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Foto de Ray Charles

Ray Charles

  • País nacimiento: Estados Unidos
  • Fecha de Nacimiento:
  • Fecha de Fallecimiento:



Filmografía en CINeol

Actor / actriz

  1. (2013) A 20 Pasos de la Fama (Él mismo)
  2. (1996) Espía como puedas (Conductor de bus) - Los CINeolianos han puntuado esta pelicula con un 4.45
  3. (1980) Granujas a todo Ritmo (Ray) - Los CINeolianos han puntuado esta pelicula con un 7.00

B.S.O.

  1. (2004) Ray - Los CINeolianos han puntuado esta pelicula con un 6.96

Biografía

Nacido en la pobreza de la Depresión el 23 de septiembre de 1930 en Albany, Georgia, Ray Charles Robinson se enamoró de la música a muy temprana edad. Absorbió los himnos de su iglesia baptista pero también el recio blues de los músicos locales. A los cinco años ya estaba aprendiendo piano. Pero una serie de trágicos sucesos alteraron el curso de su vida. Le tocó presenciar la muerte de su hermano George que se ahogó en un accidente por el que Ray se culpó a sí mismo. Luego el glaucoma y el trauma de la muerte de George le causaron la pérdida progresiva de la visión. A los siete años ya estaba completamente ciego pero, gracias a la insistencia de su dura pero amante madre, aprendió a valerse por sí mismo en el mundo a partir de su agudo sentido del oído y su fascinación por los sonidos. Nunca utilizó un bastón, un perro o ningún otro instrumento: no quería depender de nada. Con la sola ayuda de sus oidos Ray halló la forma de vivir la vida desde la ceguera. Y mientras tanto la música le ayudó a seguir adelante. Luego Charles escribiría en su libro “Brother Ray”: “Nací con la música dentro de mí, es la única explicación que se me ocurre”.

Su madre le envío a un colegio estatal para ciegos en Saint Augustine. Allí aprendió a leer música según el sistema Braille, estudió diversos instrumentos y absorbió la música local: jazz, swing, gospel, blues y country. Su madre muere y queda solo en el mundo. Motivado por el deseo que tantas veces le repitió su madre de que se valiera por sí mismo, el joven Ray se pone en marcha. Empieza a actuar en pequeños clubs, bares y salas de baile del norte de Florida. Incluso toca con un grupo de country, The Florida Playboys. La vida no es fácil para un chico ciego en este duro mundo pero Ray madura muy deprisa.

En marzo de 1948, a los 17 años, Ray cruza solo el país en un autobús Greyhound con dirección a Seattle. Allí se abre camino como pianista y crooner (cantante de baladas) al estilo de Nat King Cole y Charles Brown. Tiene bastante éxito como para conseguir un contrato con Jack Lauderdale y su sello Swingtime Records, para el que graba su primer single en 1949. Lauderdale le hace salir de gira con el guitarrista de rhythm & blues Lowell Fulson; pero Ray sigue siendo un músico anónimo en busca de un sonido propio. Lleva una vida solitaria. La banda de Fulson reconoce su talento pero pasa gran parte del tiempo que duran las giras a solas en su cuarto de hotel. Durante este periodo de experimentación Ray descubre otra cosa: la heroína.

A principios de los años 50 viene su gran oportunidad: Ahmet Ertegun y Jerry Wexler le contratan para Atlantic Records. Pronto le hacen salir de gira acompañando a la legendaria “Miss Rhythm,” Ruth Brown. Ray comienza a hacer algo que se considera muy polémico: mezclar la pasión religiosa del gospel con los impulsos más terrenos de “la música del diablo”, el blues. El resultado es electrizante... y tan controvertido que sus primeros éxitos son vetados por muchas emisoras de radio.

