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OSCAR 2018: Las favoritas en cada categoría

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Sería terrible que siguiésemos tan de cerca la temporada de premios y que ahora, cuando los Óscar están a la vuelta de la esquina, no intentásemos pronosticar cuáles van a ser los ganadores de esta meta final de la carrera. Todos los años lo hemos hecho, y este no va a ser una excepción. Eso sí, este se antoja como uno de los años más complicados que se recuerdan. Hay categorías que parecen ya decididas, pero otras están tan en el aire que apenas sí se puede descartar alguno de los nominados.

Pese a ello, vamos a hacer un rápido recorrido por todas las categorías para ver cuáles son los posibles ganadores. Como hay que mojarse pero sin ser estúpido, pondremos un favorito, un aspirante (que a veces no tiene posibilidades y otras es igualmente favorito) y una potencial sorpresa de cada categoría.




MEJOR PELÍCULA


Normalmente en esta categoría llegamos a la gala con una clara favorita o, como mucho, con dos aspirantes entre las que se puede adivinar cuál va en cabeza (aunque sea una percepción falsa, como ocurrió el año pasado). A lo sumo hay alguna otra que se postula como sorpresa pero con muchas menos opciones. Este año, en cambio, es una locura. No hay una clara favorita hasta el punto de que buscando predicciones te puedes encontrar con que un experto habla de una carrera entre dos films y otro habla de otros tres distintos, mientras un tercero avisa de que otra más podría dar la campanada.

Recordemos una particularidad de cómo se vota esta categoría, que este año puede ser determinante: los académicos no eligen solo una, sino que ponen las nominadas en orden y a la hora del recuento se valoran los números 1. La que tiene menos se descarta y sus votos van a la siguiente en sus listas. Se va haciendo esto progresivamente con las menos votadas hasta que una película consiga más del 50% de los votos. Lo normal es que la ganadora sea un film que esté en la mayoría de los tres primeros puestos de las listas, no necesariamente la que tenga más números 1.

Empecemos descartando: El instante más oscuro y Los archivos del Pentágono han sido ampliamente vistas, pero no han despertado verdadera pasión, así que ocuparán puestos bajos en las listas. En el lado opuesto, tanto El hilo invisible como Call Me by Your Name tienen un grupo de admiradores muy entusiastas, pero han llegado a menos gente, son minoritarias. Estarán en puestos altos, pero no en los suficientes para pasar a las últimas rondas del recuento. A partir de aquí es una lotería.

En teoría, según cómo ha ido la temporada de premios, las favoritas son La forma del agua (PGA, DGA, Critics’ Choice) y Tres anuncios en las afueras (SAG, BAFTA, Globo de Oro). El film de Martin McDonagh crea más división de opiniones y por tanto puede verse perjudicado por el sistema de voto (aunque posiblemente fuese la ganadora con una votación normal), pero también cuenta con el respaldo de los actores, que son mayoría en la Academia. Por otro lado, el único premio que se vota con el mismo sistema que los Óscar es el PGA, y ese ha ido al film de Guillermo del Toro, pero los dos últimos años ha fallado como predictor. Los anuncios están más de actualidad por los últimos tiroteos en institutos americanos, mientras que el pescado ha sido recientemente acusado de plagio. Pero la única película nominada que ha suscitado ataques y críticas en la prensa general y especializada ha sido Tres anuncios, que ni siquiera tiene su director nominado (solo 4 veces ha ganado una película sin esta nominación, dos de ellas en los primeros cinco caóticos años).

En este sinvivir entre una y otra, con tanto a favor como en contra, es posible que una tercera película se aproveche para vencer. La que gusta a todo el mundo y por tanto se puede beneficiar del voto preferente es Lady Bird, pero desde que ganó el Globo de Oro ha desaparecido por completo de los premios y los debates, así que quizá guste pero no apasione. Los premios de la crítica se los ha repartido a pachas con Déjame salir, que también gusta mucho a todos y, pese a que se estrenó hace un año, sigue siendo fuente de conversación como ejemplo del nuevo cine con perspectiva racial (de hecho, el taquillazo de Black Panther la ha vuelto a poner de moda). Pero al fin y al cabo es una cinta de género, que ataca a los viejos blancos (o sea, la Academia), y solo cuenta en su haber con el WGA como premio relevante. Y por último está Dunkerque, que no ha ganado absolutamente nada, pero todo el mundo la ha visto y, por lo que comentan varios expertos en base a hablar con un buen chorro de miembros, es una de las que todo el mundo destaca entre sus favoritas. Puede ser la gran ignorada o la gran ‘tapada’ de esta edición.

