada vez más potentes a otras personas para ver cuándo decían ‘basta’… si es que llegaban a decirlo.





7. DUDE BRO PARTY MASSACRE III


Entre 2008 y 2013, la página web 5secondfilms.com publicó un corto de 5 segundos de duración a la semana, con clásicos del humor inmediato como Absence of the Towels, Late for Work, Magic Show Volunteer o The Legend Begins. Su pérdida dejó un hueco en todos sus seguidores, pero fue por un buen propósito: todo el equipo de la web se puso a trabajar en una película gracias al dinero recaudado vía crowdfunding. El resultado es Dude Bro Party Massacre III, que entre otras cosas es el slasher con el mayor número de muertes en pantalla de la historia.

Llena de toques surrealistas y metalingüísticos (se supone que es la tercera entrega en una saga inexistente; que es una copia rara en VHS, censurada y en mal estado; hay números musicales o cameos de famosos; y un largo etcétera), su irreverencia ha conquistado a toda la crítica especializada, aunque su carácter de perro verde la ha relegado a circuitos muy minoritarios. Así que no solo es una cinta cuyo caldo de cultivo natural es el Festival de Sitges, donde la mezcla de comedia y terror conquista al público casi siempre, y donde la originalidad y la ruptura son bienvenidas; sino que su presencia aquí era necesaria como reivindicación y paso ineludible hacia su futuro estatus de película de culto.





6. Z FOR ZACHARIAH


Tras una guerra nuclear que ha asolado el planeta, una mujer vive en una granja situada en una de las pocas zonas donde no ha llegado la radiación y todavía es habitable. Un día se encuentra con un extraño que ha logrado sobrevivir y llegar a este refugio. Pese al miedo inicial, pronto entablan una amistad. Pero cuando un segundo superviviente aparece en el bosque, la dinámica empezará a mostrar signos de fracturas y conflictos. Dirigida por Craig Zobel (que ya logró un gran éxito en el circuito indie con Compliance) y protagonizada por Margot Robbie, Chiwetel Ejiofor y Chris Pine, la cinta adapta una novela de Robert C. O'Brien (autor también de NIMH, el mundo secreto de la señora Brisby).

Es un tema clásico en la ciencia ficción, e incluso en su variante de conflicto racial entre los personajes lo hemos visto en cintas como The World, the Flesh and the Devil o El Único Superviviente, pero eso no quiere decir que no haya margen para nuevas interpretaciones. Por lo visto tras su paso por Sundance y por las carteleras americanas, se trata de una cinta inteligente, con un guion ejemplar en su construcción de personajes que no solo entra en las dinámicas relacionales de poder y pertenencia, sino también en cómo se transformaría la religión después del apocalipsis. Entre su indudable calidad y la posibilidad de ver a alguno de sus tres actores por las playas de Sitges, esta era una cinta que tendrían que habernos traído. La foto con Harley Quinn tendrá que esperar.





5. BEFORE I WAKE


Una de las cintas de terror más celebradas en la edición del año pasado del festival fue, contra todo pronóstico, una de las que peor sonaban: Oculus, o lo que es lo mismo, el espejo poseído. No solo es un film tremendamente disfrutable, sino que supone el descubrimiento de un director que hasta entonces parecía un don nadie y que puede dar mucho que hablar en el género si sigue en la senda iniciada, Mike Flanagan. Su siguiente película, anteriormente conocida como Somnia, reúne a Thomas Jane y Kate Bosworth como padres adoptivos de un niño con una capacidad muy especial y peligrosa: cada vez que duerme, sus sueños se manifiestan físicamente. Aunque sean pesadillas.

La película iba a estrenarse el 25 de septiembre, pero la quiebra de su distribuidora, Relativity Media, la ha dejado en el limbo hasta que no encuentre quién la adquiera. Quizá por esa peculiar situación no ha podido estar en el Auditori Meliá, porque terminada está, y todos los medios especializados en cine de terror están con los dientes largos esperando a verla. Por ahora sabemos que se ha estrenado en Israel, pero claro, póngase usted a buscar críticas en hebreo para ver si está a la altura. Así que, ante la falta de pruebas a favor o en contra, nos quedamos con el espeluznante tráiler y decimos: señor Sala, ¡tráigala como sesión sorpresa!





