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Crítica - Arthur y los Minimoys

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'Típicos tópicos'

14/12/2006 - Por Irulan

(1/5)

Arthur y los Minimoys
Director: Luc Besson
Intérpretes: Freddie Highmore (Arthur) / Mia Farrow (Granny) / Penny Balfour (Madre de Arthur) / Doug Rand (Padre de Arthur) / David Bowie (Voz de Maltazard) / Madonna (Voz de Princesa Selenia) / Snoop Dogg (Voz de Max) / Jimmy Fallon (Voz de Betameche) / Harvey Keitel (Voz de Miro) / Rob Corddry (Voz de Seides) / Nathan Corddry (Voz de Seides) / Erik Per Sullivan (Voz de Baby Bug/Mino) / Anthony Anderson (Voz de Koolomassai) / Jason Bateman (Voz de Darkos) / Robert De Niro (Voz del Rey) / Chazz Palminteri (Voz del agente de viajes) / Emilio Estevez (Voz del barquero) / David Suchet (Narrador) / Eric Balliet / Oxmo Puccino
Duración: 102 minutos
Sinopsis: Arthur tiene muchas preocupaciones. Un malvado personaje pretende quedarse con la bonita casa de su abuela, donde él pasa las vacaciones. No cuenta con la ayuda de sus padres. No puede esperar tampoco a su abuelo, desaparecido en circunstancias misteriosas hace [...]
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Estreno en España: 15 de Diciembre de 2006


CRÍTICA



Llega la Navidad y con ella las tontunas (entre otras muchas cosas). Películas cuyo corazón no es de carbón dulce, sino de carbón a secas, y que pretenden llevarse el oro de los Reyes Magos (esto es: la super-taquilla de estas fechas) habiendo realizado para ello el mínimo esfuerzo posible.

Y así nos encontramos con la primera avanzadilla y el título que nos ocupa (Arthur y Los Minimoys), dirigida a un público menor de edad -y cuanto más pequeño mejor- y que encima viene con la firma de Luc Besson. Quizá a estas alturas ya no deberíamos fiarnos tanto de este cineasta francés (por mucho que deslumbrasen Leon o El Quinto Elemento), porque nos encontramos con un tropezón de proporciones descomunales. Una película que según en qué momentos provoca la vergüenza ajena, el ridículo; donde se nos muestran algunas incongruencias sonrojantemente descaradas (incongruencias que ni hace falta enumerar, cualquier espectador que preste un mínimo de atención a la pantalla podrá quedarse tan perplejo como esta que suscribe).



Así que no, no lo ha conseguido. Luc Besson no nos ha traído la gran magia de la Navidad ni la gran cinta de animación europea. Al contrario, es este un film que si destaca por algo es por una total falta de imaginación. Arthur y Los Minimoys es una suerte de refrito de Cristal Oscuro, Dentro del Laberinto y Cariño he Encongido a los Niños con toques de El Quinto Elemento en el diseño de algunos personajes (que están prácticamente calcados).

La película sin embargo sí juega bien una de sus cartas, y es la mezcla entre acción real e imágenes animadas digitalmente. Muchos pensarán (pensábamos) que esta sería la típica cinta donde los humanos aparecen al principio y al final, pero aquí están mejor enlazados en la historia y se les saca más partido.

Arthur (un Freddie Highmore con unas mechas rubias ¡impropias! para un niño de su edad) es un chaval alegre, astuto y espabilado que vive con su abuela (Mia Farrow, no hace falta decir que ultra-siliconada) mientras sus padres se dedican a viajar y cuentan los días desde que desapareció el abuelo. Su existencia, claro está, no es tan plácida como le gustaría, ya que les han amenazado con embargarles la casa. Arthur se pasa las horas leyendo los libros que escribía su abuelo narrando sus aventuras, y es así como descubre el camino hacia los Minimoys, unos seres muy pequeños, del tamaño de un diente, que quizá guarden un tesoro que pueda salvar a su familia.



El cambio entre acción real y acción animada se produce cuando Arthur entra en el país de los Minimoys. Allí, deberá acompañar a la Princesa Selenia (marimandona, testaruda,… Madonna en versión original y en castellano nuestra Elena Anaya, a la que de vez en cuando no se llega a entender del todo) y a su hermano para enfrentarse contra el malvado Maltazar (David Bowie en versión original… aquí tenemos a Carlos Jean, pero como Max). Sólo derrotando a Maltazar se podrá salvar no sólo el país de los Minimoys, sino la familia de Arthur, pues es él quien robó el tesoro.

Obviamente, el grueso de la película son las aventuras de Arthur y sus pequeños amigos por el reino/jardín de su casa. Sus encuentros con todo tipo de seres (insectos…) y objetos (el cochecito de juguete) y cómo crece entre ellos el cariño y la amistad. Cualquier episodio típico y tópico de este tipo de films que se le ocurra al espectador, tendrá cabida en el film muy seguramente.

Arthur y los Minimoys es por lo tanto y en mi opinión una película prescindible y fallida, que además se pasa de ñoña e infantiloide (es naif para cualquiera que no sea el más tierno de los infantes… por mucho que de vez en cuando haya algún plano subjetivo al estilo videojuego). Pero también es cierto que tiene una realización muy cuidada, una buena fotografía y un reparto solvente (ciertos personajes tienen un toque caricaturesco, casi circense, bastante bien llevado). Buscando conclusiones la balanza se inclina más hacia el lado de lo negativo, pero desde luego eso no significa que este sea un producto mediocre y no pueda encontrar su público.

 

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