El favorito: La forma del agua.
El aspirante: Tres anuncios en las afueras.
La sorpresa: Déjame salir.

Debería haber sido nominada: The Florida Project.
Si yo fuera académico, votaría a: La forma del agua.





MEJOR DIRECTOR


Esta debería ser fácil: si hay una persona que lo ha ganado prácticamente todo este año, incluso cuando su película no ha sido galardonada, ese ha sido Guillermo del Toro. El mexicano es el único de los ‘tres amigos’ (los otros son Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón) que aún no tiene estatuilla. Es poco probable que a estas alturas nada le perjudique para llevarse el premio, pero si los rumores sobre Dunkerque son ciertos, tendría sentido que Christopher Nolan fuese un serio aspirante. Aunque solo sea porque desde 1940 todas las ganadoras del Óscar a mejor película también han conseguido algún otro premio principal (director, actores, guiones), y este es el único de esos al que aspira. También podría darse el caso de que la Academia quisiese tener un gesto político y, aunque su película haya casi desaparecido de las quinielas, optase por premiar a una mujer en este año tan femenino. A estas alturas, eso sí, es una posibilidad remota para Greta Gerwig.

El favorito: Guillermo del Toro.
El aspirante: Christopher Nolan.
La sorpresa: Greta Gerwig.

Debería haber sido nominado: Sean Baker.
Si yo fuera académico, votaría a: Guillermo del Toro.



MEJOR ACTOR


Todas las categorías actorales parecen vistas para sentencia, ya que por primera vez en la historia han coincidido en ellas los cuatro precursores más importantes (SAG, BAFTA, Globo de Oro, Critics’ Choice). En el caso de Gary Oldman, desde que se supo del proyecto y, sobre todo, desde que apareció la primera imagen caracterizado como Winston Churchill, era el favorito en todas las quinielas. Y aunque durante la primera mitad de la temporada fue anulado en los premios de la crítica por el ciclón de Timothée Chalamet (que con toda justicia se llevaría el Óscar de no ser porque la Academia tiene orgasmos con los biopics históricos), en todo lo que llevamos de año solo ha habido un ganador. A estas alturas, ni siquiera la publicitada ‘última actuación antes de retirarse del cine’ de Daniel Day-Lewis podría con él.

El favorito: Gary Oldman.
El aspirante: Timothée Chalamet.
La sorpresa: Daniel Day-Lewis.

Debería haber sido nominado: Robert Pattinson.
Si yo fuera académico, votaría a: Timothée Chalamet.



MEJOR ACTRIZ


Cualquier otro año, cada una de las actrices nominadas sería la favorita para ganar: una actriz británica haciendo de discapacitada en la película más nominada del año habría vencido sin esfuerzo (y Sally Hawkins sigue siendo la alternativa más plausible); una belleza comercial demostrando que se puede comer la pantalla habría sido una papeleta directa al Óscar (y aún queda una pizca de opción para que Margot Robbie dé la sorpresa); una actriz que lleva demostrando que es la mejor de su generación desde que era adolescente habría sido al fin reconocida (pero todo se andará, Saoirse Ronan). Cualquier otro año, incluso algunas actrices que se han quedado fuera (Vicky Krieps, Jennifer Lawrence) habrían sido justas oscarizadas. Y es que el nivel de esta categoría ha estado este año por las nubes, porque ha habido más películas comandadas por actrices y porque todas ellas han cumplido con creces. Pero a la hora de la verdad, los precursores han hablado claramente: Óscar número dos para Frances McDormand como ejemplo de mujer fuerte en una sociedad hostil. Curioso, eso sí, que la mejor actuación de Meryl Streep en más de una década sea la única que no tiene absolutamente ninguna opción.