4. EL CUENTO DE LOS CUENTOS


Hace ya 7 años que el italiano Matteo Garrone impactó a medio mundo con su descarnada crónica de la camorra napolitana, Gomorra. Viendo esa película, uno sería incapaz de pensar que el mismo director podría rodar un film de trajes ostentosos, decorados de fantasía, narrativa abigarrada y poesía multicromática. Pero eso es El Cuento de los Cuentos, nueva adaptación de la clásica obra de Giambattista Basile, que contiene las versiones más antiguas que se conservan de cuentos tan populares como Rapunzel, Cenicienta o La Bella Durmiente. El film recoge tres de estos cuentos: una reina que debe comer el corazón de un dragón para tener hijos (con Salma Hayek y John C. Reilly); un rey que tiene como mascota a una mosca gigantesca (con Toby Jones); y un rey seducido por el canto de una mujer que, sin saberlo él, es una anciana (con Vincent Cassel y Stacy Martin).

Estrenada en el Festival de Cannes, la cinta generó opiniones para todos los gustos. Predominan aquellas que la consideran una obra de arte que visualmente merece la pena degustar, pero que además ofrece un punto de vista surrealista y retorcido de los cuentos de toda la vida, más refrescante si cabe cuando lo comparamos con la convencionalidad extrema con la que se abordan en el cine de Hollywood. Aunque en Cannes no ganó ningún premio, caben pocas dudas de que en Sitges no se habría ido de vacío (véase si no The Fall. El Sueño de Alexandria, ganadora del festival en 2006).





3. HARDCORE


Solo necesitáis dos palabras para comprender a qué tipo de película nos enfrentamos aquí: Bad Motherfucker. Si no sois una de las 30 millones de personas que ya han visto este vídeo musical, os facilitamos las cosas:


El ruso Timur Bekmambetov (Wanted. Se Busca) sí que fue uno de los que vieron el vídeo, dirigido por su compatriota Ilya Naishuller. Ni corto ni perezoso, se puso en contacto con él y le ofreció producir un largometraje rodado igual que el vídeo, es decir, íntegramente en cámara subjetiva. La primera reacción de Ilya fue decir que eso no funcionaría en formato largo. Respuesta de Timur: “Si encuentras una forma de que funcione, te pago lo que quieras”. Y así surgió Hardcore, una cinta de acción y ciencia ficción donde un hombre resucitado y convertido en ciborg debe rescatar a su esposa de las garras de un mafioso con poderes telequinéticos. Todo muy loco.

El film ya se ha podido ver en el Festival de Toronto, donde ha causado tal revuelo entre crítica y público que STX Entertainment (estudio de nueva creación pero que apunta maneras para convertirse en potente) ha comprado los derechos de distribución por 10 millones de euros, más de lo que se pagó por ninguna otra película del certamen. Las noticias que llegan de allí hablan de una genialidad estilística y de un chute de adrenalina solo comparable con las dos entregas de The Raid. Si esta película no merece la pena romperse los cuernos por traerla a Sitges, no sabemos qué lo merece.





2. LANGOSTA


Hace 6 años, el griego Yorgos Lanthimos irrumpió en el panorama internacional a golpe de martillo en los dientes, con el éxito de Canino en el Festival de Cannes y su posterior nominación al Óscar. Con Alps reafirmó su cualidad de autor incómodo y capaz de crear universos propios de una fuerza alegórica solo rivalizada por su turbiedad. Y este año ha vuelto a pasar por Cannes, donde ha ganado el Premio del Jurado (el tercero en importancia), con su primera incursión en el cine en inglés. Protagonizada por Colin Farrell, Rachel Weisz y un largo etcétera, la historia se sitúa en un futuro distópico donde los solteros son llevados a un hotel cuando cumplen determinada edad, dándoles 45 días para encontrar pareja si no quieren ser convertidos en animales.

Además del certamen francés, la cinta ha pasado por una larga ristra de festivales internacionales: Toronto, Karlovy Vary, Nueva York… Y en todos ellos ha sido recibida con alabanzas unánimes por la mordacidad de su sátira social, por su sorprendente carga emotiva (algo infrecuente en Lanthimos) y por lo divertida que es. Dicen que es la película más accesible del realizador griego, lo que en algunos círculos es visto como algo negativo, pero que no es preocupante si, como parece que es el caso, no se ha perdido la inteligencia y agudeza por el camino. Quizá el problema para traerla a Sitges sea que su perfil autoral es demasiado ‘elevado’ para un certamen de género donde abunda la serie B, pero si Apichatpong Weerasethakul puede estrenar el Sitges, ¿por qué no pedir a Lanthimos?





