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Crítica - Palíndromos

Poster

'Un poco pesada'

28/09/2006 - Por Irulan

(2/5)

Palíndromos
Director: Todd Solondz
Intérpretes: Ellen Barkin (Joyce Victor) / Stephen Adly Guirgis (Joe/Earl/Bob) / Sharon Wilkins ('Mama Sunshine' Aviva) / Debra Monk (Mama Sunshine) / Alexander Brickel (Peter Paul) / Rachel Corr ('Henrietta' Aviva) / Shayna Levine ('Bob' Aviva) / Hannah Freiman ('Henry' Aviva) / Matthew Faber (Mark Wiener) / Jennifer Jason Leigh ('Mark' Aviva) / Valerie Shusterov ('Judah' Aviva) / Robert Agri (Primer Judah) / Richard Masur (Steve Victor) / Walter Bobbie (Bo Sunshine) / Richard Riehle (Dr. Dan) / Emani Sledge ('Dawn' Aviva) / John Gemberling (Segundo Judah) / Will Denton ('Huckleberry' Aviva) / Bill Buell (Mr. Wiener)
Duración: 100 minutos
Sinopsis: Aviva Victor es una chica de trece años decidida a ser madre. Pone en ello todo su empeño y aunque a veces ha estado cerca de cumplir su deseo, sus planes siempre acaban frustrándose a causa de sus padres. Así las [...]
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Estreno en España: 29 de Septiembre de 2006
Nota I.M.D.B.: 7’0/10 (2396 votos)



CRÍTICA



Todd Solonz es uno de los directores más reputados de la escena indie norteamericana, si no el que más. Un cineasta políticamente incorrecto, algo retorcido, incómodo, directo y bastante visceral que gusta de mostrar la cara menos agradable de la sociedad estadounidense, y que lo hace sin tapujos, con sinceridad, sarcasmo e ironía. Cualquiera que haya visto cualquiera de sus películas sabe esto, y por ende sabe lo que se va a encontrar con Palíndromos.

Y es que Todd Solonz empieza a repetirse. O más bien empieza a no impactar como antes. Los tiempos cambian y ahora todos estamos acostumbrados a ver Padre de Familia a la hora de comer en un canal abierto, Los Simpson se han convertido en una serie para niños y hay realities de todos los tipos en todas las cadenas. Lo que antes para nosotros era una estravaganza (esos mundos de clase media donde sólo había apariencias, perdedores y ausencias culturales) es ya una realidad, y encontrarnos en otoño de 2006 con una película como esta ya no sorprende, ya no nos ata al asiento como lo hicieron hace ya sus buenos años Bienvenidos a la Casa de Muñecas o Happiness, desgarradores relatos de un mundo que poco a poco se está haciendo con el nuestro.



Pero esto tampoco es novedad. Storytelling (obra anterior de Solonz) ya había pasado sin pena ni gloria por nuestras carteleras y no había sido (ni lo es, pocos se acuerdan de ella) lo que fueron aquellas. Y eso es lo que mucho me temo sucederá con Palíndromos. Quizá, si es la primera película de Solonz que ves, te alucinará. Quizá, si es la cuarta, te hará sentir cierto deja-vú.

Y no es que sea una mala película, ni que tenga una mala factura, un mal guión o sea un desastre (porque no es ninguna de estas cosas), es que empieza a estar demasiado claro que Solonz está tan cómodo en su posición que se ha estancado en ella, careciendo sus dos últimos títulos de ninguna evolución o aspiraciones más altas que las de sus obras predecesoras. Aunque siga sacudiendo conciencias, Todd Solonz ya no tiene la fuerza de antes, ya conocemos sus armas y sus virtudes y empieza a ser muy fácil aburrirse viendo un film suyo.

Un palíndromo es una palabra o frase que se lee igual del derecho y del revés. Un palíndromo es Aviva, el nombre de la protagonista de la cinta que nos ocupa, una niña de 12/13 años que quiere ser madre a pesar de la negativa de su familia. Una familia que, ni más ni menos, está emparentada con los Wiener de Bienvenidos a la Casa de Muñecas, y es que Aviva es prima de Dawn, aquella pobre niña marginada con cuyo funeral se abre esta película. Aviva no quiere ser como Dawn, pero no se da cuenta de que Todd Solonz es bastante determinista, y de que por mucho que luche contra su destino, no podrá escapar de él. Las aventuras de Aviva (que escapa de casa y acaba pasando una temporada con una extraña familia fanático-religiosa que acoge niños “problemáticos”) son así un palíndromo, pues la llevan al mismo punto de donde partió. No cambian a nada ni a nadie (quizá a ella misma tampoco). Y aquí reside parte de ese espíritu oscuro y fatalista que impregna al cine de Solonz, una característica tan clara de sus películas como lo es el humor negro (que hace que nos riamos ante ciertas cosas que, en el fondo, no son divertidas… atención a los números musicales de los niños de la casa de acogida).



Como es bastante habitual en el cine independiente norteamericano, la película se divide en varios capítulos, cada uno de ellos con el nombre de un personaje que en ese segmento tiene relación especial con Aviva, y como novedad nos encontramos que la actriz que interpreta a Aviva cambia según el episodio. Niñas y mujeres de varias razas y todas las constituciones se ponen en la piel de este personaje. Este recurso (que se pondrá de moda… Todd Haynes ya lo está utilizando en su film sobre Bob Dylan) desconcierta al espectador en algún momento pero resulta bastante original y atrevido. Cualquiera puede ser Aviva, hasta Jennifer Jason Leigh, protagonista del último capítulo y rostro más conocido del film junto a Ellen Barkin, que interpreta a su madre y que de tanto estirón quirúrgico cada vez se parece menos a ella misma y más a Renée Zellweger.

Aun así, y como antes mencioné, sería injusto tachar a esta película de mala. Buenas interpretaciones, una historia valiente (pederastia, aborto, asesinatos), un guión bastante coherente (aunque personalmente no creo que se haya explotado todo lo que se podría la aparición de los Wiener) y una banda sonora acertada hacen de este un título recomendado a todo aquel que busque algo más que entretenimiento en el cine. ¿El riesgo? Que se pueda hacer un poco pesada. ¿Lo malo? Que a Todd Solonz, a estas alturas, habría que pedirle más.

 

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