La favorita: Frances McDormand.
La aspirante: Sally Hawkins.
La sorpresa: Margot Robbie.

Debería haber sido nominada: Vicky Krieps.
Si yo fuera académico, votaría a: Margot Robbie.





MEJOR ACTOR SECUNDARIO


En ambas categorías secundarias ha pasado lo mismo: un actor ha arrasado en los premios de la crítica, pero poco a poco ha ido perdiendo fuelle hasta que entre los últimos grupos regionales y en los galardones principales, ha sido otro intérprete el que se ha convertido en favorito. En este caso, Willem Dafoe comenzó muy fuerte, pero prácticamente ha desaparecido del radar frente al torbellino Sam Rockwell. Lo cierto es que ninguno de los dos hace nada muy distinto de lo que suelen hacer, pero lo hacen de forma sublime y la Academia nunca les ha reconocido por ello, así que ambos serían justos ganadores. Si hay una tercera vía, por los mismos motivos, sería la de premiar a Woody Harrelson. Aunque lleva las de perder frente a su compañero de reparto, que tiene mucho más que hacer en el film.

El favorito: Sam Rockwell.
El aspirante: Willem Dafoe.
La sorpresa: Woody Harrelson.

Debería haber sido nominado: Michael Stuhlbarg.
Si yo fuera académico, votaría a: Willem Dafoe.



MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA


Lo que empezó siendo un monólogo de Laurie Metcalf, sorprendiendo a muchos que pensaban que Allison Janney se iba a llevar el Óscar de calle desde las primeras imágenes que se vieron de Yo, Tonya, ha vuelto al redil con los últimos precursores. Aunque de las categorías actorales esta es la que parece más abierta (y donde tradicionalmente se han producido más sorpresas), el reconocimiento para una de las grandes veteranas de la televisión americana parece inevitable. Metcalf también tiene ese pedigrí, pero su salto al cine ha sido menor y su papel es más comedido, lo que al final suele perjudicar de cara a los premios más populistas. Eso sí, no se puede descartar que la pasión por El hilo invisible pueda concentrarse en esta categoría para darle la estatuilla a Lesley Manville. Muy poco probable, porque no ocurrió en el BAFTA, pero no descabellado.

El favorito: Allison Janney.
El aspirante: Laurie Metcalf.
La sorpresa: Lesley Manville.

Debería haber sido nominada: Hong Chau.
Si yo fuera académico, votaría a: Laurie Metcalf.



MEJOR GUION ORIGINAL


Como en otras categorías, esta es una carrera a tres sin un claro favorito. Déjame salir es el guion más premiado de la temporada, incluyendo el WGA (donde no competía Tres anuncios en las afueras), y si de verdad es una opción para la victoria como mejor película, aquí va a concentrar sus apoyos. Pero si Tres anuncios es tan favorita como para ganar el Óscar, tiene sentido que también reconozcan su guion. Por otro lado, el cine indie favorito de la crítica suele encontrar en esta categoría el hueco para no irse de vacío, por lo que tanto si es una opción de victoria como si no, Greta Gerwig podría llevarse este premio. A la hora de la verdad, lo más seguro es inclinarse por lo que dicen los sindicatos y dejar además a Gerwig como tercera vía. Pero es una carrera muy disputada, en especial entre los dos primeros.

El favorito: Déjame salir.
El aspirante: Tres anuncios en las afueras.
La sorpresa: Lady Bird.

Debería haber sido nominada: El hilo invisible.
Si yo fuera académico, votaría a: Déjame salir.



MEJOR GUION ADAPTADO


Dado que todas las nominadas a mejor película son guiones originales menos una, hasta el punto de que ha faltado sitio en aquella categoría mientras que en esta la Academia ha tenido que tirar de Marvel para conseguir cinco candidatas, sería una sorpresa mayúscula que Call Me by Your Name se fuese de vacío. Juega en su favor hasta el factor sentimental de darle su primer Óscar a James Ivory (lo que lo convertiría en el galardonado más anciano de las 90 ediciones). Solo la necesidad de hacer historia premiando por primera vez a una guionista negra (Dee Rees), cosa improbable, podría arrebatarle esta estatuilla.