1. LA CUMBRE ESCARLATA


Guillermo del Toro es el epítome de director que debería tener una estatua en Sitges. Todo en él, tanto su cine como su persona, es un ejemplo del espíritu de este festival. No en vano, en 2006 recibió un homenaje en el certamen, con la proyección de El laberinto del fauno y una exposición con decenas de elementos de sus locas fantasías, cuentos perversos para niños ya crecidos donde los monstruos son los héroes y los chicos buenos ocultan un lado tenebroso. Aunque buena parte de su carrera la ha hecho en Hollywood, y por tanto muchas de sus películas tienen un perfil de blockbuster que las aleja de poder llegar a este festival (pensad en Pacific Rim o Hellboy, por ejemplo), el resto de filmografía podría estar toda en la programación de Sitges. Y de hecho, ya estuvo por estos lares como director no solo en 2006, sino en 1997 (Mimic) y 1993 (Cronos), y como productor en 2010 (Los Ojos de Julia) y 2007 (El Orfanato).

Con La Cumbre Escarlata, Del Toro regresa al cine de terror con trasfondo 14 años después de El Espinazo del Diablo. En esta ocasión cuenta una historia de fantasmas y secretos familiares muy en la línea de Edgar Allan Poe, y con una ambientación decimonónica que le da carta blanca para obrar su magia en el diseño de mansiones, sótanos lúgubres, rincones oscuros y demás parafernalia. Mia Wasikowska, Tom Hiddleston, Jessica Chastain y Charlie Hunnam encabezan el reparto del film, que ya se ha podido ver en el Fantastic Fest de Austin, pero que tiene todavía embargadas las críticas. Por lo que sabemos de tuits y comentarios de quienes la han visto, puede que sea la mejor película hasta la fecha del realizador mexicano, lo que es mucho decir. ¡Qué nivel habría alcanzado Sitges de haber conseguido la película para inaugurar o clausurar el festival!




Menciones especiales: hay muchas más películas que se han tomado en consideración para este artículo, pero que por diversos motivos no se han incluido. Por ejemplo, tanto Regresión como El Desconocido quedaban descartadas porque ya están en salas comerciales. Por su parte, My Life Directed by Nicolas Winding Refn habría sido un documental ideal para esta edición, tanto por el homenaje a Refn como por haberse proyectado Solo Dios Perdona en Sitges 2013… pero el film tiene ya más de un año, lo mismo que la prometedora Time Lapse. Tampoco podemos esperar que un festival modesto tenga tirón como para que los grandes estudios traigan aquí títulos de presupuesto gargantuesco como Marte (The Martian), Victor Frankenstein o Pesadillas (90 millones de dólares las más baratas).

Más fácil habría sido contar con Paranormal Activity. Dimensión Fantasma o Sinister 2, pero la primera forma parte de una saga agotada y sin interés, y la segunda se ha llevado ya un gran varapalo de la crítica, así que no se las echa de menos. Luego hay películas muy de Sitges que no están todavía terminadas (Midnight Special, La Quinta Ola, Iron Sky: The Coming Race) y otras que deberían estar acabadas, pero estarán metidas en un cajón y no se sabe nada de ellas (The Moon and the Sun, The Disappointments Room). Y otro puñado de cintas con potencial sí que han sido desveladas, pero no estaban a la altura (Infini, Harbinger Down, Air, Listening o The Anomaly, por nombrar algunas).

Pero ahora todo eso no importa, porque dentro de 72 horas estaremos disfrutando de muchas y muy buenas películas, incluidos algunos descubrimientos esperando a saltar a la conciencia cinéfila común como los grandes clásicos del mañana. Esperemos.


@DamnedMartian

 

Fuente: CINeol | Visitada: 2127 veces


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Comentarios (1)

22:06 - 11/10/2015

caren103

Leída "la sábana" XD hay varias películas que a nivel personal encuentro interesantes... a ver si van llegando de alguna forma por estos lares para poder verificar por uno mismo su potencial.

Este título por cierto mola todo: "DUDE BRO PARTY MASSACRE III" [qmparto] .


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