CINeol

O utiliza la Búsqueda Avanzada




Crítica - La Guerra de los Mundos (2005)

Poster

'No decepciona'

08/07/2005 - Por morneo

(3/5)

Después de ofrecernos dos buenas películas como “Atrápame si puedes” y “La Terminal”, que estaban lejos de lo que estábamos acostumbrados a ver en Spielberg, con “La Guerra de los Mundos” el Rey Midas de Hollywood vuelve para ofrecernos un gran espectáculo visual, una de esas películas que muchos de sus fans pedían de él y que por diversas circunstancias no ha podido hacer hasta hace poco.

Como indica su título, “La Guerra de los Mundos” toma como referencia clara la versión de 1953, que fue dirigida por Bryan Haskin bajo un relato del extraordinario novelista de ciencia ficción H.G. Wells. Muchos sabrán de la curiosa anécdota que protagonizó Orson Welles cuando contó esta historia por la radio y los oyentes estaban convencidos de una inminente invasión extraterrestre. Partiendo de esas premisas, Steven Spielberg compró en una subasta la única copia del guión original que en 1938 Orson Welles utilizó para ese relato tan aterrador y nos ofrece una película que aunque no se mueve fielmente en los parámetros de la anterior, si que ofrece detalles coincidentes que refuerzan el concepto original de la película, además como no, de contar con unos efectos especiales que están al servicio de la película y tampoco siendo excesivos o demasiados ostentosos.

Partiendo de un principio desconcertante y poco habitual en este tipo de películas, Spielberg lo que nos da es más un drama de ciencia ficción que una habitual película de acción sin desenfreno, repletas de explosiones gratuitas y de guiones sin fundamento. Es elogiable la manera de llevar el desarrollo argumental, en poco más de los treinta minutos del inicio, pasamos de un típico drama social americano a un género más catastrofista, pasando por momentos de tensión, belicismo y pánico, todo ello rodeado con un aire de incertidumbre de querer saber lo que va a pasar. A diferencia de la anterior referencia, indudablemente “Independence Day”, el argumento de “La Guerra de los Mundos” se puede definir como más íntimo, pareciendo tal vez algo limitado por centrar solamente en las desventuras de la familia Ferrier, no es tan generalizada y universal como fue la película de Emmerich, en la cual observábamos diversos puntos de vista, donde la acción primaba ante todo llena de fastuosidad y de cierto aire propagandístico. Spielberg profundiza más en los personajes, aunque estén llenos de los estereotipos habituales de una familia americana separada y los conflictos entre ellos, lo que confiere no sólo una evolución del desarrollo de la película, sino que vemos que frente a las grandes adversidades los sentimientos afloran y esa es una baza con las que juega a favor la película, ya que no nos sentimos embriagados por un torrente de efectismo visual que nos impresione, ya que aporta algo más.

La estrella principal de “La Guerra de los Mundos” es Tom Cruise, haciendo de un hombre ordinario, sencillo, que lleva una vida apática y desordenada, que de repente coincidiendo con la llegada de sus hijos Rachel y Robbie se desata el principio de todo el desastre e inicia con ellos un esperanzador viaje lejos de la amenaza de esos malignos seres. Se nota que Cruise no ha tenido que meter mucha mano en esta película, su papel es sencillo y logra ser carismático, aunque tampoco es una actuación de una alta exigencia, pero cumple con creces. Constantemente a su lado, se encuentra Dakota Fanning, que hace el papel de su hija, haciendo una actuación en momentos irritable conforme es su personaje, pero al igual que su hermano en pantalla, Justine Chatwin, hacen papeles poco exigentes. Este último aporta además cierto carácter rebelde y contradictorio a todo lo que dice su padre. Además junto a ellos aparece Mirando Otto, como ex-esposa y madre, siendo su aparición algo meramente testimonial, ya que apenas interviene en la película. También en un papel algo desquiciante hace su aparición Tim Robbins, un hombre impulsivo, decidido, tal vez poco racional, con el miedo normal de esas situación, pero llevada a límites de pánico histérico, como muchas de las personas que se encuentran durante su camino Cruise y sus hijos.

Spielberg nos ofrece una dirección correcta, no dejándose desviar sólo por sorpresas habituales, sino incitándonos a adivinar que está pasando en cada secuencia, sugiriendo que imaginemos lo que está pasa, lo que por una parte ahorra efectos especiales, pero que logra crea en el espectador cierta ansiedad y tensión sobre lo que acontece por ejemplo detrás de las ventanas y las luces o en el enfrentamiento entre ejército y alienígenas. Estos últimos son los que crean más expectativa, deseamos saber como son, pero su aspecto es poco sorpresivo, sus naves en cambio son de aspecto amenazante y el sonido que producen crea cierta sensación de pánico, esta muy conseguido. Uno de los aspectos tal vez más sorpresivos se produce al principio, ya que vemos que no es la habitual invasión, aunque ciertas imágenes dan que pensar en ciertas similitudes con “Independence Day”. Es cierto que las compasiones con la película de Emmerich sean habituales en el espectador, no en vano es el referente más cercano que tenemos, pero la forma de contar una supuesta invasión alienígena es en concepto igual, pero con diferente perspectiva, ya que se mantiene la agresividad de esos seres, pero lo vemos de una manera distinta.

Como era de esperar, uno de los aspectos más cuidados es el diseño de producción, logrando crear un ambiente aterrador y catastrófico, no en vano detrás de todo este Rick Carter, un habitual técnico de Spielberg en todas sus películas, al igual que varios más como Janusz Kaminski, que crea una fotografía en principio grisácea, sabiendo contrastar las tomas nocturnas tan habituales en la película. Técnicamente, “La Guerra de los Mundos” es impecable, nada que reprochar, aunque uno de los elementos que decepciona es la banda sonora de John Williams, apenas perceptible, no creando en el espectador ningún estímulo, aunque en su favor hay que decir que esta algo tapada por los estruendosos efectos sonoros, apabullantes en muchos momentos.

Aunque claro, no todo iba a ser bueno, cuando la acabas de ver te da la sensación de la historia daba para algo más, el ritmo conseguido por Spielberg da un parón demasiado radical, dejándonos un tramo final lleno de cierta insatisfacción, que aunque cumpliendo con los patrones establecidos en la anterior película, nos deja algo deseosos de querer ver más. La perspectiva que da Spielberg, desde esa manera tan dramática y tan íntima, como he comentado antes, nos limita y nos da la impresión general de ser un hecho aislado. Con los medios de que dispone podría haber dado para mucho más y un segundo visionado puede provocar bajar nuestro nivel de tensión, bien logrado por Spielberg. Concluyendo, “La Guerra de los Mundos” es una gran opción para pasar una tarde entretenida, una película sin pretensiones, con cierta espectacularidad, que bajo la mano de Spielberg no decepciona, eso sí, tampoco le pidáis más.

 

Visitada: 2124 veces







Puntuación de los Usuarios

6.41

(499 votos/121728 visitas) - Estadísticas >>