El favorito: Call Me by Your Name.
La sorpresa: Mudbound.

Debería haber sido nominada: Z, la ciudad perdida.
Si yo fuera académico, votaría a: Call Me by Your Name.





MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN


Pocos premios hay este año más seguros que este. Cualquier cosa que no sea darle a Pixar su noveno Óscar en esta categoría sería una sorpresa histórica. Y más teniendo en cuenta que el nivel medio de los nominados es poco memorable. Ni siquiera las opciones ‘artísticas’ (The Breadwinner y Loving Vincent) han generado la menor perturbación en lo que ha sido durante toda la temporada un monólogo de la compañía de John ‘abracitos’ Lasseter.

El favorito: Coco.
La sorpresa: The Breadwinner.

Debería haber sido nominada: Batman. La Lego película.
Si yo fuera académico, votaría a: Coco.



MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA


De las películas más premiadas durante la temporada solo sobrevive The Square, por lo que debería ser la favorita. Sin embargo, es una comedia cínica y cultureta de un director cuyo anterior film (Fuerza mayor) no fue ni siquiera nominado pese a postularse como posible ganador. Así pues, es probable que nos encontremos ante otro caso como El secreto de sus ojos quitándole el Óscar a La cinta blanca y Un profeta, o Despedidas arrebatándoselo a La clase y Vals con Bashir. En ese caso, la apuesta más clara sería la chilena Una mujer fantástica, que está logrando un perfil mediático considerable gracias a su actriz protagonista, Daniela Vega, transexual como el personaje al que interpreta, quien incluso se encargará de presentar un Óscar en la gala. La otra opción sería la rusa Sin amor, tanto por el pedigrí de su director (Andrey Zvyagintsev, uno de los realizadores más importantes de este país a nivel internacional) como por ser un drama familiar con niño sufriendo, que como todos sabemos es una debilidad de la Academia.

El favorito: Una mujer fantástica.
El aspirante: The Square.
La sorpresa: Sin amor.

Debería haber sido nominada: Verano 1993.
Si yo fuera académico, votaría a: The Square.



MEJOR DOCUMENTAL


Dos películas se han repartido todos los precursores en esta categoría: Jane (que no ha sido nominada) y Caras y lugares. Es curioso que la primera vez que la Academia nomina a algo a una película de Agnès Varda sea precisamente el año en el que le ha dado el Óscar honorífico a la directora belga. Hacer el doble combo es muy tentador, y el film es simpático y tierno en una categoría donde todo suele ser tremebundo, así que mantiene su estatus de favorito. Si alguien le quita el premio sería Strong Island, cuya mirada a la experiencia de indefensión de una familia negra en una sociedad blanca es temática y emocionalmente muy potente. Otra opción menos probable sería Last Men in Aleppo, en tanto que trata el tema de los Cascos Blancos, que si recordáis ya protagonizaron el corto documental ganador del año pasado. En comparación con estas, tanto Ícaro (sobre el dopaje deportivo) como Abacus: Small Enough to Jail (sobre la crisis económica) son menos emocionales y menos relevantes para el presente.

El favorito: Caras y lugares.
El aspirante: Strong Island.
La sorpresa: Last Men in Aleppo.

Debería haber sido nominada: --
Si yo fuera académico, votaría a: Strong Island.





MEJOR FOTOGRAFÍA


¿Cuántas veces hemos dicho eso de que “este es el año en el que por fin la Academia debería premiar a Roger Deakins, PERO…”? 14 nominaciones acumula ya el mejor director de fotografía de los últimos años, y aún ni una sola estatuilla. Siempre llega otra película más favorita a premios grandes, más bonita de ver, con más virguerías de cámara, y se la arrebata. Y este año puede pasar lo mismo. En teoría debería ganar por Blade Runner 2049, pero lo que ha hecho Dan Laustsen en La forma del agua es casi tan complejo y satisfactorio visualmente, más bonito de ver, y además está en una de las cintas favoritas a la victoria. Encima tanto Hoyte Van Hoytema (que parece mentira que sea su primera nominación) como Rachel Morrison (primera mujer candidata en esta categoría) pueden robarle muchos votos de quienes buscan más la perfección técnica que la belleza plástica. Parece que Deakins tendrá que esperar otra vez.

