Gente>Brad Renfro
Brad Renfro
- Estados Unidos
- ·
- 25 años (25-07-1982 - 15-01-2008)
Brad Barron Renfro, nacido en julio de 1982 en Knoxville, Tennessee, irrumpió en la escena cinematográfica estadounidense a una edad temprana sin tener formación académica previa en arte dramático. Su descubrimiento se produjo cuando el equipo de casting de una gran producción de Hollywood lo seleccionó tras una búsqueda nacional de nuevos talentos. En 1994, Renfro debutó en la gran pantalla con el thriller legal El cliente, bajo la dirección de Joel Schumacher. En esta adaptación de la novela de John Grisham, interpretó a Mark Sway, un niño que se convierte en testigo clave tras presenciar el suicidio de un abogado vinculado a la mafia. Su actuación, caracterizada por una naturalidad sorprendente al compartir escenas con figuras consagradas como Susan Sarandon y Tommy Lee Jones, le valió el reconocimiento inmediato de la crítica internacional y lo estableció como una de las promesas juveniles más destacadas de la década de los noventa.
Tras este exitoso inicio, Renfro continuó seleccionando papeles que requerían una notable carga dramática. En 1995, protagonizó el drama Que nada nos separe, donde interpretó a un adolescente de carácter difícil que entabla una profunda y transformadora amistad con un vecino diagnosticado con SIDA. Esta película subrayó su capacidad para abordar temáticas sensibles y consolidó su estatus en la industria. Ese mismo año participó en una producción de corte más familiar, Las aventuras de Tom y Huck, asumiendo el icónico rol de Huckleberry Finn. Su trayectoria mantuvo el nivel de exigencia en 1996 con su participación en el drama criminal Sleepers, dirigido por Barry Levinson. En esta cinta, Renfro encarnó la versión joven del personaje interpretado en la adultez por Brad Pitt, formando parte de un elenco coral de gran prestigio que incluía a Robert De Niro y Dustin Hoffman.
A finales de la década, el actor orientó su carrera hacia proyectos más oscuros y psicológicamente complejos, alejándose de los roles infantiles convencionales. En 1998, protagonizó Verano de corrupción, dirigida por Bryan Singer y basada en una obra de Stephen King. Su interpretación de un estudiante de secundaria que descubre y chantajea a un criminal de guerra nazi, interpretado por Ian McKellen, fue elogiada por su intensidad, demostrando su madurez interpretativa. Con la llegada del nuevo milenio, Renfro se inclinó notablemente hacia el cine independiente y de culto. En 2001, formó parte del reparto de Ghost World, una aclamada adaptación del cómic de Daniel Clowes, y protagonizó la polémica Bully de Larry Clark, basada en hechos reales, donde ofreció una actuación cruda que reflejaba la violencia y el desasosiego juvenil.
Durante sus últimos años, su actividad profesional se volvió más intermitente, aunque siguió participando en proyectos como el thriller psicológico The Jacket en 2005. Su último trabajo cinematográfico tuvo lugar en la película Los confidentes, una adaptación de la novela de Bret Easton Ellis, que se estrenó póstumamente. Brad Renfro falleció en enero de 2008 en Los Ángeles a los 25 años. A pesar de la brevedad de su carrera, su filmografía permanece como testimonio de un talento instintivo capaz de capturar la vulnerabilidad y la rebeldía, dejando una marca indeleble en el cine estadounidense de su generación.