Pero el poderío de su arte era innegable. Era una época en la que se empleaba la expresión “música racial” para describir la música negra pero las canciones de Ray desbordaban las fronteras genéricas y atraían a una audiencia “crossover”, o general, de oyentes blancos y negros. En su autobiografía Jerry Wexler comenta: “Ray superaba todas las categorías y tocaba la música como la sentía”.

Ray Charles elimina su apellido Robinson para evitar ser confundido con el popular boxeador Sugar Ray Robinson y lanza en 1956 el mítico tema “I’ve Got a Woman”, en donde fusiona una letra de blues sobre el deseo con un ritmo de espiritual. Y viene luego una serie de temas inolvidables como “What’d I Say”, “Drown in My Own Tears”, “Unchain My Heart” y “Hit the Road Jack”. Con veintipocos años, a Ray Charles ya le llaman “el genio”, una palabra que entonces se usaba poco en el oficio.

En 1959 Ray cambia de sello discográfico, atraído por la irresistible oferta que le hace ABC-Paramount de convertirse en dueño de los masters de sus canciones: este contrato le otorga un control financiero inédito para un artista musical en esa época. Para sorpresa de su nuevo sello, Ray da un giro radical a su estilo y se embarca en una exploración de la música country. Pero en vez de perder a su público gana nuevos fans con temas clásicos como “Georgia on My Mind”, “I Can’t Stop Loving You”, “Born to Lose” y “Busted”. Cuando parece que había llegado a la cúspide, Ray se eleva más todavía. En 1966 Thomas Thompson escribe sobre él en la revista “Life”: “¿El mejor de los cantantes de blues? Por supuesto, pero no queda ahí la cosa. Es también un inigualable cantante de jazz, gospel y country. Ha bebido de todas esas fuentes musicales y construido un río que sólo él puede navegar”.

En los años 60 Ray se convirtió también en un activista en pro de los Derechos Civiles, tras haber aprendido en la década anterior a vivir bajo la constante presencia de la segregación y el tratamiento injusto de los artistas negros y del público de su raza. Fue el primer artista en negarse a actuar en clubs segregados, lo que le hizo perder mucho dinero e hizo que el estado de Georgia le vetara “de por vida”. (En el año 1977 el estado de Georgia le pidió perdón públicamente e incluso declaró su canción “Georgia on My Mind” himno oficial del estado.)

La caótica vida de Ray, siempre de gira, acabó pasando factura. Sus continuas infidelidades pusieron en peligro su matrimonio. Y en 1965 fue arrestado por posesión de heroína en el aeropuerto de Boston, procedente de Montreal. Consciente de que su hábito era una seria amenaza para su música, Ray decidió romper una adicción que se prolongaba ya durante dos décadas y se sometió a una cura de rehabilitación. Su pasión por la música era mucho más fuerte y no volvió a tocar la heroína.

Con renovado impulso volvió a tomar las riendas de su carrera, realizando una media de 200 conciertos anuales hasta que una enfermedad del hígado hizo que bajara su ritmo. En los años 70 lanzó uno de sus temas más imperecederos, una emocionante versión del himno “America the Beautiful”. A lo largo de su carrera Ray Charles ganó un total de doce premios Grammy; y en 1987 recibió el Lifetime Achievement Award (premio a los logros de toda una vida). Grabó unos 75 álbumes y colocó 76 singles en las listas de los más vendidos. Entre otros premios y galardones recibió el del Kennedy Center y la Medalla Nacional de las Artes, y entró a formar parte de diversas galerías de la fama: Rock and Roll Hall of Fame, Blues Hall of Fame y NAACP Image Awards Hall of Fame. Nunca olvidó sus raíces ni los obstáculos que conoció en su carrera y dedicó más de veinte millones de dólares a obras de caridad, educativas y artísticas para la comunidad negra. Su influencia puede escucharse cada vez que se enciende la radio, pues de su inventiva musical han bebido generaciones enteras de artistas de rock, soul, jazz, gospel y country. Ray Charles falleció el 10 de junio de 2004 a los 73 años de edad.



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