El favorito: La forma del agua.
El aspirante: Blade Runner 2049.
La sorpresa: Mudbound.

Debería haber sido nominada: The Florida Project.
Si yo fuera académico, votaría a: La forma del agua.



MEJOR MONTAJE


Las ganadoras de este Óscar se suelen dividir en tres tipos: cintas de acción, candidatas a mejor película y films que hacen virguerías con la edición. Solo una de las nominadas de este año tiene ese triple combo, así que sería muy extraño que Lee Smith no se llevase su primer Óscar por Dunkerque (que además, aunque cueste asimilarlo, sería la primera vez que una película de Nolan logre este galardón). Una alternativa muy plausible es Baby Driver, cuya filigrana de acompasar las numerosas escenas de acción a los ritmos de las canciones podría muy bien llevarla hasta la estatuilla. Menos opciones tiene Yo, Tonya, que también tiene un montaje vistoso, pero cuyas opciones aumentarían si hubiese estado en la terna de mejor película, porque indicaría un apoyo más general al film. Respecto a las otras candidatas, también nominadas al premio principal, si alguna venciese aquí es que estamos ante una noche en la que van a arrasar.

El favorito: Dunkerque.
El aspirante: Baby Driver.
La sorpresa: Yo, Tonya.

Debería haber sido nominada: El hilo invisible.
Si yo fuera académico, votaría a: Baby Driver.



MEJOR BANDA SONORA


Otra de las categorías difíciles, pero que suele decantarse por nominadas a mejor película, así que podemos descartar al mito de John Williams. También a Carter Burwell, cuya partitura es la más discreta de las cinco: una victoria aquí supondría que Tres anuncios en las afueras va a arrasar. De entre las otras tres, es posible que Jonny Greenwood tenga tantos problemas para conseguir su primer Óscar como para lograr su primera nominación, aunque esta sea su composición más clásica y contribuya de forma indispensable a la atmósfera del film: sigue siendo desasosegante, y en esta categoría se premia sobre todo la melodía bella y/o pegadiza. Lo cual sitúa a Alexandre Desplat en una situación inmejorable para conseguir su segunda estatuilla... si los seguidores de Dunkerque no dan un golpe de autoridad sobre la mesa. Aunque el experimento *tictac* de Hans Zimmer no sea un ganador *tictac* típico, su partitura es casi *tictactictac* media película y ha ocupado ríos de *tictac* tinta este año. Si los académicos recuerdan que en 30 años solo le han dado un Óscar, pueden compensárselo.

El favorito: La forma del agua.
El aspirante: Dunkerque.
La sorpresa: El hilo invisible.

Debería haber sido nominada: La guerra del planeta de los simios.
Si yo fuera académico, votaría a: La forma del agua.



MEJOR CANCIÓN


Dura pugna entre dos temas. Por un lado tenemos el de Coco, pieza fundamental para el lacrimógeno clímax del film. Por otro, la canción épica pop de El gran showman, con su mensaje de tolerancia y reivindicación. Echad una moneda al aire y cualquiera de las dos podría ganar. Una es bonita, sensible, exótica y está en una de las cintas más queridas del año por grandes y mayores, que ya va a conseguir otro Óscar. La otra es un temazo tipo Europa FM omnipresente en los medios y procedente de uno de los éxitos sorpresa de las navidades que todavía sigue recaudando dinero sin freno y que se ha convertido en uno de los musicales más taquilleros de la historia. Cualquier otro año ganarían sin rival, pero en este compiten entre sí. Pocas opciones hay más allá de estas dos para dar la sorpresa, pero, ¿cuál de las dos va en cabeza?

