CINeol

O utiliza la Búsqueda Avanzada




Crítica - Vías Cruzadas

Poster

'Logra mantener la fina línea entre dramón lacrimógeno manipulador y una bella película de sentimientos'

13/01/2005 - Por Sycamore

(4/5)

El festival de cine de Sundance, creado por Robert Redford, sirve cada año para sacar a la luz y descubrirnos pequeñas joyas del cine indie americano (principalmente) y darles mayor recorrido en la distribución. Como una de las triunfadoras del 2003 nos llegó esta pequeña fábula de personajes dispares con puntos en común: Vías Cruzadas, dirigida en su debut por Thomas McCarthy. La película encarna perfectamente la esencia del cine indie en cuanto a que está hecha con cuatro duros, actores nada conocidos y tocando temas más profundos de los que estamos acostumbrados en Hollywood. No obstante en la meca del cine y mucho más conocida, tiene similitudes con Lost in Translation, como veremos a continuación.

La película se centra en el personaje de Finn, un enano obsesionado por los trenes que huye de la sociedad porque ésta le rechaza por su físico y se recluye en una vieja y abandonada estación de tren con la firme intención de, dentro de lo posible, no cruzarse con nadie. Desbaratando sus planes aparecen Joe y Olivia, formando un triángulo de amistad de gente en punto muerto cuyas vidas no avanzan y se han quedado en una nada a casi todos los niveles. Joe conduce su camioneta de perritos calientes y es una persona ávida de todo tipo de relaciones humanas, hablador y optimista, una gran persona a la que nadie ha tomado nunca en serio. Olivia perdió a su hijo, se divorció de su marido y vive en una absoluta nada sentimental y vital, con cambios de humor constante y sin ninguna ilusión por vivir. Al comienzo de la película Finn rehuye a ambos personajes cerrado en su ansia por estar solo, pero poco a poco va cediendo ante los dos, que supuran humanidad y que son tan sencillos como él y que además ven en él más que un simple enano: alguien con quien se puede estar. Surge entonces una de las relaciones de amistad más inauditas y auténticas que puede ofrecer la gran pantalla. Los tres personajes no tienen nada que ver entre sí salvo por su soledad y su sensación de estar al margen del mundo en un rincón de EEUU al margen de las grandes ciudades, y el efecto es un pequeño atisbo de ilusión que contagia al espectador.

La película es tremendamente sencilla y el guión nada complejo en estructura; es lo que reside por debajo donde está su grandeza, aunque sin profundizar hasta el punto que lo hace Lost in translation, por ejemplo. Como en la película de Sofia Coppola la parte más fuerte del film son las actuaciones de sus protagonistas, en este caso el trío que hemos comentado. Peter Dinklage, interpretando a Finn, regala una actuación sin peros, soberbia y calmada. Dado que Finn es un personaje muy poco hablador, que se siente más a gusto en silencio, Peter Dinklage basa su actuación en su físico, reducido de tamaño pero enorme en matices y expresiones corporales. Tanto Bobby Cannavale como Patricia Clarkson en los papeles de Joe y Olivia cumplen perfectamente pero a un nivel algo inferior.

La dirección de Vías cruzadas logra mantener la fina línea entre dramón lacrimógeno manipulador y una bella película de sentimientos. En casi ningún momento (salvo la escena del bar de Finn) se trata de revolver al espectador por lo que está pasando, simplemente dirige con tacto a sus actores y deja que éstos saquen todo lo que llevan dentro de una manera perfectamente natural. El resultado es una muy sencilla película de tres sencillos personajes que nos enseña el auténtico valor de la amistad y la necesidad del contacto humano. La misma lección que aprende Finn.

7,5/10

 

Visitada: 1607 veces






Puntuación de los Usuarios

7.13

(31 votos/4695 visitas) - Estadísticas >>