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Crítica - Corrupción en Miami

Poster

'Un Acierto'

07/09/2006 - Por kralos

(4/5)

Corrupción en Miami
Director: Michael Mann
Intérpretes: Colin Farrell [I] (Det. James 'Sonny' Crockett) / Jamie Foxx (Det. Ricardo 'Rico' Tubbs) / Li Gong (Isabella) / John Ortiz (José Yero) / Barry Shabaka Henley (Teniente Martin Castillo) / Naomie Harris (Det. Trudy Joplin) / Ciarán Hinds (Agente del FBI Fujima) / Luis Tosar (Arcángel de Jesús Montoya) / Elizabeth Rodriguez (Det. Gina Calabrese) / Justin Theroux (Det. Larry Zito) / Domenick Lombardozzi (Det. Stan Switek) / John Hawkes (Alonzo Stevens) / Isaach De Bankolé (Neptune) / Eddie Marsan (Nicholas) / Tom Towles (Coleman)
Duración: 134 minutos
Sinopsis: Adaptación al cine de la famosa serie de los 80 'Corrupción en Miami'. Los detectives [i]Sonny Crockett[/i] y [i]Ricardo Tubbs[/i] deberán infiltrarse en una organización criminal sudamericana dedicada al contrabando de droga en la costa este estadounidense. [...]
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Estreno en España: 8 de Septiembre de 2006
Nota I.M.D.B.: 6'2/10 (11105 votos)



CRÍTICA



Hollywood continúa su plan para rescatar y exprimir todo aquello que funcionara bien hace años y que pueda oler a dinero. Unas veces funciona y otras…

Afortunadamente, nos encontramos ante el señor Michael Mann y su niña bonita, la serie que le hiciera famoso en televisión. Pero pasemos primero a hablar de lo que tenemos entre manos. Desde hace años, se han venido realizando las versiones cinematográficas de series como Misión: Imposible, Los Ángeles de Charlie, SWAT (donde también protagonizaba la cinta Colin Farrell, uno de los rostros emergentes del panorama hollywoodiense), etc…

Corrupción en Miami fue un éxito televisivo de la década de los ochenta, una serie innovadora que a los más jóvenes les sonará más como a mito que otra cosa (actualmente se puede disfrutar de ella en alguna cadena autonómica). La serie trataba sobre los dos agentes de incógnito más famosos de la pantalla, Sonny Crockett y Ricardo Tubbs, en su lucha contra los grandes capos de la mafia y la cúpula que controlaba todo el entramado del negocio de la droga. Fue sin duda algo revolucionario, una serie cruda y profunda que nos mostró otra forma de hacer televisión (como ahora puede estar ocurriendo con series como 24).

El creador de todo aquello fue Anthony Yerkovich, uno de los guionistas de Canción triste de Hill Street, y el responsable un incipiente Michael Mann.



Todos aquellos que sean seguidores de Mann, estarán acostumbrados a cintas de acción con intensas tramas del estilo a Collateral (en la que Jaime Foxx fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto), la magistral Heat u otras más del estilo The Insider / El Dilema o la emotiva El último Mohicano. En Corrupción en Miami nos encontramos de nuevo con esa peculiar visión del director sobre el bien y el mal, pero de una forma que no había conseguido hasta ahora. Una de las cosas que más sorprende en la película es el realismo, por diversas razones: la textura que otorga rodar en HD (Alta definición) como ya pasara en Collateral, por el tratamiento televisivo, casi documental de algunas escenas (la imagen está viva, la cámara se mueve y no se estanca, la pantalla se llena de movimientos furtivos, pero utilizándolo todo ello como recurso y no como suele ser habitual: una carencia de talento para intentar transmitir acción…), por el sonido, que una vez más es espectacular (da hasta un poco de miedo escuchar los tiroteos, donde los disparos suenan como las armas de verdad, y no como en la mayoría de películas donde los disparos suenan estruendosos, alejándose de toda realidad), y por las escenas de acción donde la violencia ha sido medida y estudiada para resultar cruel, cruda y desgarradora sin caer en lo gratuito o en lo meramente “gore” (hay que fijarse, pero algunos detalles ponen los pelos de punta).

Cada plano de la película, como es habitual en Mann, ha sido concebido con un gusto exquisito por la fotografía, gracias a Dion Beebe, quien ya se encargara de ello en Collateral. Los planos nocturnos son sencillamente espectaculares.

Pero el verdadero reto a la hora de afrontar un proyecto como este fue sin duda el guión, ya que ahí estará la diferencia entre que la película funcione o no, y una película que quiera hacer honor a la serie de la que proviene (y más siendo la que es) no se puede permitir un batacazo. (De hecho ninguna producción debería poder permitirse guiones malos, pero…) .
Desde los ochenta, todo ha cambiado. Ahora se trafica con casi todo: drogas, software pirateado, medicamentos falsos, información y hasta seres humanos. Para los nuevos tiempos, los dos agentes deberán enfrentarse a los brutales asesinos de la Hermandad Aria y a una sofisticada red de traficantes, aunque de lo que de verdad podremos disfrutar es de conocer un poco más la vida de los dos agentes, cómo viven, qué piensan… digamos que ya no es suficiente ir de “chulito” por la vida montado en el Testarrossa. (ojito al nuevo Ferrari que gastan los de Miami-antivicio.)
Los agentes ahora son más humanos, aunque más duros, tienen preocupaciones e incluso llegan a repudiar su empleo en ocasiones -aunque afortunadamente para nosotros, en el fondo les gusta-.



El guión (que por cierto y si cabía alguna duda, también es de Mann) funciona, y cuando ello sucede y el que está detrás de la cámara es todo un maestro, los actores responden. Y más cuando tienes al señor Jaime Foxx por tercera vez a tus órdenes. Parece que Foxx es capaz de meterse en la piel de cualquier personaje, pero es que el del nuevo Ricardo Tubbs parece hecho a medida. Quizás el más complicado fuera el de Sonny Crockett, y es que hemos de confesar que llegamos a pensar que se nos haría raro ver a Colin Farrell en su papel. Después de ver su actuación (una de sus mejores a nuestro juicio hasta la fecha), toda duda se despeja: efectivamente, es perfecto. El tándem Farell – Foxx funciona de maravilla, y gracias a ellos todo lo demás toma sentido ya que el universo de la corrupción en Miami gira en torno a ellos. Y ese es su trabajo.

Junto a ellos, la bella Gong Li (Memorias de una geisha), a quien parece irle como anillo al dedo su papel de mala como Isabella, la mujer de Montoya, interpretado por el español Luis Tosar, uno de los delincuentes más poderosos de Latinoamérica

En el apartado de la música tenemos a John Murphy (28 días después), aunque durante toda la película podremos escuchar temas de Audioslave o Moby, que parece que fueran compuestos a propósito para la película aunque no fuera así.

Un acierto, una buena película que volverá a crear precedente como ya lo hiciera Heat para los amantes de la acción con una historia interesante que contar.

Un 8´5 sobre 10 en mi escala intrínseco-personal.

 

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6.12

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