El favorito: 'This Is Me' de El gran showman.
El aspirante: 'Remember Me' de Coco.
La sorpresa: 'Mystery of Love' de Call Me by Your Name.

Debería haber sido nominada: 'The Pure and the Damned' de Good Time.
Si yo fuera académico, votaría a: 'Remember Me' de Coco.





MEJOR VESTUARIO


El cine de época lo tiene fácil para ganar este Óscar, lo que suele ser complicado es elegir entre cuál de todas las nominadas de época escoger. Este año es relativamente fácil: El hilo invisible es candidata al premio principal, se sitúa en los años 50 y gira en torno al mundo de la moda, lo que le da más oportunidades si cabe para mostrar distintos diseños. Está claro que todo el apoyo hacia el film se va a concentrar aquí. Ahora bien, si la Academia prefiere tirar por el exceso (y no es extraño que lo haga), entonces Jacqueline Durran ganará su segunda estatuilla por La bella y la bestia, donde todo es vistoso y recargado. La otra opción es que La forma del agua aumente su casillero con otra estatuilla, con su recreación de los años 60, pero por el momento no ha conseguido ningún premio de enjundia que apoye esta teoría. Las otras aspirantes son tan olvidables que no merece la pena ni comentarlas.

El favorito: El hilo invisible.
El aspirante: La bella y la bestia.
La sorpresa: La forma del agua.

Debería haber sido nominada: Yo, Tonya.
Si yo fuera académico, votaría a: El hilo invisible.



MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA


Lo mismo que hemos dicho en la anterior categoría respecto a La bella y la bestia se aplica en esta: si se deciden por la cantidad en lugar de por la calidad, Disney suma otra estatuilla a su casillero. Sería probable si no fuese porque, como es habitual en todos los films de Guillermo del Toro, el apartado de diseño de La forma del agua es uno de los aspectos que más se quedan en la retina del film. Y eso que se sitúa en un mundo relativamente realista. Es uno de los premios casi asegurados para una de las películas favoritas de la Academia. De las otras opciones, la única que podría dar la sorpresa es Blade Runner 2049 con sus diseños futuristas, tan variados como llenos de detalles, que no se limitan a repetir los de la cinta original sino que sitúan el film en un mundo casi nuevo. Si el film hubiese tenido mayor repercusión, sería un candidato más serio.

El favorito: La forma del agua.
El aspirante: La bella y la bestia.
La sorpresa: Blade Runner 2049.

Debería haber sido nominada: Una vida a lo grande.
Si yo fuera académico, votaría a: La forma del agua.



MEJOR MAQUILLAJE


Con solo tres candidatos, aquí siempre hay poco donde elegir. Y si algo nos dice la historia de este premio es que los maquillajes prostéticos para hacer gordo, viejo o convertir a alguien en una figura histórica suelen funcionar bien. Si a eso le sumamos el trabajo de peluquería y maquillaje del resto de actores, El instante más oscuro debería llevarse el Óscar de calle, porque suma los puntos fuertes de sus dos competidoras en un solo combo mortal.

El favorito: El instante más oscuro.
La sorpresa: Wonder.

Debería haber sido nominada: It.
Si yo fuera académico, votaría a: El instante más oscuro.





MEJOR SONIDO


Pese al esfuerzo anual por explicar en qué consiste cada categoría de sonido, pocos académicos saben distinguir entre ellas, así que los ganadores suelen ser los mismos. En esta se premia el trabajo para mezclar todas las pistas de sonido que componen el film en un todo donde en cada momento se oiga lo que se debe oír. Por poner un ejemplo de virguería de esta categoría: la escena de la discoteca de La red social, donde oímos la música atronadora pero aun así también escuchamos claramente los diálogos. Los films muy ruidosos o musicales suelen triunfar aquí, por lo que Dunkerque parte con clara ventaja, aunque no se puede descontar la capacidad inmersiva de La forma del agua y su mezcla de sonidos subacuáticos, lluviosos, abovedados y demás. De hecho, esta es una de esas categorías donde casi cualquiera de las candidatas podría ganar.

El favorito: Dunkerque.
El aspirante: La forma del agua.
La sorpresa: Blade Runner 2049.

Debería haber sido nominada: Z, la ciudad perdida
Si yo fuera académico, votaría a: Dunkerque.



MEJOR MONTAJE DE SONIDO


En esta categoría se reconoce la creación de sonidos: criaturas, máquinas, explosiones, disparos, etc. De nuevo el cine bélico y de acción lleva las de ganar, y de nuevo el hombre-pez de Del Toro es una opción más que viable. La única diferencia respecto a la anterior es que, mientras que Blade Runner 2049 destaca más por el conjunto de su diseño de sonido, los ruidos de motores a todo trapo le dan en esta la ventaja a Baby Driver. Pero ambas siguen siendo opciones secundarias respecto de las dos favoritas.

El favorito: Dunkerque.
El aspirante: La forma del agua.
La sorpresa: Baby Driver.

Debería haber sido nominada: La guerra del planeta de los simios.
Si yo fuera académico, votaría a: Dunkerque.



MEJORES EFECTOS ESPECIALES


Estaría bien que la Academia decidiese premiar de una puñetera vez la saga de los simios con el Óscar que llevan tres películas mereciéndose. Pero, ¿qué distingue el trabajo de esta tercera entrega del de la anterior? ¿Alguna mejora significativa? ¿Alguna imagen notablemente distinta que no se pudiese conseguir antes? La Academia es muy dada a menospreciar lo que consideran que ya está visto, por lo que es probable que la mejor saga de esta década se retire de circulación sin una sola estatuilla. En su lugar, la variedad y complejidad de los efectos de Blade Runner 2049 la hacen la aspirante idónea, lo que compensaría además por haberse quedado a punto de ganar en algunas de las otras categorías. En cuanto a las otras rivales, ni Los últimos jedi ha sido especialmente querida (y recordemos que ninguna de las dos entregas anteriores se llevaron este premio, teniendo mejor recepción popular), ni Marvel consigue nunca rascar nada en los Óscar, por lo que la envergadura de Kong: La isla Calavera parece la única opción viable para dar la sorpresa.

El favorito: Blade Runner 2049.
El aspirante: La guerra del planeta de los simios.
La sorpresa: Kong: La isla Calavera.

Debería haber sido nominada: Valerian y la ciudad de los mil planetas.
Si yo fuera académico, votaría a: La guerra del planeta de los simios.





MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN


Normalmente los cortos son categorías difíciles de predecir por puro desconocimiento de los nominados o por falta de referencias en forma de precursores. Sin embargo, a veces es muy obvio saber qué candidato es el favorito. En esta categoría es Dear Basketball, un corto animado basado en un poema escrito por una de las mayores leyendas del baloncesto americano, Kobe Bryant, con motivo de su retirada de las canchas. Aparte de su factura formal impecable, la épica música de John Williams, y lo emotivo de su contenido, es demasiado tentador darle un premio a una figura como Kobe. Ni el nuevo corto de Pixar (otra muestra de que en 6 minutos se puede contar un relato original, gracioso y que te rompa el corazón), ni la subversiva versión de los cuentos tradicionales de Roald Dahl, ni mucho menos un par de cortos europeos sin un gancho concreto, pueden ser rivales para él.

El favorito: Dear Basketball.
El aspirante: LOU.
La sorpresa: Cuentos en verso para niños perversos.

Debería haber sido nominada: --
Si yo fuera académico, votaría a: LOU.



MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN


El último tiroteo en un instituto americano, en Florida, se produjo unos días antes de comenzar las votaciones de los Óscar. Se da la coincidencia de que ese es justo el argumento de Colegio Dekalb, lo cual, siendo frívolos, le beneficia enormemente: por un lado, le da mayor actualidad a su denuncia; por otro, habrá impactado más a quienes lo hayan visto tras el suceso; y por otro, será el que primero les haya venido a la mente a los votantes cuando hayan visto las opciones que tenían. Sin esta tragedia estaríamos hablando de una carrera mucho más difícil entre este corto y My Nephew Emmett, que rescata uno de los ejemplos más deplorables de la historia del racismo en los estados sureños: el linchamiento de un niño negro de 14 años. Poco pueden hacer los otros nominados ante este dúo tan desasosegante, aunque Watu Wote: All of Us hable de tolerancia religiosa en medio de conflictos armados, y The Silent Child tenga a una niña sorda como protagonista.

El favorito: Colegio Dekalb.
El aspirante: My Nephew Emmett.
La sorpresa: Watu Wote: All of Us.

Debería haber sido nominada: --
Si yo fuera académico, votaría a: --



MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL


A la Academia le gustan los niños, pero también los ancianos. La ternura que despiertan dos nonagenarios enamorados se convierte en relevancia temática al saber que es una de las primeras parejas interraciales del país. Y si le añades disputas entre sus familias que ponen en peligro su relación, Edith+Eddie tiene la receta perfecta para agarrar de la patata. Tendrá que luchar en el lado emocional con Heaven is a Traffic Jam on the 405, retrato de una artista con problemas mentales que vuelca su tormentosa mente en sus dibujos. Por otro lado, si los académicos se ponen reivindicativos, Control de tráfico es un candidato inmejorable para denunciar la violencia policial de tintes racistas. Los otros dos nominados tienen menos gancho: Heroin(e) no cuenta nada sobre el mundo de la droga que no hayamos visto muchas veces, aunque se centre en mujeres que luchan contra ella; y Knife Skills es una historia de expresidiarios que abren un restaurante, lo cual da para comedia de Ernesto Alterio o drama de Aaron Eckhart. No deberían ser rivales.

El favorito: Edith+Eddie.
El aspirante: Heaven is a Traffic Jam on the 405.
La sorpresa: Control de tráfico.

Debería haber sido nominada: --
Si yo fuera académico, votaría a: Heaven is a Traffic Jam on the 405.

 

Fuente: CINeol | Visitada: 1202 veces


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Comentarios (1)

22:31 - 04/03/2018

Miniviciao@

Es lo que mas pinta que va a pasar, ahor abien , en estos oscar no comprato en absoluto muchos premios que se van a dar, ni la mejor pelicula ni el mejor actor y muchos mas.

Yo esta gala es de las que mas en desacuerdo voy a estar con los premios, mas o menos se quien se los va llevar como dice Martian, pero lo de pelicula, actor sobretodo me parece sangrante, cierto es que Oldman merece un oscar con los personajes que ha hecho en su carrera, pero es que escuchas los dos papeles en VO de OLdman y Lewis, y le pega tal baño Daniel que lo deja temblando, pero claro le salen los oscars ganados por las orejas y seria considerarlo el actor mas premiado de la historia si lo gana, cosa que tampoco seria pa escandalizarse, sinceramente es de lo mejores que se han visto en una pantalla a lo largo de la historia, pero el papel de Oldman es muy TIPICO de premio por el personaje y caracterización, y no tiene oscar, pero pa mi hasta el chico de Call Me by your name, le discutiría las pipas al papel de Gary Oldman.

Y en mejor película pa que contar, Shape of water esta bien , pero no deja ese poso de ganadora a mejor película, se esperaba algo mas, no acaba de llenar es lo que mas se escucha en la gente, la de 3 anuncios como peli me parece mejor, y mejor que ellas particularmente para mi Phamtom thread, me hipnotizo y me gusto muchísimo esa película, sobre lo que trata, las interpretaciones son de un nivel muy bestia, a veces solo necesitas 10 minutos de una peli pa saber que es de otra liga, pero es lo que hay, es muy intimista y no es comercial, probablemente para mi, este entre las dos mejores interpretaciones que ha hecho nunca Daniel, y la peli va pasar quitando por el vestuario y una nominacion a mejor actor de Daniel sin pena ni gloria por la gala, cuando encima tiene también una banda sonora que es una pasada, que va mas en simbiosis con las imágenes y personajes que la de Shape of water, que en ocasiones se repite bastante, un ninguneo total vamos.


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